Una vacuna diseñada por inteligencia artificial abre una nueva era

La carrera científica contra las futuras pandemias dio un paso clave con el desarrollo de la primera vacuna del mundo diseñada íntegramente por inteligencia artificial (IA). El proyecto, liderado por investigadores de la Universidad de Cambridge y la empresa biotecnológica DIOSynVax, completó con éxito su primer ensayo clínico en humanos y abre la puerta a inmunizaciones capaces de proteger contra familias completas de virus, y no solo contra una variante puntual.
En una prueba de fase I realizada con 39 voluntarios sanos, la vacuna –denominada pEVAC-PS– demostró ser segura y capaz de generar una respuesta inmune robusta. Los resultados fueron publicados en la revista científica Journal of Infection y se consideran un hito en el uso de herramientas de IA para el diseño racional de vacunas de nueva generación.
La novedad llega tras dos décadas marcadas por grandes brotes de coronavirus: el SARS en 2002, el MERS en 2012 y el COVID-19 a partir de 2020. Cada nueva mutación puso a prueba la capacidad de la industria farmacéutica, que debió actualizar formulaciones para intentar seguirle el ritmo al virus. Frente a ese escenario, los investigadores plantean un cambio de paradigma: adelantarse a las variantes, en lugar de correr detrás de ellas.
De un enfoque reactivo a vacunas “a prueba de futuro”
Según explican los autores del estudio, el objetivo de esta tecnología es terminar con la carrera permanente entre variantes y refuerzos vacunales. El equipo utilizó un algoritmo de aprendizaje automático que analizó enormes bases de datos con material genético de coronavirus recolectado por programas de vigilancia global. A partir de ese procesamiento, el sistema identificó las regiones que todos los virus de esa familia comparten y que no pueden modificarse sin perder capacidad de infección.
Con esa información, la IA diseñó desde cero un denominado “superantígeno artificial”: una estructura que no existe en ningún coronavirus real, pero que concentra las características comunes de toda la familia. La hipótesis es que, si el sistema inmune aprende a reconocer ese patrón conservado, podría defenderse no solo de las variantes conocidas del SARS-CoV-2, sino también de nuevos coronavirus que aún no hayan dado el salto a los humanos.
Los resultados preliminares del ensayo parecen respaldar esa idea. Los voluntarios vacunados generaron respuestas inmunes frente al SARS-CoV-2, al virus del SARS original y también contra coronavirus de murciélago con potencial zoonótico, es decir, con capacidad de pasar de animales a personas.
Cómo actúa la vacuna y qué la diferencia de las actuales
A diferencia de las vacunas basadas en ARN mensajero, como las de Pfizer o Moderna, la pEVAC-PS se administra en forma de ADN. Se trata de un pequeño fragmento de información genética que ingresa en las células humanas y les indica que produzcan el antígeno artificial diseñado por la IA. Una vez que ese antígeno se fabrica, el sistema inmune lo reconoce como extraño, lo estudia y genera anticuerpos y células de memoria para combatir futuras exposiciones.
Otro aspecto innovador es la vía de administración. La dosis se aplica directamente sobre la piel mediante un dispositivo de chorro microfluídico, que utiliza líquido a alta presión para atravesar la barrera cutánea sin recurrir a agujas tradicionales. Esta tecnología podría facilitar campañas de vacunación masiva al reducir el uso de jeringas y mejorar la aceptación entre personas con fobia a las inyecciones.
Las ambiciones del proyecto van más allá del COVID-19. Los científicos sostienen que la misma estrategia computacional podría utilizarse para diseñar vacunas universales contra otras familias virales de alto impacto, como el Ébola o la gripe. El siguiente paso será avanzar a estudios de fase II, con un número mayor y más diverso de participantes, para evaluar no solo la magnitud de la respuesta inmune, sino también cuánto tiempo se mantiene en el organismo.
- La vacuna pEVAC-PS fue desarrollada por DIOSynVax, una spin-off de la Universidad de Cambridge.
- El ensayo de fase I incluyó 39 voluntarios sanos y evidenció un buen perfil de seguridad.
- La plataforma se basa en un “superantígeno” diseñado por inteligencia artificial para apuntar a toda la familia de coronavirus.
- Se administra como ADN y por vía cutánea, mediante un sistema de inyección sin agujas.
“Hemos convertido el desarrollo de vacunas de algo reactivo a algo a prueba de futuro. Nuestras vacunas seguirán proporcionando protección contra los virus incluso cuando muten en nuevas cepas”, destacó Jonathan Heeney, uno de los autores principales del trabajo.
Si los próximos ensayos confirman su eficacia en poblaciones amplias, la vacuna diseñada por IA podría convertirse en una herramienta clave para reducir el impacto de futuras pandemias y redefinir la forma en que el mundo se prepara frente a nuevas amenazas virales.

