Caso Agostina Vega: la defensa de Fassetta cuestiona el ADN

La estrategia de la defensa en el caso Agostina Vega

El abogado de Osvaldo Fassetta cuestiona la prueba de ADN en el caso Agostina Vega

NewsITe

La defensa de Osvaldo Fassetta, uno de los detenidos en la causa por el femicidio de la adolescente cordobesa Agostina Vega, salió a marcar distancia del crimen y puso en la mira una de las pruebas consideradas clave por la fiscalía: los estudios de ADN realizados sobre el cuerpo de la víctima.

Fassetta está alojado en una dependencia judicial acusado de encubrimiento agravado. Los investigadores sostienen que habría tenido participación en maniobras posteriores al asesinato de la joven de 14 años, ocurrido en una vivienda del barrio Cofico, en la ciudad de Córdoba. En el expediente, el principal imputado sigue siendo Claudio Gabriel Barrelier, señalado como presunto autor material del femicidio.

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De acuerdo con la hipótesis judicial, Barrelier no habría actuado solo. La sospecha es que, tras el crimen, distintas personas colaboraron en el ocultamiento de pruebas, el eventual traslado del cuerpo y otras acciones tendientes a entorpecer la investigación. En ese marco también fue detenida Soledad Andreani, expareja de Barrelier, imputada por el mismo delito que se le atribuye a Fassetta.

El eje del planteo: la prueba genética

En declaraciones al canal TN, el abogado defensor de Fassetta, Eduardo Medina Allende, negó categóricamente que su cliente haya participado del ataque o de maniobras posteriores vinculadas al cuerpo de la víctima. El letrado apuntó especialmente contra la posibilidad de que existan rastros genéticos de su defendido en las muestras recolectadas durante la autopsia.

“Es imposible que haya ADN de Fassetta debajo de las uñas de esa nena”, afirmó Medina Allende, en referencia a los estudios periciales que se realizan sobre el material biológico obtenido del cuerpo de Agostina. Para la defensa, cualquier señalamiento en ese sentido sería incompatible con la versión que sostiene el imputado sobre sus movimientos en las horas críticas de la investigación.

Según el abogado, Fassetta estaba trabajando desde alrededor de las 21 del día en que se habría cometido el crimen y recién regresó a la vivienda en la que residía temporalmente durante la mañana siguiente. “No tiene relación alguna con lo ocurrido”, insistió el letrado, al describir una coartada que buscará respaldar con testimonios y registros de actividad.

Los vínculos previos y el avance de la causa

La investigación reconstruyó que Fassetta y Barrelier mantenían una amistad desde hacía aproximadamente diez meses, forjada en el ambiente futbolero a partir de su simpatía por Instituto de Córdoba. Los pesquisas sospechan que ambos compartían la casa de Cofico donde se habría concretado el femicidio y que, a través de ese vínculo, Fassetta tomó contacto con Agostina y con la madre de la joven.

Mientras avanza la producción de pruebas –entre ellas los estudios genéticos cuyo valor ahora es discutido por la defensa–, la causa se concentra en determinar con precisión quiénes intervinieron antes y después de la muerte de la adolescente, y en qué grado. La fiscalía buscará sostener la acusación por encubrimiento agravado contra Fassetta y Andreani, en tanto se afianza la imputación de femicidio contra Barrelier.

La defensa de Fassetta sostiene que cualquier rastro genético que lo vincule al cuerpo de la víctima sería incompatible con su versión de los hechos y anticipa que dará batalla en el terreno pericial.

El expediente suma así un nuevo foco de controversia en torno a la validez y la interpretación de la prueba científica, mientras la familia de Agostina y las organizaciones feministas reclaman celeridad y perspectiva de género en la investigación.

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