Cambia el mapa de la fe en Argentina: cae la hegemonía católica

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Un nuevo relevamiento nacional sobre creencias y pertenencias religiosas confirmó un cambio profundo en el escenario de la fe en la Argentina. De acuerdo con el Barómetro de las Religiones y las Creencias en Argentina, elaborado por el Observatorio de las Creencias de la UBA (OCREAR CBC-UBA), una de cada cuatro personas declara no identificarse con ninguna religión organizada.
El informe, titulado “El mapa de las identidades religiosas en Argentina”, muestra que el catolicismo sigue siendo mayoritario, con el 57,7% de la población, pero muy lejos del 90% que concentraba a mediados del siglo XX. La histórica hegemonía católica se diluye en un contexto de mayor pluralidad religiosa y de creciente desvinculación institucional.
El dato más novedoso es el peso del grupo sin filiación religiosa —que incluye a quienes afirman no tener religión, así como agnósticos y ateos—, que ya alcanza el 22,4% y se posiciona como el segundo sector en magnitud. Detrás aparece el universo evangélico, que reúne al 17,4% y se consolida como la segunda identidad religiosa organizada del país.
Juventud, género y educación: quiénes se alejan de los templos
Según el estudio, el motor del cambio está en el recambio generacional. Entre los jóvenes de 16 a 29 años solo el 44,6% se declara católico, mientras que el 31% afirma no tener religión. El contraste con los mayores de 50 años es claro: en ese grupo etario el 69% sigue siendo católico y apenas el 12,6% se ubica por fuera de cualquier pertenencia religiosa.
“Las nuevas generaciones están configurando un mapa religioso mucho más fragmentado, donde la identidad católica ya no es la única matriz que organiza la vida social”, planteó el director del Barómetro, Juan Cruz Esquivel, investigador de la UBA y el CONICET.
El informe también registra diferencias por género. Mientras los varones muestran una mayor tendencia a declararse sin religión (25,7%), las mujeres exhiben una vinculación más fuerte con las instituciones religiosas, sobre todo en el ámbito evangélico: 19,3% frente al 15,2% de los hombres.
Interior, AMBA y tejido social: un país religioso más diverso
La investigación incorpora, además, variables educativas y territoriales. Entre los sectores con menor nivel de educación formal se observa una adhesión más alta a las iglesias evangélicas (22,5%), que muchas veces funcionan como espacios de contención, ayuda material y redes comunitarias. En cambio, la proporción de personas sin afiliación religiosa crece a medida que aumenta el nivel educativo, especialmente en los segmentos medios y altos.
En el plano geográfico, el catolicismo mantiene mayor presencia en el interior del país, donde llega al 59,4% de la población. El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), en cambio, aparece como la avanzada del cambio: allí se concentra la proporción más alta de personas sin religión, con un 26,1%, lo que refleja un entorno urbano más secularizado y diverso.
- El catolicismo sigue siendo mayoritario, pero en retroceso histórico.
- El grupo sin religión ya es el segundo en importancia a nivel nacional.
- Los jóvenes impulsan el cambio hacia identidades más fluidas y menos institucionales.
- Las iglesias evangélicas ganan peso en sectores populares y con menor educación formal.
- El AMBA se posiciona como la región más secularizada del país.
El estudio sostiene que el fenómeno no implica un “vacío espiritual”, sino lo que los especialistas describen como “creer sin pertenecer”: una religiosidad más individual, flexible y desvinculada de templos y estructuras formales.
Con este nuevo mapa religioso, la Argentina se encamina a un escenario donde la diversidad de creencias y la autonomía de las trayectorias espirituales conviven con la persistencia de las grandes tradiciones históricas, obligando a las instituciones a repensar su vínculo con la sociedad.

