El Superior Rabinato avaló veto a animales en cementerio judío

El Superior Rabinato defendió la decisión en Liniers

Ingreso al cementerio comunitario de Liniers

NewsITe

El Superior Rabinato de la República Argentina salió públicamente a respaldar la restricción de ingreso de animales al Cementerio Comunitario de Liniers, administrado por la AMIA, y rechazó las denuncias de maltrato que motivaron presentaciones judiciales e incluso campañas de escrache en redes sociales.

En un documento difundido en junio de 2026, la máxima autoridad religiosa judía del país remarcó que el respeto a los difuntos es uno de los pilares éticos y espirituales centrales de esa tradición. En esa línea, sostuvo que la presencia de animales sueltos dentro del predio, especialmente cuando defecan sobre las lápidas, constituye una forma de profanación de la memoria de los antepasados y una agresión simbólica hacia las familias de los fallecidos.

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El texto también hizo referencia a los episodios recientes que derivaron en denuncias judiciales promovidas por organizaciones proteccionistas y agrupaciones que cuestionaron la política de manejo de animales en el lugar. El Rabinato negó de manera enfática las acusaciones de crueldad y recordó que el cementerio se encuentra bajo la órbita de la AMIA, institución que –según subrayó– aplica “estrictas normas de respeto a la vida y a la dignidad humana”.

Inspecciones oficiales y marco religioso

Como parte de su descargo, la autoridad religiosa detalló que personal de Zoonosis del municipio bonaerense de Tres de Febrero realizó inspecciones en el cementerio y verificó oficialmente la inexistencia de maltrato animal. A partir de esos informes técnicos, el Rabinato consideró “falsas e infundadas” las denuncias y habló de una campaña de hostigamiento que incluyó intimidaciones y expresiones discriminatorias hacia la comunidad judía.

Al justificar la prohibición de animales, el comunicado se apoyó en fuentes clásicas de la jurisprudencia religiosa judía. Allí se mencionan el Talmud, la obra Mishné Torá de Maimónides y el Shulján Aruj, textos que desde hace siglos establecen restricciones para preservar la santidad de los cementerios y asegurar un clima de recogimiento y solemnidad en esos espacios.

  • Respeto irrestricto a la dignidad de los difuntos como valor central.
  • Inspecciones de Zoonosis que descartaron maltrato animal en el predio.
  • Denuncias judiciales y campañas de hostigamiento calificadas como infundadas.
  • Fundamentos tomados de fuentes históricas de la ley judía.

“La santidad del cementerio y la dignidad de los difuntos son valores absolutos e inviolables”, remarcó el Superior Rabinato al explicar la exclusión de animales del perímetro.

Finalmente, la declaración enfatizó que la restricción a la presencia de animales no responde a una moda ni a una decisión coyuntural, sino a una normativa religiosa codificada a lo largo de siglos y sostenida por las máximas autoridades de la tradición judía. En ese marco, el Superior Rabinato pidió que cualquier debate se dé con respeto, sin campañas de agravio ni discursos que puedan derivar en nuevos episodios de discriminación.

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