La mejora de la calificación crediticia de Argentina por parte de S&P impulsó una nueva baja del indicador elaborado por JP Morgan. También subieron los bonos en dólares y las acciones argentinas que cotizan en Wall Street.

El riesgo país registró este jueves una fuerte caída y se ubicó en 450 puntos básicos, el nivel más bajo de los últimos ocho años. El indicador elaborado por JP Morgan retrocedía 53 unidades en el inicio de la jornada y alcanzaba un registro que no se observaba desde el 16 de mayo de 2018.
La baja se produjo luego de que la calificadora de riesgo S&P mejorara la nota de la deuda soberana argentina en moneda extranjera. La evaluación pasó de “CCC+/C” a “B-/B”, una decisión que fue interpretada positivamente por los mercados financieros.
En ese contexto, antes de la apertura formal de las operaciones, los bonos argentinos en dólares que cotizan en el exterior mostraban subas de hasta el 4%. A su vez, las acciones de empresas argentinas negociadas en Wall Street también operaban en terreno positivo, con los bancos encabezando las ganancias y avances de hasta el 3,4%.
La evolución del riesgo país refleja una marcada tendencia descendente desde la asunción del presidente Javier Milei en diciembre de 2023. En aquel momento, el indicador superaba los 1.900 puntos básicos. Durante la primera parte de 2025 se movió en una franja de entre 600 y 800 unidades, aunque registró momentos de mayor volatilidad.
Uno de los picos más altos se produjo en septiembre del año pasado, cuando el indicador superó los 1.400 puntos tras el triunfo del kirchnerismo en las elecciones de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, la victoria del oficialismo nacional en octubre impulsó una nueva etapa de descenso. El año 2025 cerró con un riesgo país de 571 puntos.
En lo que va de 2026, la tendencia bajista continuó. El 28 de enero el indicador había tocado un mínimo de 481 puntos básicos, pero este 11 de junio perforó ese piso y alcanzó los 450 puntos, convirtiéndose en el valor más bajo de la gestión de Milei y también de los últimos ocho años.
Entre los factores que explican esta evolución aparece la mejora en la calificación crediticia de la Argentina. Al justificar su decisión, S&P destacó que el país logró fortalecer su posición financiera.
“El Gobierno obtuvo mayor acceso a liquidez para hacer frente a su deuda gracias a los continuos superávits fiscales y a la reducción de los desequilibrios económicos, incluida una menor inflación”, señaló la calificadora en su informe.
La reducción del riesgo país también encuentra respaldo en la evolución de las reservas internacionales. Desde comienzos de enero, el Banco Central acumuló más de 100 jornadas consecutivas de compras en el mercado cambiario y adquirió más de 10.200 millones de dólares en lo que va de 2026, fortaleciendo su posición externa y contribuyendo a mejorar la percepción de los inversores sobre la economía argentina.

