El mediocampista Giorgian De Arrascaeta sufrió un desgarro durante la preparación final de la Celeste y quedó descartado para la Copa del Mundo. La lesión llegó semanas después de haber superado una fractura de clavícula.

La selección de Uruguay recibió una noticia inesperada en la recta final hacia el Mundial 2026. Giorgian De Arrascaeta sufrió una lesión muscular durante los entrenamientos y quedó descartado para disputar la Copa del Mundo, una baja sensible para el equipo dirigido por Marcelo Bielsa.
Según trascendió desde la concentración uruguaya, el futbolista padeció un desgarro en plena preparación previa al torneo. La lesión le impide llegar en condiciones físicas al debut y lo dejó automáticamente fuera de la lista definitiva.
La noticia alteró los planes del cuerpo técnico, que hasta hace pocos días contaba con el mediocampista como una de las piezas importantes del plantel.
De una recuperación alentadora a una nueva lesión
La baja adquiere mayor impacto por el contexto que atravesaba el jugador. Apenas un mes atrás, De Arrascaeta había afrontado un proceso de recuperación luego de sufrir una fractura de clavícula mientras jugaba para Flamengo.
Aquella lesión generó dudas sobre su presencia en el Mundial. Sin embargo, la evolución médica resultó favorable y permitió que Marcelo Bielsa lo incluyera finalmente entre los convocados.
Tras recibir el alta, el volante retomó los entrenamientos y volvió a sumar minutos con la camiseta uruguaya. Incluso participó de los amistosos preparatorios frente a Inglaterra y Argelia, encuentros que reforzaban la idea de que llegaría en condiciones al certamen.
El nuevo inconveniente físico modificó por completo ese panorama.
Una ausencia de peso para la Celeste
Durante el ciclo de Bielsa, De Arrascaeta se consolidó como uno de los futbolistas más utilizados cuando estuvo disponible. Su aporte en la generación de juego y su capacidad para asistir y desequilibrar lo transformaron en una referencia ofensiva dentro del esquema uruguayo.
Los números reflejan esa importancia. Con la selección mayor disputó 59 encuentros, convirtió 13 goles y aportó siete asistencias, además de superar los tres mil minutos en cancha.
Su ausencia representa ahora un desafío deportivo para Uruguay cuando faltan pocos días para el inicio de la competencia.
Las opciones que analiza Bielsa
La reglamentación de FIFA habilita cambios en las listas definitivas por lesiones o enfermedades graves hasta 24 horas antes del debut de cada seleccionado.
Por ese motivo, Uruguay todavía dispone de margen para comunicar quién ocupará el lugar vacante que deja el mediocampista.
Entre las variantes que analiza el cuerpo técnico aparece la posibilidad de convocar a otro volante para conservar el equilibrio del plantel. No obstante, tampoco se descarta aprovechar el cupo para sumar un delantero y ampliar las alternativas ofensivas.
Mientras la Celeste continúa con su preparación, Bielsa deberá reorganizar sus planes tras perder a uno de los futbolistas con mayor experiencia y protagonismo dentro del plantel.

