El remisero de 33 años fue atacado cuando esperaba concretar la venta de unos teléfonos celulares en Rosario. Recibió impactos en el rostro, el cuello y el tórax, pero logró recuperarse. En las últimas horas detuvieron a un sospechoso de 18 años.

Un joven de 33 años sobrevivió de milagro a un violento intento de robo ocurrido en la ciudad de Rosario, donde recibió siete disparos al intentar proteger a su hermana durante un ataque armado. El hecho ocurrió el pasado 4 de junio y, tras permanecer internado y ser sometido a una cirugía, evoluciona favorablemente.
La víctima fue identificada como Claudio Paniagua, quien trabaja como remisero. Según trascendió, se encontraba junto a su hermana en la intersección de avenida Pellegrini y Brasil, donde aguardaban concretar la venta de teléfonos celulares cuando fueron sorprendidos por un delincuente.
De acuerdo con el relato de la víctima, el atacante se acercó por detrás y exigió la entrega de los dispositivos. En medio de la situación, extrajo una pistola calibre 9 milímetros y comenzó a disparar.
“Lo que hice en el momento del primer disparo fue tratar de cubrir a mi hermana porque estaba al lado mío sentada. Yo sabía que si los impactos me pegaban a mí, tranquilamente traspasaban y le pegaban a ella”, contó Paniagua.
Tras efectuar los disparos, el agresor escapó sin concretar el robo. En ese momento, una mujer que circulaba en motocicleta por la zona decidió asistir al herido y trasladarlo de urgencia al Policlínico San Martín.
Debido a la gravedad de las lesiones, posteriormente fue derivado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), donde permaneció internado y fue intervenido quirúrgicamente.
Siete impactos de bala y una recuperación favorable
Los médicos constataron que Paniagua había sufrido siete heridas de arma de fuego en el rostro, el cuello y el tórax. Además, presentó una lesión vascular cervical y una contusión pulmonar.
Pese a la gravedad del cuadro, la evolución fue positiva y recibió el alta médica apenas tres días después del ataque.
En declaraciones al medio R3, el joven señaló que espera recuperarse completamente en una o dos semanas y destacó la importancia de la ayuda que recibió inmediatamente después de la balacera.
“Justo pasó, vio la situación y me dijo ‘vamos, vamos que te llevo’. Y eso fue lo mejor porque no teníamos otras opciones. Si esperábamos la ambulancia, quizás moría desangrado. Quizás no llegaba a ningún lado”, expresó.
Detuvieron a un sospechoso de 18 años
Mientras avanza la recuperación de la víctima, la investigación tuvo un avance importante en las últimas horas con la detención de un joven de 18 años señalado como presunto participante del ataque.
El sospechoso fue arrestado durante un allanamiento realizado en una vivienda ubicada sobre calle Cochabamba al 7200. Según informaron medios rosarinos, cuenta con antecedentes vinculados al uso de armas de fuego.
En diciembre del año pasado había sido detenido junto a una menor en el marco de una denuncia por amenazas armadas contra vecinos de la zona. En aquel procedimiento, la Policía secuestró un arma de fuego.
Además, en marzo de 2025 volvió a ser aprehendido durante otro operativo realizado en el mismo sector de la ciudad, oportunidad en la que los efectivos le incautaron una pistola calibre .22.
La vivienda allanada recientemente también había sido escenario de procedimientos anteriores relacionados con una investigación por microtráfico de estupefacientes.
El operativo estuvo a cargo de la Unidad de Violencia Altamente Lesiva (UVAL) de la Policía de Investigaciones de Santa Fe, con apoyo de grupos tácticos de la Unidad Regional II. El detenido quedó a disposición de la fiscal Marianela Vigo, quien conduce la causa.

