La Joaqui recordó cómo Cazzu la rescató de una relación violenta

El mensaje de La Joaqui en un nuevo aniversario de Ni Una Menos

La Joaqui y el mensaje por Ni Una Menos

NewsITe

En el marco de un nuevo aniversario del movimiento Ni Una Menos, La Joaqui eligió poner en palabras una historia personal que atraviesa de lleno la problemática de la violencia de género. La cantante marplatense, referente del RKT y de la escena urbana argentina, publicó un mensaje en redes donde recordó cómo la artista jujeña Cazzu fue clave para que pudiera salir de una relación violenta.

Mientras miles de personas se movilizaban al Congreso de la Nación para reclamar políticas efectivas contra los femicidios y las violencias, Joaquinha Lerena De La Riva compartió una reflexión que rápidamente se volvió viral: la importancia del acompañamiento entre mujeres frente a situaciones límite.

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“Entre tanto ruido, que nunca nos falte el abrazo entre nosotras. Por las que están, por las que faltan y por las que siguen luchando. Siempre juntas”, escribió en sus perfiles oficiales. Cerró el mensaje con una firma que resume su experiencia: “Atte: una mujer que una vez fue rescatada por otra mujer”, en alusión directa al rol que tuvo Cazzu en uno de los momentos más difíciles de su vida.

El gesto de Cazzu que le cambió la vida

Según reconstruyó Agencia Noticias Argentinas, fue Cazzu quien le tendió la mano cuando La Joaqui atravesaba una situación extrema. La jujeña le consiguió un departamento en San Justo con seis meses de alquiler pago para que pudiera irse de la casa que compartía con su entonces pareja y empezar de cero junto a sus hijas.

La amistad entre ambas había comenzado años atrás, primero a través de internet y luego consolidada en la escena musical. Pero cobró una dimensión decisiva cuando La Joaqui se animó a pedir ayuda. En declaraciones radiales, recordó que estaba sumergida en una relación marcada por la violencia, sin recursos económicos y con su carrera prácticamente destruida.

“No tenía celular, no tenía redes, había perdido mi carrera, tenía otro bebé. No tenía casa, no tenía trabajo, no tenía plata, no tenía ingresos. Flaca, triste, mal de salud. Me sacaron un ovario ese año”, relató en una entrevista, al reconstruir el contexto de aquel momento. A eso se sumaba la preocupación por su abuela, enferma de cáncer, a quien temía angustiar con lo que estaba viviendo.

En ese escenario, el único número de teléfono que recordaba era el de Cazzu. “Fui a un almacén, la llamé y le dije: ‘Tengo miedo de que me pase algo o que me muera y que mis hijas, no sé…’. Agarré una bebé acá, la otra acá y me fui”, contó sobre la decisión que marcó un antes y un después.

Amistad, sororidad y reconstrucción

Tras ese llamado, Cazzu no dudó: le mandó un remis, le garantizó un lugar donde vivir y la ayudó a rearmar su vida lejos del agresor. También fue clave en la reconstrucción de su carrera artística, ya que su ex pareja y ex productor había borrado sus canciones de las plataformas, dejándola prácticamente sin obra publicada.

  • Le brindó alojamiento seguro en un departamento en San Justo.
  • Cubrió seis meses de alquiler para garantizarle estabilidad inicial.
  • La acompañó en el proceso de volver a trabajar y relanzar su música.
  • Le ofreció contención emocional en un momento de máxima vulnerabilidad.

“Atte: una mujer que una vez fue rescatada por otra mujer”, firmó La Joaqui, sintetizando el impacto del gesto de Cazzu y el valor del apoyo entre mujeres en contextos de violencia.

El testimonio de La Joaqui se suma a las voces que, cada 3 de junio, recuerdan que la consigna Ni Una Menos no es solo una fecha en el calendario, sino un llamado urgente a fortalecer las redes de contención, la sororidad y las políticas públicas para prevenir y erradicar la violencia de género en Argentina.

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