Milei reivindicó los diez mandamientos en acto judío

Milei vinculó los diez mandamientos con la prosperidad económica

Javier Milei durante el tributo al Rebe de Lubavitch en Buenos Aires

NewsITe

El presidente Javier Milei encabezó en Buenos Aires el “Tributo al Rebe de Lubavitch”, donde trazó un fuerte paralelismo entre los principios bíblicos de los diez mandamientos, la defensa de la propiedad privada y la búsqueda de la prosperidad económica en la Argentina.

El acto se realizó en el Palacio Libertad, en conmemoración del 32° aniversario del fallecimiento del rabino Menajem Mendel Schneerson, uno de los líderes espirituales más influyentes del judaísmo jasídico. Milei, que mantiene una reconocida cercanía con esta corriente religiosa y ya visitó la tumba del Rebe en Nueva York tras asumir la Presidencia, aprovechó la ocasión para profundizar en su mirada espiritual y económica.

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Frente a los presentes, el mandatario planteó que “si se actúa acorde a la ley del creador habrá prosperidad” y consideró central “seguir los postulados contenidos en los diez mandamientos”. En ese marco, sostuvo que el sistema que erige a la propiedad privada como uno de sus pilares se encuentra, según su visión, “en consonancia con la ley de Dios”.

Al repasar los mandamientos, Milei vinculó “No matarás” con la defensa irrestricta del derecho a la vida y el principio de no agresión, al señalar que la vida del prójimo es inviolable. Luego asoció “No robarás” con la importancia de la propiedad privada para el funcionamiento del mercado, advirtiendo que cuando se confiscan bienes o se recurre de manera sistemática a recursos ajenos se destruyen los incentivos para producir y generar riqueza genuina.

Crítica a la cultura del subsidio y llamado al esfuerzo

En otro tramo de su intervención, el Presidente se detuvo en el mandamiento “No codiciarás”, que interpretó como una invitación a respetar lo ajeno y condición necesaria para una convivencia pacífica. Desde esa perspectiva, cuestionó lo que definió como una cultura extendida durante años en el país, basada en “vivir de subsidios o recursos ajenos” sin creación de valor ni productividad.

Milei sostuvo que, tras ese período, “los argentinos despertaron” y comenzaron a comprender que la prosperidad sostenida exige esfuerzo, innovación y trabajo, más que la dependencia del Estado o de transferencias permanentes. En esa línea, remarcó que el paraíso “no se alcanza, se trae”, y que ello sólo es posible, según sus palabras, cumpliendo “la ley de Dios en esta tierra y en este tiempo”.

  • Defensa enfática de la propiedad privada como pilar del sistema económico.
  • Cuestionamiento a la cultura del subsidio y reivindicación del mérito y el esfuerzo.
  • Relación entre principios religiosos, convivencia social y políticas públicas.

“El paraíso no se alcanza, se trae, y se trae cumpliendo la ley de Dios en esta tierra y en este tiempo”, afirmó Milei durante su discurso.

El encuentro también contó con la exposición de Yosef Chaim Ohana, exmilitar israelí que permaneció dos años como rehén en la Franja de Gaza, cuya presencia sumó una dimensión internacional y humanitaria al acto, en sintonía con las preocupaciones por la situación en Medio Oriente.

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