La igualdad de género avanza en muchos países, pero se estanca a nivel global

Un estudio internacional analizó datos de 78 países y concluyó que las tendencias demográficas están limitando el crecimiento del apoyo mundial a la participación igualitaria de las mujeres en la educación, el trabajo y la política.

El apoyo mundial a la igualdad de género dejó de crecer y se mantiene estancado desde hace varios años. Aunque muchos países registran avances en la aceptación de los derechos de las mujeres, las tendencias demográficas limitan ese progreso a escala global.

Esa es la principal conclusión de un estudio publicado en la revista científica PNAS Nexus, que analizó cómo los cambios poblacionales influyen en las actitudes hacia la igualdad entre hombres y mujeres.

La investigación fue realizada por Plamen Akaliyski, Catherine Bowen y otros especialistas. Los autores utilizaron datos de la Encuesta Mundial de Valores y del Estudio Europeo de Valores, dos relevamientos que abarcan al 86% de la población mundial.

Los investigadores examinaron información recopilada entre 1995 y 2022 en 78 países. El análisis se centró en tres aspectos: el derecho de las mujeres al trabajo remunerado, la importancia de la educación universitaria para ambos sexos y la capacidad de las mujeres para ejercer liderazgo político.

Los resultados muestran que el respaldo a la igualdad de género aumentó en numerosos países. Sin embargo, ese crecimiento no alcanzó para generar una mejora global sostenida.

Diferencias entre regiones

El estudio identificó tendencias muy distintas según la región del mundo. Los países occidentales avanzaron hacia posiciones más igualitarias respecto del rol de las mujeres en la sociedad.

No obstante, esas naciones registran tasas de crecimiento poblacional bajas o incluso negativas. Como consecuencia, su influencia demográfica relativa disminuye con el paso del tiempo.

En contraste, varios países de Asia Occidental y Meridional, África Subsahariana y el norte de África presentan niveles más bajos de apoyo a la igualdad de género. Además, esas regiones experimentan un crecimiento poblacional más acelerado.

Según los autores, esta combinación altera el promedio global. Aunque algunos países progresan, el peso demográfico de las regiones menos igualitarias compensa parte de esos avances.

Los investigadores también detectaron un fenómeno similar dentro de cada país. Las diferencias en las opiniones sobre igualdad de género se relacionan con distintos patrones de fecundidad.

En la última edición de las encuestas analizadas, las mujeres con visiones menos igualitarias tuvieron más hijos al llegar a los 40 años. Además, fueron madres a edades más tempranas que las mujeres con posturas más igualitarias.

El impacto de la transmisión de valores

Los especialistas sostienen que las creencias sobre los roles de género suelen transmitirse entre generaciones. Por ese motivo, las diferencias en la cantidad de hijos podrían modificar gradualmente la composición ideológica de las sociedades.

Si las personas con opiniones menos igualitarias tienen más descendencia, su peso relativo dentro de la población aumenta con el tiempo. Ese proceso puede desacelerar el crecimiento del apoyo social a la igualdad de género.

Los autores remarcan que el fenómeno no implica un retroceso uniforme en todo el mundo. De hecho, numerosos países continúan mostrando avances en la aceptación de los derechos de las mujeres.

Sin embargo, advierten que las dinámicas demográficas tienen un efecto significativo sobre las tendencias globales. El crecimiento diferencial de la población y las diferencias en la fecundidad limitan el aumento promedio de las actitudes igualitarias.

De acuerdo con el estudio, estos factores ayudan a explicar por qué el respaldo mundial a la participación igualitaria de las mujeres en la educación, el trabajo y la política permanece estancado, a pesar de los avances observados en distintas regiones.

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