Rescatan y devuelven al mar a una cría de elefante marino

Tierno regreso al mar de una cría de elefante marino en la Costa Atlántica

Cría de elefante marino del sur rehabilitada antes de volver al mar

Tras siete meses de cuidados intensivos, una cría huérfana de elefante marino del sur (Mirounga leonina) fue devuelta al mar en las playas de San Clemente del Tuyú, luego de un excepcional trabajo de rehabilitación realizado por la Fundación Mundo Marino.

El animal, una hembra, había sido rescatado el 22 de octubre pasado en la costa de Villa Gesell, luego de que su madre la abandonara pocas horas después del nacimiento. Desde la organización remarcan que se trata de un caso inusual, sin antecedentes similares registrados en su centro de rescate, lo que demandó diseñar un protocolo específico de atención.

Si bien las causas exactas del abandono no pudieron determinarse con certeza, los especialistas apuntan a la incidencia humana como factor probable. De acuerdo con los reportes de la fundación, una perturbación en la playa –ruidos, presencia excesiva de personas o acercamientos indebidos– habría provocado la huida de la madre, dejando a la cría sola y en situación crítica.

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Un caso inédito y el rol de la imprudencia humana

“Las hembras de elefante marino rara vez abandonan a sus crías de forma voluntaria en los primeros días de vida, un período clave para la supervivencia del cachorro”, explicó Sergio Rodríguez Heredia, biólogo y responsable del Centro de Rescate y Rehabilitación de la Fundación Mundo Marino. Según señaló, el equipo suele trabajar delimitando perímetros de seguridad para evitar disturbios, pero en este episodio se evidenció una conducta imprudente por parte de personas en la playa.

Los especialistas recordaron que la temporada de reproducción de elefantes marinos y otras especies marinas coincide con momentos de alta afluencia turística en distintas localidades de la Costa Atlántica bonaerense. Por eso insisten en la necesidad de respetar las distancias, no intentar tocar a los animales y avisar de inmediato a Prefectura Naval, guardafaunas o centros de rescate ante la presencia de ejemplares aparentemente desorientados o solos.

Meses de rehabilitación y un desafío nutricional

Desde el rescate, un equipo multidisciplinario compuesto por veterinarios, biólogos, técnicos y nutricionistas debió improvisar una estrategia para suplir la ausencia de la madre. Desarrollaron una fórmula experimental que buscó imitar las propiedades de la leche materna y la fueron ajustando con el correr de las semanas, en función de la evolución de la elefantita.

  • Hidratación constante y controles clínicos diarios.
  • Prevención de infecciones y monitoreo del sistema inmune.
  • Guardias nocturnas para reproducir la frecuencia natural de alimentación.

Las primeras semanas fueron las más críticas, ya que la prioridad era estabilizar el estado general del animal. Al mismo tiempo, el equipo diseñó cada maniobra de manejo para evitar que la cría asociara a los humanos con alimento o contacto afectivo, una condición clave para que, en el futuro, pudiera volver al mar sin depender de la presencia de personas.

Como apoyo emocional, se incorporó un peluche de gran tamaño que funcionó como objeto de apego, simulando la presencia de la madre y brindando contención en un entorno controlado.

Del biberón al pescado entero: camino a la independencia

A medida que la cría fue creciendo, llegó el momento de la transición hacia una alimentación propia de su especie. “Ese fue uno de los momentos más delicados de todo el proceso, porque teníamos que encontrar el equilibrio entre acompañar ese cambio sin comprometer su estado nutricional”, describió el veterinario Juan Pablo Loureiro.

La estrategia fue introducir gradualmente pescado entero en el agua, respetando los tiempos del animal hasta que comenzara a alimentarse por sus propios medios. Recién cuando su evolución clínica fue satisfactoria, su peso se consideró adecuado y demostró capacidad de exploración y nado, el equipo decidió que estaba lista para regresar a su hábitat natural.

“Nuestro objetivo siempre es que estos animales vuelvan al mar en las mejores condiciones posibles y conservando su comportamiento silvestre”, subrayaron desde la Fundación Mundo Marino.

Un regreso que refuerza el llamado al cuidado del litoral

La liberación se llevó a cabo en una playa de San Clemente del Tuyú. Testigos relataron que la elefantita pasó varias horas reconociendo el entorno, entrando y saliendo del agua hasta ganar confianza. Primero avanzó unos metros y regresó a la arena, pero finalmente se adentró en una zona más profunda y se perdió de vista mar adentro.

Para la Fundación Mundo Marino, este caso se convierte en un emblema del trabajo de rescate y rehabilitación de fauna marina que realizan junto a organismos públicos y voluntarios. También sirve como recordatorio de la importancia de minimizar el impacto humano en las playas y respetar las indicaciones de especialistas a la hora de interactuar con la fauna silvestre.

Desde la entidad remarcan que, ante cualquier hallazgo de animales marinos aparentemente solos o en situación de riesgo, es fundamental no intervenir por cuenta propia y comunicarse con las autoridades competentes para evitar daños irreversibles.

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