Según Adefa, en mayo se fabricaron 37.762 vehículos, aunque el promedio diario fue inferior al de abril. Las exportaciones también volvieron a cerrar en rojo y el acumulado anual de producción quedó 19,3% por debajo del mismo período de 2025.

La industria automotriz nacional volvió a mostrar señales de estancamiento en mayo. Según el informe industrial de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), las terminales produjeron 37.762 vehículos durante el mes, una cifra superior a las 35.521 unidades fabricadas en abril, pero menor si se observa el promedio diario de actividad.
El dato central surge de la comparación por días hábiles. Mayo tuvo 18 jornadas de producción contra 17 de abril, por lo que el promedio diario cayó de 2.207 a 2.098 unidades. De ese modo, la actividad registró una baja intermensual del 4,9%, pese al incremento nominal en la cantidad total de vehículos fabricados.
En el acumulado de los primeros cinco meses del año, las terminales automotrices produjeron 167.629 unidades. Ese volumen representa una caída del 19,3% frente al mismo período de 2025 y confirma un escenario de menor actividad para el sector.
Las exportaciones volvieron a cerrar con saldo negativo
Las exportaciones de autos argentinos también retrocedieron en mayo. Luego de dos meses consecutivos con mejoras interanuales, los envíos al exterior alcanzaron las 25.237 unidades, con una baja del 6,1% respecto de abril y una caída del 4,2% frente a mayo de 2025.
El comportamiento no fue uniforme entre los distintos tipos de vehículos. Mientras las exportaciones de pickups crecieron 1,2% en mayo, las ventas externas de autos particulares cayeron 15,3% en el mismo período. Esa diferencia volvió a mostrar el peso que tienen las camionetas dentro del esquema exportador de la industria nacional.
La mejora de las pickups había sido más marcada en los dos meses anteriores. Por ese motivo, ese segmento funcionó como un amortiguador para el acumulado anual. Entre enero y mayo se exportaron 104.520 vehículos, apenas 2,2% menos que las 106.894 unidades registradas en el mismo período del año pasado.
“Los volúmenes de producción de los últimos meses encontraron una base de estabilidad. Como habíamos anticipado, este año la industria atravesará un proceso de adecuación por la renovación de la oferta local impulsada por nuevas inversiones”, señaló Rodrigo Pérez Graziano, presidente de Adefa.
El directivo también se refirió al comportamiento de las ventas externas hacia los países de la región. En ese marco, destacó la medida anunciada por el presidente Javier Milei sobre la reducción gradual de los derechos de exportación, que se eliminarían progresivamente hasta junio de 2027.
“Es un paso clave, ahora necesitamos el acompañamiento de provincias y municipios. Ingresos Brutos y las tasas municipales representan el 10% del valor de un auto exportado; reducir esa carga es urgente para ganar competitividad y consolidar nuestro modelo de negocio”, concluyó Pérez Graziano.
La venta a concesionarios también mostró una tendencia negativa
Otro dato que generó preocupación en los últimos meses fue el stock de unidades sin vender dentro del circuito comercial entre fábricas y concesionarios. En mayo, las terminales vendieron 35.979 vehículos a la red nacional de agencias y puntos oficiales de venta, contra 37.976 unidades registradas en abril.
Aunque los volúmenes de abril y mayo fueron similares, ambos quedaron 13,2% por debajo del nivel alcanzado en marzo. Además, la caída interanual se profundizó: pasó del 31,6% en abril al 39% en mayo.
El acumulado anual también confirmó esa tendencia. Entre enero y mayo, la distribución de vehículos desde las terminales hacia la red de concesionarios llegó a 184.033 unidades, lo que implica una baja del 23,1% en la comparación interanual.
La evolución muestra un deterioro progresivo. Al cierre de marzo, la caída acumulada era del 12,2%; luego pasó al 17,9% al finalizar el primer cuatrimestre y llegó al 23,1% tras los datos de mayo. De esta manera, la industria automotriz cerró el quinto mes del año con menor producción diaria, exportaciones nuevamente en baja y una distribución interna que continúa debilitada.

