Miles de personas se acercaron este domingo al Parque Los Derechos del Trabajador de Villa Domínico para despedir a Carlos Alberto “Indio” Solari. En diálogo con EL NORTE, seguidores de distintas generaciones recordaron la huella que dejó el músico y explicaron por qué decidieron acompañarlo por última vez.

La despedida de Carlos Alberto “Indio” Solari se convirtió este domingo en una multitudinaria manifestación de afecto. Desde las primeras horas de la mañana, miles de personas llegaron al Parque Los Derechos del Trabajador de Villa Domínico, en Avellaneda, para participar del velorio del histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
En medio de largas filas, banderas, remeras alusivas y canciones que sonaban entre los presentes, EL NORTE recorrió el predio y conversó con algunos de los seguidores que decidieron viajar para darle el último adiós a uno de los músicos más influyentes de la historia del rock argentino.
Una compañía para toda la vida
Entre los asistentes había personas que acompañaron la carrera del Indio durante décadas y que encontraron en sus canciones una presencia constante a lo largo de sus vidas.
“En el 86 escuché por primera vez La mosca y la sopa, y me acompañó para toda la vida. Y el legado está acá. Es triste esta situación, pero bueno, estamos acá para acompañar, sentir ese vínculo que generó el Indio en todas las generaciones habidas y por haber”, relató uno de los fanáticos mientras aguardaba su turno para ingresar al velatorio.
Sus palabras resumían un sentimiento repetido a lo largo de toda la jornada. Para muchos de los presentes, la despedida no era solamente el adiós a un artista, sino también a una figura que formó parte de momentos importantes de sus historias personales.
Un referente cultural para varias generaciones
La influencia de Solari también apareció asociada a su aporte artístico y cultural. Entre los asistentes hubo quienes destacaron el impacto que tuvieron sus letras y su pensamiento en distintas etapas de sus vidas.
“El Indio es muy importante para nosotros como músico, como parte de la cultura. Desde muy chico lo escuchaba, desde los seis años, y atravesó nuestro sistema nervioso con mucha información que fuimos entendiendo de a poco, pudiendo descomprimirla”, explicó otro seguidor.
El mismo fanático agregó: “Es un actor de la cultura muy importante que nos pone en la situación de autoexigirnos a nosotros mismos para poder superarnos. La verdad es que nos dio mucho, y más no le podíamos pedir. Estamos súper agradecidos”.

A lo largo del día, expresiones similares se repitieron entre quienes coincidían en señalar que la obra del Indio trascendió el ámbito musical y se convirtió en una referencia para varias generaciones de argentinos.
“Es la identidad argentina”
Para otros seguidores, la figura de Solari está íntimamente ligada a una identidad cultural construida durante décadas alrededor de Los Redondos y de su legado artístico.
“Para mí en general el Indio, Los Redondos, Skay, es lo mismo. Es la identidad argentina. Es la identidad de lo que somos”, sostuvo uno de los entrevistados por EL NORTE.
“No hay otro que mueva tanta gente. Su poesía no se compara a ninguna otra, tanto en magnitud como también en la incógnita, de que cada uno tiene su interpretación sobre algunas cosas. Eso lo hace tan popular, que genera tantas cosas”, agregó.
Finalmente, resumió su admiración con una frase que se escuchó una y otra vez durante la jornada: “Particularmente me llega mucho por su música. Creó un propio estilo que no se iguala a otro. Aguante el Indio”.
Una despedida multitudinaria
El velorio se realiza en el Microestadio Gatica, dentro del Parque Los Derechos del Trabajador. Aunque estaba previsto que comenzara a las 10 de la mañana, la masiva presencia de seguidores llevó a adelantar la apertura de las puertas una hora.
La convocatoria comenzó incluso antes, con una vigilia desarrollada durante la noche del sábado en las inmediaciones del predio. Con el correr de las horas, la cantidad de asistentes creció de manera constante. El lugar progresivamente se transformó en un punto de encuentro para miles de personas que buscaron despedir al músico.
Entre lágrimas, abrazos, recuerdos y canciones, los fanáticos coincidieron en una idea que atravesó toda la jornada: más allá de la muerte de Carlos Alberto Solari, la obra y el legado del Indio seguirán presentes en varias generaciones de argentinos.

