Lula acusa a hijos de Bolsonaro por amenaza de aranceles de EE.UU.

Lula apunta a la familia Bolsonaro por la tensión comercial con EE.UU.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva durante un acto público en Brasil

NewsITe

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, responsabilizó públicamente a los hijos del exmandatario Jair Bolsonaro por el avance de una propuesta en Estados Unidos para aplicar un arancel del 25% a una serie de productos brasileños. En un encendido discurso pronunciado en la ciudad de Catalão, en el estado de Goiás, Lula calificó a los integrantes de la familia Bolsonaro como “traidores a la nación” por, según denunció, haber promovido la injerencia extranjera en los asuntos internos de Brasil.

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La controversia se originó a partir de un informe de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), que concluyó una investigación sobre presuntas prácticas brasileñas que “perjudican o restringen” el comercio con ese país. El documento propone un recargo del 25% a varias exportaciones brasileñas, aunque contempla excepciones para bienes considerados estratégicos por Washington, como carne, frutas, café, aeronaves y minerales de tierras raras, entre otros.

Durante su intervención, Lula sostuvo que la iniciativa norteamericana está directamente vinculada a gestiones realizadas por los hijos de Jair Bolsonaro, en particular los senadores Flávio y Eduardo Bolsonaro, ante figuras cercanas al expresidente Donald Trump y a sectores republicanos. El mandatario mencionó especialmente contactos con un grupo asociado al senador Marco Rubio, influyente en la política exterior estadounidense.

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“Estos hijos de Bolsonaro logran ser peores que él y, de hecho, son traidores a la nación. Fueron y le pidieron a un país extranjero que interfiriera en las decisiones brasileñas”, reprochó Lula, según reprodujeron medios locales como Globo.com y Jornal do Brasil. El presidente cuestionó que se recurra a potencias extranjeras para presionar sobre la política económica y comercial de Brasil, y se preguntó qué castigo merecen quienes, a su juicio, atentan contra los intereses del pueblo brasileño.

En paralelo, el gobierno de Brasil difundió un duro comunicado en el que afirmó haber recibido el informe estadounidense “con indignación” y atribuyó su elaboración a una “provocación de la familia Bolsonaro”. El texto consideró que el documento representa un intento de injerencia en asuntos internos y advirtió que, de concretarse los nuevos aranceles, Brasil recurrirá a los instrumentos previstos en la llamada Ley de Reciprocidad, aprobada por unanimidad por el Congreso Nacional.

Respuesta oficial de Brasil y posible impacto económico

La nota oficial remarcó que el gobierno mantiene la expectativa de que las recomendaciones de la USTR no se traduzcan en aranceles efectivos. No obstante, dejó en claro que el país “adoptará hoy y cualquier medida capaz de reducir los daños que puedan causarse a la economía, a los empleos y a los ingresos de los brasileños”. En la práctica, esto podría incluir represalias comerciales o restricciones a productos estadounidenses que ingresan al mercado brasileño.

  • El informe de Washington cuestiona, entre otros puntos, el sistema de pagos electrónicos PIX, la deforestación ilegal, la piratería y fallas en la aplicación de leyes anticorrupción en Brasil.
  • La propuesta de aranceles del 25% excluye productos considerados estratégicos para Estados Unidos, como alimentos clave, aeronaves y ciertos insumos industriales.
  • La Casa Blanca y el USTR deberán ahora definir si avanzan con la recomendación o si optan por negociar con Brasil para evitar una escalada comercial.

Desde su lado, Flávio Bolsonaro sostuvo en redes sociales que sus gestiones ante Donald Trump tuvieron como objetivo evitar la imposición de nuevos aranceles a los productos brasileños. El exmandatario y su entorno presentaron históricamente su alineamiento con la administración republicana como una vía para fortalecer el vínculo bilateral, en contraste con la actual orientación diplomática de Lula, más abierta a la diversificación de socios comerciales y al multilateralismo.

“Brasil se reserva el derecho de recurrir a los instrumentos previstos en la Ley de Reciprocidad […] para hacer frente a situaciones de injusticia contra el Estado brasileño que no cuenten con el amparo de las reglas del comercio internacional”, advirtió el comunicado oficial.

El cruce entre Lula y la familia Bolsonaro se da en un contexto de fuerte polarización política interna y en momentos en que Brasil busca consolidar su rol como actor relevante en el comercio global. Una eventual suba de aranceles por parte de Washington afectaría a sectores clave de la economía brasileña y sumaría tensión a una relación bilateral que ya enfrenta desafíos por cuestiones ambientales, regulatorias y geopolíticas.

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