Gustavo Costas reclama claridad sobre su despido y el pago de su contrato, mientras Racing permanece sin entrenador y con el plantel a la venta.

El conflicto entre Racing y Gustavo Costas escala, luego de que el entrenador fuera despedido por decisión de Diego Milito, presidente del club, sin que hasta ahora haya recibido documentación formal de su desvinculación.
Versiones difundidas por canales cercanos a la dirigencia aseguraron que Costas envió una carta documento reclamando el pago completo de su contrato, algo que su entorno desmintió a Noticias Argentinas y aclaró que sólo exige lo que le corresponde.
Costas y su cuerpo técnico firmaron un acuerdo por 36 meses, de los cuales sólo cobraron cuatro. Las negociaciones con el club incluyeron una compensación que fue modificada en varias reuniones, hasta que finalmente Racing propuso pagar únicamente los días trabajados.
No sólo Costas, sino también sus colaboradores, dependen del contrato. Por eso, el ex campeón con Racing busca una salida que no perjudique a su equipo de trabajo y aclaró que donará su parte al predio Tita, dejando constancia de ello en la rescisión.
Según allegados a Costas, la donación apunta a evitar polémicas y comparaciones con el caso de Milito, a quien se le cuestiona una promesa similar incumplida tras su partido despedida en 2017.
Frente a la falta de comunicaciones oficiales, Costas envió una carta documento para que Racing aclare su situación contractual, ya que hasta ahora sólo fue desvinculado de palabra y no por escrito.

