Un audio de la madre refuerza las sospechas sobre el principal acusado

NewsITe
La causa por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente asesinada en la provincia de Córdoba, incorporó en las últimas horas un elemento que podría resultar determinante para la investigación. Se trata de un mensaje de audio enviado por su madre, Melisa Heredia, apenas se perdió el rastro de la joven, y que compromete de manera directa a Claudio Barrelier, principal imputado por el crimen.
En la grabación, difundida en el marco del avance de la pesquisa, Heredia relata a su entorno la secuencia de las horas previas a la desaparición de su hija y apunta sin rodeos contra Barrelier. Ese audio, que ya forma parte del expediente, podría debilitar la estrategia defensiva del acusado, que busca despegarse de la responsabilidad penal en el femicidio, cometido bajo una extrema violencia.
“No la vio más nadie, gordo. Él fue el único que la vio. Nadie más la vio, ni siquiera los amigos, nada”, se escucha decir a la madre, visiblemente desesperada. Luego agrega un dato clave que vincula a la víctima con el sospechoso: “Y ella a las amigas les dijo que se iba a la casa de mi novio para hacerme un regalo sorpresa. Obviamente es él”. Ese fragmento refuerza la hipótesis de que Agostina se dirigió por voluntad propia al domicilio de Barrelier.
En ese mismo mensaje, Heredia describe el momento en que la familia advirtió la ausencia de la adolescente. “Cuando yo me doy cuenta de que no está mi hija, la llamo por teléfono y ahí nomás se lo apagaron”, narra, al tiempo que fija el horario aproximado del hecho: “Desde las 22:30 de la noche del sábado que mi hija no aparece”. Estos datos temporales son considerados relevantes por los investigadores para reconstruir la cronología del crimen.
Relación bajo la lupa y movimientos en la causa
El audio también vuelve a colocar en primer plano el debate sobre el vínculo entre la víctima y el imputado. Mientras en la grabación la madre señala que Agostina se refería a Barrelier como “su novio”, en declaraciones públicas anteriores había manifestado que aquella relación sentimental habría ocurrido tiempo atrás y que, al momento del hecho, solo los unía una amistad. Esa aparente contradicción es evaluada en la fiscalía para determinar el contexto afectivo en el que se produjo el femicidio.
Barrelier está imputado como presunto autor material del abuso sexual, el femicidio por asfixia y el posterior descuartizamiento de la joven, cuyo cuerpo fue hallado en un descampado. Tras recibir el alta médica, el acusado solicitó ampliar su declaración indagatoria ante el fiscal de la causa. Esa instancia podría aportar nuevos elementos o intentar una reconfiguración de su versión de los hechos, en un expediente que ya generó fuerte conmoción social.
Presunta red de encubrimiento y otros detenidos
Para el Ministerio Público Fiscal, el crimen no se habría limitado a la acción individual de Barrelier. La pesquisa apunta a una posible red de encubrimiento que habría actuado después del femicidio con el objetivo de ocultar pruebas y dificultar el hallazgo del cuerpo. En ese marco, hay al menos otras dos personas detenidas y con prisión preventiva, señaladas por su presunta participación en el plan posterior al asesinato.
- Soledad Andreani: está acusada de haber puesto a disposición su auto, un Ford Ka negro, que habría sido utilizado para trasladar los restos de la víctima. Los investigadores sospechan que luego lavó exhaustivamente el vehículo para eliminar posibles rastros biológicos y así entorpecer la investigación.
- Osvaldo Fassetta: convivía con Barrelier desde hacía pocos meses. La fiscalía lo señala por haber intervenido en el ocultamiento de elementos clave para esclarecer el crimen, conducta que también podría encuadrarse en maniobras de encubrimiento agravado.
La causa permanece bajo secreto de sumario mientras se analizan peritajes y material tecnológico incautado, en busca de determinar si existieron más partícipes en el entramado criminal.
Mientras tanto, organizaciones feministas y vecinos de la zona insisten en el reclamo de justicia por Agostina y exigen celeridad judicial. El caso vuelve a exponer la gravedad de la violencia de género en el país y la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, asistencia y protección para mujeres y adolescentes en situación de riesgo.

