Nuevo aumento del boleto golpea a los usuarios en Mar del Plata

NewsITe
Desde este lunes, viajar en colectivo en Mar del Plata es sensiblemente más caro. La gestión del intendente Guillermo Montenegro dispuso una nueva suba de la tarifa plana, que pasó de $1.550 a $1.922, en un incremento que ronda el 24% y que vuelve a tensionar el presupuesto de miles de usuarios que dependen del transporte público para trabajar, estudiar o realizar trámites cotidianos.
El nuevo cuadro tarifario se aplica en un contexto de fuerte deterioro del poder adquisitivo y con un sistema de transporte que arrastra problemas estructurales desde hace años. Si bien el Concejo Deliberante le delegó al Departamento Ejecutivo la facultad de actualizar el boleto ante la escalada de costos, la ciudad sigue sin contar con un pliego de concesión definitivo ni un esquema de control robusto sobre la calidad del servicio.
La situación se torna aún más compleja en los recorridos más extensos. Los viajes hacia zonas alejadas del centro urbano, como Sierra de los Padres o Chapadmalal, ya superan los $3.000 por tramo. Para los vecinos de esos barrios, donde en muchos casos no hay alternativas de movilidad, el colectivo se convierte en un gasto fijo difícil de afrontar en contextos de ingresos ajustados.
Organizaciones vecinales y usuarios frecuentes vienen advirtiendo que los aumentos se suceden sin una discusión integral sobre el modelo de transporte que necesita Mar del Plata. Reclaman mayor transparencia en la conformación de la tarifa, mejor frecuencia en horas pico, unidades en condiciones y un esquema que asegure previsibilidad en el mediano plazo.
Debate abierto sobre el futuro del sistema de transporte
La concesión del servicio continúa prorrogada y sin nuevo pliego licitatorio aprobado, una situación que se repite desde gestiones anteriores y que impide fijar reglas claras para las empresas prestatarias. En ese marco, el municipio sostiene que los incrementos responden al aumento del combustible, los repuestos y los costos laborales, mientras que los usuarios reclaman que no hay una correlación visible entre los ajustes de tarifa y una mejora tangible en la prestación.
- Tarifa plana: pasó de $1.550 a $1.922, un aumento cercano al 24%.
- Recorridos largos: boletos que ya superan los $3.000 hacia zonas periféricas.
- Concesión: servicio prorrogado y sin nuevo pliego definitivo.
- Usuarios: reclamos por frecuencia, control y accesibilidad del boleto.
La postal que describen los vecinos es elocuente: el boleto aumenta, pero el sistema sigue sin ordenarse ni dar respuestas de fondo a quienes dependen del colectivo todos los días.
Mientras tanto, Mar del Plata enfrenta el desafío de compatibilizar la sostenibilidad económica del servicio con el derecho a un transporte público accesible y previsible. Sin un nuevo pliego, una mayor presencia del Estado en los controles y una planificación de largo plazo, cada suba del boleto se traduce en mayor malestar social y más incertidumbre para los usuarios.

