La suba de la energía vuelve a encender las alarmas inflacionarias en EE.UU.

NewsITe
La inflación de Estados Unidos volvió a acelerarse en mayo y alcanzó el 4,2% interanual, su nivel más alto en tres años, impulsada casi por completo por el encarecimiento de la energía en el marco de la guerra en Medio Oriente. Los datos fueron difundidos por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés) y se conocieron este miércoles, en línea con lo que preveían los analistas.
En comparación con abril, cuando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) había marcado un 3,8% interanual, la suba de mayo implica un salto de cuatro décimas y confirma la tendencia ascendente de los últimos meses. El dato llega en un contexto de gran atención sobre la Reserva Federal (Fed), que evalúa cómo seguir con su política de tasas de interés en medio de presiones inflacionarias que no terminan de ceder.
El componente energético fue el gran protagonista del registro. Los precios de la energía se dispararon 23,1% en los últimos doce meses, con fuertes incrementos en los combustibles líquidos. La nafta trepó 40,5% interanual y el fueloil, insumo clave para calefacción e industrias, escaló 58,9%. También se verificaron subas en electricidad (5,9%) y en gas natural (3%), siempre en la comparación con el mismo mes del año pasado.
En el análisis mes a mes, el IPC general avanzó 0,5% en mayo, levemente por debajo del 0,6% observado en abril. De esta forma, se cumplió la expectativa de una moderada desaceleración mensual, aunque sin impedir que el índice acumule un incremento significativo frente a 2024.
La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía por ser componentes más volátiles, también mostró presiones: se ubicó en 2,9% interanual, una décima por encima del 2,8% de abril. En la variación mensual, este indicador avanzó 0,2%, dos décimas menos que el 0,4% del mes previo, lo que brinda cierto alivio respecto de los precios de base de la economía norteamericana.
Servicios en alza y bienes con bajas parciales
Entre los rubros que explican la suba de la inflación núcleo se destacaron comunicaciones, tarifas aéreas, atención médica, servicios de cuidado personal y actividades recreativas. En sentido contrario, los seguros de vehículos, el mobiliario y mantenimiento del hogar, así como los vehículos nuevos, registraron caídas de precios y contribuyeron a amortiguar, en parte, el avance del índice.
El costo de la vivienda, uno de los componentes de mayor peso dentro del IPC, aumentó 0,3% en mayo, mientras que los alimentos se encarecieron 0,2%. Dentro de este último rubro, los productos consumidos fuera del hogar –como comidas en bares y restaurantes– subieron 0,3%, y los alimentos consumidos en el hogar lo hicieron 0,1%, en ambos casos respecto del mes anterior.
El conflicto en Medio Oriente y el impacto en el crudo
La dinámica reciente de los precios de la energía está íntimamente vinculada al conflicto en Medio Oriente, que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán y mantiene bajo tensión el estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula alrededor del 20% del petróleo que se comercializa en el mundo. Las dificultades para garantizar un flujo normal de crudo se trasladan a los precios internacionales y, en consecuencia, a los valores internos de combustibles y energía en Estados Unidos.
Solo en mayo, el índice de energía escaló 3,9% y explicó más del 60% del aumento mensual del IPC general. En ese período, la nafta se encareció 7%, la electricidad avanzó 0,6% y el fueloil subió 3,8%, mientras que el gas residencial mostró una leve baja del 0,5%. Para los hogares y las empresas estadounidenses, esta combinación se traduce en mayores costos de transporte, producción y calefacción.
La aceleración inflacionaria reaviva el debate en torno al próximo paso de la Reserva Federal, que debe balancear la lucha contra la suba de precios con el riesgo de enfriar en exceso la actividad económica.
Con la inflación otra vez por encima del objetivo del 2% fijado por la Fed, los mercados siguen de cerca cada dato de precios en busca de señales sobre la duración del ciclo de tasas elevadas. El desempeño de la economía norteamericana y el impacto del conflicto geopolítico en el costo de la energía serán determinantes para el sendero de la política monetaria en lo que resta del año.

