Bonos duales CER-TAMAR ganan atractivo ante posible ajuste monetario

NewsITe
El Tesoro Nacional profundizó en junio la oferta de instrumentos atados a la inflación y a tasas de interés al incorporar tres nuevos bonos duales CER–TAMAR, con vencimientos en diciembre de 2028, diciembre de 2029 y junio de 2030. Con estas emisiones, ya son cinco los títulos de este tipo disponibles en el mercado, una herramienta que gana relevancia en un escenario donde no se descartan nuevas subas de tasas a medida que se acerquen las elecciones presidenciales de 2027.
Según explicó Gustavo Araujo, Head of Research de la firma de servicios financieros Criteria, estos bonos tienen un fuerte potencial de suba en contextos donde las tasas reales resultan positivas, es decir, cuando la tasa TAMAR promedio se ubica por encima de la inflación. Hasta ahora, la combinación de estabilidad cambiaria, el inicio de la acumulación de reservas del Banco Central y el marco político posterior a las legislativas de 2025 mantuvo las tasas reales en terreno negativo.
No obstante, el Gobierno ya demostró que está dispuesto a endurecer las condiciones monetarias cuando percibe riesgos sobre la estabilidad cambiaria. En episodios de tensión, la prioridad oficial pasa por contener eventuales presiones inflacionarias, aun cuando eso implique convalidar tasas reales más altas. De cara al proceso electoral de 2027, analistas no descartan que un aumento de la volatilidad política y financiera derive en nuevas subas de tasas.
Tres escenarios y el rol de la cobertura TAMAR
En su análisis, Araujo planteó tres escenarios posibles para la tasa real a vencimiento de los bonos duales CER–TAMAR, con impacto directo sobre la rentabilidad de estos instrumentos:
- Escenario A: las tasas reales siguen negativas, en niveles similares a los actuales. En este caso, no se activa la opción TAMAR y el rendimiento del bono proviene exclusivamente del ajuste por CER, es decir, de la evolución de la inflación.
- Escenario B: las tasas reales convergen a niveles cercanos a 0%, un terreno neutral. Aquí la cláusula TAMAR empieza a ganar relevancia, pero sin generar un salto tan marcado en la performance del bono.
- Escenario C: las tasas reales se vuelven claramente positivas, en torno al 4,2% promedio. Este es el ambiente más favorable para los duales, ya que maximiza el valor de la opción TAMAR y potencia la suba de precios de los títulos.
A partir de estas hipótesis, los especialistas sostienen que los bonos CER–TAMAR funcionan como una cobertura estratégica frente a un eventual endurecimiento monetario en la previa electoral. Al asegurar el ajuste inflacionario como piso, el inversor protege su capital real y, al mismo tiempo, mantiene la posibilidad de capturar ganancias adicionales si las tasas reales se vuelven positivas.
Oportunidad para el largo plazo, cautela para el corto
Pese a las ventajas para escenarios de estrés financiero, los analistas advierten que estos instrumentos requieren un horizonte de inversión de mediano y largo plazo. Su elevada duration los vuelve sensibles a cambios en las condiciones financieras: variaciones en las expectativas de inflación, movimientos en las tasas de referencia o episodios de mayor aversión al riesgo pueden generar oscilaciones significativas en los precios de mercado.
“Los bonos duales CER–TAMAR ofrecen una combinación atractiva de protección contra la inflación y potencial de suba de capital, pero deben ser evaluados con cautela por inversores de perfil conservador o de corto plazo”, señalan desde Criteria.
En síntesis, en un contexto donde el proceso electoral de 2027 podría reavivar la volatilidad y forzar una suba de tasas reales, los bonos duales aparecen como una herramienta clave dentro de las carteras que buscan resguardo ante la inflación sin resignar cobertura frente a un eventual ajuste monetario más severo.

