Gobernadores piden que el RIGI sea política de Estado

Jalil y Figueroa defendieron el régimen ante empresarios de la construcción

Gobernadores de Catamarca y Neuquén apoyan el RIGI en un encuentro empresarial

NewsITe

En el marco de la 71ª Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción, los gobernadores de Catamarca, Raúl Jalil, y de Neuquén, Rolando Figueroa, respaldaron con fuerza el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y reclamaron que se transforme en una política permanente de Estado. Ambos mandatarios vincularon la herramienta con la posibilidad de consolidar un flujo sostenido de inversiones, mejorar la infraestructura y multiplicar el empleo en el interior del país.

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Los gobernadores compartieron el panel titulado “Infraestructura económica y social, su impacto en el desarrollo local”, donde expusieron la experiencia de sus provincias en minería y energía. Jalil subrayó que Catamarca financia obras y caminos con fondos provenientes de la actividad minera, lo que —según explicó— ayuda a fortalecer el consenso social en torno a la explotación de los recursos naturales y a potenciar a otros sectores productivos.

“La minería no va a solucionar todo, pero sí ayuda a que el resto de los sectores crezcan”, planteó el mandatario catamarqueño. En esa línea, sostuvo que el auge económico que comienza a percibirse en la región exige anticiparse con infraestructura, planificación y un fuerte cambio en el sistema educativo, orientándolo a las nuevas demandas de la industria y del sector privado.

Jalil enfatizó que el interior del país tiene la capacidad de aportar los dólares necesarios para estabilizar la macroeconomía, a partir del desarrollo minero y de otras actividades exportadoras. Por eso, consideró clave dotar de estabilidad normativa al RIGI: “Tiene que ser algo permanente, una política de Estado”, remarcó, aludiendo a la necesidad de reglas claras que trasciendan los cambios de gobierno.

Neuquén, Vaca Muerta y el desafío de la infraestructura

Figueroa, por su parte, describió la singularidad de Neuquén a partir del desarrollo de Vaca Muerta. El gobernador se fijó como objetivo duplicar la producción hacia 2030, meta que —reconoció— sólo será posible con una fuerte expansión de la infraestructura: rutas, escuelas, hospitales, redes de gas y servicios vinculados al turismo y la actividad hidrocarburífera.

Según detalló, la provincia invierte actualmente unos US$ 1.000 millones anuales en obras de infraestructura, apoyada en el dinamismo de la industria petrolera y gasífera. Afirmó que el RIGI fue “fundamental” para promover inversiones y mejorar la competitividad en precios, lo que permite atraer capitales y desarrollar la cadena de proveedores locales, con foco en la contratación de empresas neuquinas.

El mandatario destacó que Neuquén crece a tasas cercanas al 12% anual y que ese ritmo exige “mucho trabajo de mucha gente”, con un entramado productivo que combina a grandes jugadores energéticos con pymes de servicios y construcción. También remarcó las inversiones en educación como pilar para sostener la llamada “licencia social” y asegurar que el desarrollo llegue efectivamente a las comunidades.

Exportaciones energéticas y tamaño del Estado

  • Neuquén proyecta alcanzar hacia 2030 unos US$ 30.000 millones en exportaciones energéticas, principalmente a partir de gas natural y GNL.
  • La provincia redujo su nivel de endeudamiento a la mitad y apunta a sanear sus cuentas hacia el final de la década.
  • Ambos gobernadores coincidieron en que el sector privado es el principal generador de riqueza y que el rol del Estado debe centrarse en facilitar inversiones y empleo.

“Es un desafío generacional monetizar el subsuelo y reinvertirlo bien con la ayuda de todos”, afirmó Figueroa, al referirse a la administración responsable de la renta energética y minera.

De cara a los próximos años, Jalil y Figueroa señalaron que la Argentina tiene una “gran oportunidad” si logra combinar estabilidad macroeconómica, reglas claras para los inversores y una estrategia de desarrollo federal basada en recursos como la minería, Vaca Muerta y el gas natural licuado. En ese esquema, insistieron, un RIGI estable y previsible es visto como una pieza clave para atraer capitales de largo plazo y transformar riqueza potencial en crecimiento concreto.

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