A 11 años de la primera convocatoria, la marcha estuvo motivada por los femicidios de Agostina Vega y Dulce María Beatriz Candia. Frente al Congreso, leyeron un documento que exigió renuncias, condenas y la restitución de políticas públicas de género.

Tras el acto central con la lectura del mensaje, liderado por Thelma Fardín, Liliana Daunes y Cazzu, algunas manifestantes comenzaron a desconcentrarse.
Sin embargo, otra parte de la marcha se encuentra aún reunida en las inmediaciones del Congreso de la Nación. Se armaron batucadas y bailes, entre algunos cánticos clásicos. El clima es tanto de hartazgo como de reunión.
Ante una multitud, el texto exigió la restitución de políticas públicas de género y contabilizó al menos 3.205 víctimas de violencia de género desde la primera marcha en 2015. El colectivo Ni Una Menos leyó este miércoles, ante la multitud reunida frente al Congreso de la Nación, un documento que exigió renuncias, condenas y la restitución de políticas públicas de género, a once años de la primera marcha originada por el femicidio de Chiara Páez en Rufino, Santa Fe.
El pedido de las organizaciones sociales en el acto central de la marcha en Córdoba: “Que renuncie Quinteros ya”
En la marcha de Ni Una Menos en Córdoba, marcada por el femicidio de Agostina Vega, las organizaciones sociales señalaron a las autoridades y pidieron la renuncia del fiscal Raúl Garzón y del ministro de Seguridad de la provincia, Juan Pablo Quinteros.
“Abrazamos a su familia en este momento. Denunciamos la responsabilidad de la justicia, de los gobiernos y del Estado. Exigimos la destitución del fiscal Garzón y del ministro de seguridad Quinteros, porque no activaron los protocolos de búsqueda inmediata y porque revictimizan a la víctima, a su madre y a su familia”, expresaron en el acto central.
A su vez, las mujeres también pidieron por otros casos de femicidios ocurridos en Córdoba. “Alzamos la voz y exigimos justicia”, sumaron.
Los abuelos de Agostina Vega y otros familiares están presentes en la movilización, a solo horas del velorio de la adolescente de 14 años.
“El caso de Agostina me removió todo”: habló una amiga de una víctima del triple crimen de Florencio Varela
Una mujer que era amiga de Morena Verdi, una de las tres chicas del triple crimen de Florencio Varela, participó de la marcha de Ni Una Menos y expresó su conmoción por el caso de Agostina Vega. “Yo era amiga de Morena. Estoy destruida totalmente. El caso de Agostina me removió todo”, dijo en diálogo con TN.
Además, señaló que encuentra similitudes entre ambos hechos por “la muerte violenta” de las víctimas y aseguró que la situación la afecta profundamente. “Me pone muy mal todo esto”, sostuvo. También recordó que Morena tenía 20 años cuando fue asesinada y destacó el impacto que estos casos generan en el barrio: “Las chicas del barrio se involucran y otras no, pero se siente mucho. Esperemos que las cosas cambien, por ellas”.
La palabra de unas adolescentes
Un grupo de alumnas de 15 a 17 años, del colegio de danzas Aida V. Mastrazzi, hablaron sobre el caso de Agostina Vega y cómo viven ellas los casos de violencia de género a su edad.
“Era una chica que estaba en primer año o segundo, tenía toda una vida por delante”, dijeron en diálogo con un móvil de TN, respecto al femicidio ocurrido en Córdoba.
“A nosotros nos toca mucho porque la escuela es de danza, que se cree que es para chicas, entonces mayormente somos chicas. Un día volves y no sabes si tu compañera no va a aparecer”, agregó, y cerró: “Le puede tocar a una familiar, a una amiga o a vos”.
Por qué los casos de Agostina, Dulce y Noelia encabezan la marcha
El colectivo Ni Una Menos también difundió un documento en el que responsabilizó al Poder Judicial de Córdoba, en particular al fiscal Raúl Garzón, donde aseguró que existió una “desidia organizada” en el caso de Agostina Vega. La organización sostuvo que “aún cuando existen sistemas de alerta, facultades para allanar y detener, la opción por la desidia está directamente relacionada con las condiciones de la víctima: una piba pobre, habitante de un barrio popular”, y criticó los recortes en políticas públicas destinadas a combatir la violencia de género.
“Gracias a la militancia feminista, el fiscal quedó expuesto en su misoginia y clasismo, mientras elogiaba morbosamente la tarea de los perros en la búsqueda”,
Los tres femicidios que impulsaron la urgencia de la convocatoria son los de Agostina Vega, de 14 años, que fue hallada desmembrada en Córdoba tras una semana de búsqueda; Dulce María Beatriz Candia, de 17 años, encontrada sin vida en una obra en construcción en Eldorado, Misiones, con causa de muerte por asfixia mecánica; y Noelia Carolina Romero, de 30 años, asesinada a puñaladas por su pareja en Temperley, partido de Lomas de Zamora.
“Mis nietas me abrieron los ojos”

Graciela tiene 77 años y camina despacio por Rodríguez Peña. Vive en Villa Crespo y ya vino a varias marchas de las que cada 3 de Junio, desde 2015, exigen la erradicación de la violencia de género.
“A mí me costó mucho entender que vivimos en una sociedad machista. Mi mamá crió cuatro hijos y nunca salió a trabajar. Yo crié tres y nunca salí a trabajar. Mis nietas me hicieron ver que esa crianza fue trabajo, y todas las violencias que padecemos las mujeres. Ellas me abrieron los ojos. ¿Pero qué mujer no sufrió esa violencia? ¿A qué mujer no la hicieron atravesar una o muchas veces algo que no quería vivir? Desde un momento horrible en la calle hasta una violación, estamos rodeadas”, reflexiona Graciela.
Sus nietas, las que le hicieron ver el mundo de siempre con ojos nuevos, le caminan cerca y le abren paso entre la multitud.

