Del banco de Lazio al mundo: la historia detrás de un cruce

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El presente brillante de Lionel Scaloni al frente de la Selección Argentina tiene un capítulo poco conocido en Italia, cuando el hoy técnico campeón del mundo peleaba por minutos en la Lazio y veía los partidos desde el banco de suplentes. El hombre que tomó aquella decisión fue Vladimir Petković, actual entrenador de la selección de Argelia y protagonista de una trayectoria tan singular como cosmopolita.
Nacido en Sarajevo en agosto de 1963, Petković llegó al banco de la Lazio en la temporada 2012/2013, luego de destacarse en el fútbol suizo. Allí coincidió con un Scaloni ya en el tramo final de su carrera como lateral derecho, más influyente en el vestuario que en la cancha. El esquema intenso y dinámico que proponía el bosnio-croata-suizo dejó al argentino con escaso margen de participación y terminó acelerando su salida hacia el Atalanta.
Con el tiempo, Petković recordó aquel ciclo sin golpes de efecto ni arrepentimientos, pero sí con reconocimiento. Admitió que Lionel “jugaba poco” bajo su conducción, aunque destacó su liderazgo silencioso y su capacidad para influir en el grupo aun sin ser titular. Ese perfil de futbolista pensante, que entendía el juego desde el banco, es el que años después se trasladó al banco de la Selección Argentina.
Del trabajo social al tablero de ajedrez
Lejos de la figura clásica del exjugador que hace carrera inmediata como entrenador, Petković construyó su recorrido entre canchas modestas y tareas sociales. Mientras dirigía en el ascenso suizo a equipos como el Malcantone Agno, trabajó durante cinco años a tiempo completo en Caritas, en la ciudad de Locarno. Allí se enfocó en programas de inserción laboral para desempleados, migrantes y personas en situación de vulnerabilidad.
Esa experiencia marcó su estilo de conducción: un entrenador acostumbrado a gestionar grupos variados, con realidades dispares y culturas diferentes. Al mismo tiempo, cultivó una pasión que se volvería rasgo de identidad: el ajedrez. Sus allegados lo describen como un DT que traslada la lógica del tablero al césped, con énfasis en la anticipación, el cálculo de riesgos y la paciencia estratégica.
Triple nacionalidad y una identidad forjada en los Balcanes
La biografía de Petković también llama la atención por su entramado de nacionalidades. Nacido en Sarajevo, en la actual Bosnia y Herzegovina, es de origen étnico croata y vivió de cerca las tensiones que sacudieron a los Balcanes en los años 90. Ese contexto habilitó la doble ciudadanía para miles de personas de su generación.
En 1987 emigró a Suiza, donde consolidó su vida profesional y familiar. Con el tiempo obtuvo la nacionalidad suiza, completando una triple identidad: bosnia, croata y helvética. Su paso por el seleccionado suizo como entrenador terminó de sellar ese vínculo con el país que adoptó como hogar definitivo.
La revolución silenciosa en la selección de Argelia
A comienzos de 2024, la Federación Argelina de Fútbol apostó por Petković tras la salida de Djamel Belmadi. Su llegada generó dudas en un entorno golpeado por tempranas eliminaciones en la Copa Africana de Naciones y receloso de los técnicos europeos sin experiencia en el continente.
En pocos meses, el llamado “ajedrecista” empezó a modificar el clima interno. Implementó una fuerte disciplina de trabajo, promovió un recambio generacional y combinó talentos locales con figuras que militan en las principales ligas europeas. El vestuario, antes fragmentado, comenzó a mostrar señales de cohesión y competitividad, mientras la hinchada recuperó expectativas en torno a los Zorros del Desierto.
Respeto por la escuela argentina y el legado de Scaloni
Lejos de cualquier resquemor, Petković suele expresar una profunda admiración por el fútbol argentino. En entrevistas internacionales subrayó que el jugador argentino posee un “gen competitivo único”, difícil de replicar en otras latitudes. Considera que esa combinación de táctica y rebeldía es lo que distingue a los futbolistas formados en nuestro país.
“Scaloni quizá ya no tenía los 90 minutos en las piernas en esa etapa en la Lazio, pero mentalmente competía como si fuera el primer día. Eso es lo que después le transmitió a su Selección, y por eso Argentina está en la cima”, suele remarcar el actual DT de Argelia.
Hoy, la historia los muestra en veredas distintas pero unidas por un pasado común. Petković busca consolidar su proyecto en Argelia con la frialdad del ajedrez y el aprendizaje del trabajo social, mientras Scaloni se transformó en referencia global desde el banco argentino. Aquel lateral que esperaba su oportunidad en la Lazio es, paradójicamente, el espejo en el que se miran los entrenadores de todo el planeta.

