León XIV homenajeará a Gaudí a cien años de su muerte

NewsITe
El papa León XIV celebrará el próximo 10 de junio una misa en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, en el marco de su visita a España entre el 6 y el 12 de este mes. La ceremonia será el acto central del homenaje por el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, el arquitecto catalán que transformó el paisaje urbano de Barcelona y cuya causa de canonización avanza en el Vaticano.
La elección de la Sagrada Familia, todavía en construcción, tiene un fuerte valor simbólico. El templo es la obra cumbre de Gaudí y uno de los monumentos más visitados de Europa. Solo en 2025 recibió cerca de cinco millones de turistas, lo que la consolidó como el monumento de pago más concurrido de España y un ícono mundial del modernismo catalán.
Gaudí murió el 10 de junio de 1926, pocos días después de ser atropellado por un tranvía mientras se dirigía a rezar a una iglesia de Barcelona. Tenía 73 años y, según coinciden los especialistas, en ese momento ya había orientado casi por completo su vida a la Sagrada Familia, proyecto que se convirtió en el eje de su vocación profesional y espiritual.
Un legado arquitectónico y espiritual en revisión
La misa papal se realizará poco tiempo después de que el Vaticano reconociera a Gaudí como “venerable”, un paso clave en el proceso hacia una eventual beatificación y canonización. Para avanzar en esa dirección, la Iglesia católica deberá reconocer oficialmente un milagro atribuido a su intercesión, caso que actualmente es estudiado por una comisión médica del Vaticano.
Nacido en 1852 en el seno de una familia profundamente católica, Gaudí se convirtió en una de las figuras más influyentes de la arquitectura moderna. Empresarios y miembros de la burguesía catalana le encargaron algunas de las obras más emblemáticas de Barcelona, atraídos por su estilo innovador, las formas inspiradas en la naturaleza y una fuerte impronta religiosa. Entre sus trabajos más conocidos se destacan, además de la Sagrada Familia, la Casa Batlló y otras construcciones que hoy son Patrimonio de la Humanidad.
Quienes impulsan su causa de beatificación subrayan que la importancia de Gaudí trasciende su aporte artístico. Mencionan una serie de tragedias familiares y un prolongado ayuno realizado en 1894 como momentos decisivos que habrían marcado un giro hacia una vida austera, de intensa oración y compromiso con la fe. Según el sacerdote y teólogo Armand Puig Tarréch, colaborador del expediente presentado ante el Vaticano, a partir de entonces el arquitecto dejó de lado “la vanidad o la ambición” para consagrarse plenamente a Dios.
La Sagrada Familia, rumbo a su finalización
En paralelo a la misa, durante la visita de León XIV está prevista la bendición de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, cuya construcción concluyó en febrero. Con 172,5 metros de altura, esta estructura convirtió al templo en la iglesia más alta del mundo y reforzó su condición de hito arquitectónico global.
- La Torre de Jesucristo eleva la altura de la basílica hasta 172,5 metros, récord mundial para una iglesia.
- La finalización completa de la Sagrada Familia se proyecta para dentro de aproximadamente una década, más de 140 años después del inicio de las obras.
“Era un genio. Sabía cómo llegar a las personas en su nivel más profundo”, destacó recientemente Xavier Villanueva, director de Casa Batlló, al referirse al legado de Gaudí.
Con la misa papal y los avances en su causa de canonización, la figura de Antoni Gaudí vuelve al centro de la escena internacional. La Iglesia, el mundo de la cultura y millones de fieles y visitantes seguirán de cerca un proceso que combina historia, arte, fe y la lenta culminación de una de las obras arquitectónicas más ambiciosas del planeta.

