Fertilidad: alertan que muchas mujeres conocen tarde su reserva ovárica

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En el Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad, especialistas en medicina reproductiva advierten sobre una realidad que se repite en los consultorios: la mayoría de las mujeres se informa sobre la reserva ovárica recién cuando decide buscar un embarazo. Para entonces, en muchos casos, la fertilidad ya comenzó a descender de manera significativa.
La reserva ovárica es la cantidad de óvulos disponibles en los ovarios y constituye uno de los principales indicadores del potencial reproductivo femenino. A diferencia de otras condiciones de salud, su disminución suele ser silenciosa: no provoca síntomas y no siempre se refleja en alteraciones del ciclo menstrual.
“Nuestro desafío es que esa conversación ocurra antes, para que las mujeres puedan tomar decisiones reproductivas con mayor información y previsibilidad”, subraya el doctor Fabián Lorenzo, vicepresidente de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMER). La postergación de la maternidad por motivos profesionales, económicos o personales es una tendencia en aumento, pero el reloj biológico de los ovarios sigue marcando límites.
Cómo se mide la reserva ovárica y qué información aporta
Hoy existen estudios accesibles que permiten estimar la reserva ovárica y conocer mejor la situación de cada paciente. Los más utilizados son el análisis de sangre para medir la hormona antimülleriana (AMH) y la ecografía transvaginal para el recuento de folículos antrales, pequeños folículos que funcionan como un indicador aproximado de la cantidad de óvulos disponibles.
No obstante, especialistas de SAMER remarcan que estos estudios ofrecen solo una parte del panorama. “La mayoría de las mujeres no presenta síntomas. Por eso hablamos de prevención y de la importancia de evaluar la fertilidad antes de que aparezcan dificultades para lograr un embarazo”, explica el doctor Agustín Pasqualini, presidente de la entidad.
Según los profesionales, la fertilidad femenina comienza a descender en forma gradual después de los 30 años y el proceso se acelera a partir de los 35. Además, dos mujeres de la misma edad cronológica pueden tener reservas ováricas muy diferentes, lo que impacta en sus posibilidades reproductivas reales.
Edad reproductiva, preservación y decisiones informadas
Uno de los mensajes que buscan instalar los expertos es la diferencia entre edad del DNI y edad reproductiva. Muchas mujeres se sienten plenas, activas y saludables a los 35 o 40 años, pero los ovarios pueden haber iniciado mucho antes un proceso de disminución en la cantidad y calidad de los óvulos.
- Una menstruación regular o un buen estado general de salud no garantizan una buena fertilidad.
- Una reserva ovárica normal hoy no asegura la misma situación dentro de algunos años.
- La calidad ovocitaria continúa estrechamente vinculada a la edad de la mujer.
“La reserva ovárica nos informa principalmente sobre la cantidad de óvulos. La calidad sigue dependiendo en gran medida de la edad y es clave para lograr un embarazo”, enfatiza la doctora Leticia Solari, secretaria de SAMER.
En los últimos años, los centros de fertilidad observan un cambio de conducta: cada vez más mujeres consultan de manera preventiva. La edad promedio de la primera consulta bajó de 39 a 35 años, lo que muestra un interés creciente por anticiparse a posibles dificultades.
En ese marco, la preservación de la fertilidad mediante la vitrificación de óvulos aparece como una opción para quienes desean postergar la maternidad. De todos modos, los especialistas insisten en que el momento de tomar esa decisión es determinante: no es lo mismo congelar óvulos a los 30 que a los 38 años.
Lejos de recomendar soluciones únicas, las sociedades científicas insisten en un punto central: que cada mujer pueda acceder a información confiable sobre su reserva ovárica, comprender cómo evoluciona su fertilidad y definir, con mayor libertad y menos urgencias, cuándo y cómo encarar un proyecto de maternidad.

