El Gobierno ajusta el sistema de trazabilidad de autopartes

El Gobierno nacional oficializó cambios en el sistema de etiquetado y trazabilidad de autopartes y elementos de seguridad a través de la Resolución 93/2026, publicada en el Boletín Oficial. La medida refuerza la obligación de identificar los productos mediante códigos QR, con el objetivo de mejorar los controles y garantizar que los consumidores accedan de manera directa y transparente a la información técnica de lo que compran.
Según se explicó en los considerandos de la norma, el Poder Ejecutivo entendió que era necesario “introducir adecuaciones” para facilitar la implementación del sistema, perfeccionar las condiciones de trazabilidad y asegurar el acceso a los datos relevantes tanto para usuarios finales como para las autoridades de fiscalización.
La nueva resolución reemplaza el artículo 7° de la Resolución 222/2025 y dispone que fabricantes e importadores de autopartes deberán generar un Código de Respuesta Rápida (QR) para cada producto. Al escanearlo con un teléfono celular u otro dispositivo, el usuario podrá consultar en forma inmediata información clave del componente adquirido.
Qué información deberá contener el código QR
De acuerdo con la reglamentación, el QR asociado a cada autoparte tendrá que vincularse con un soporte digital donde consten, como mínimo, los siguientes datos:
- Nombre o razón social de la empresa responsable y número de CUIT.
- Identificación detallada del producto, incluyendo marca, modelo y número de pieza (part number).
- Indicación del país o lugar de origen del componente.
- Número de certificación correspondiente y datos del organismo certificador que emitió esa constancia.
Con esta información disponible en forma estandarizada y accesible, el Gobierno apunta a reducir la circulación de autopartes de origen dudoso, mejorar la trazabilidad a lo largo de la cadena comercial y brindar mayores herramientas para las tareas de fiscalización y control en todo el territorio nacional.
Excepciones para neumáticos y ventas online
Durante el proceso de implementación del sistema, las cámaras representantes del sector automotor y autopartista advirtieron sobre la dificultad práctica de colocar etiquetas con QR en determinados bienes, en especial los neumáticos y algunos productos con características físicas particulares.
Frente a esos planteos, la Resolución 93/2026 introduce un criterio de flexibilidad: cuando resulte materialmente imposible fijar el código QR en el producto o en su empaque primario, la información deberá estar igualmente disponible en el punto de venta o entrega. En estos casos, el local deberá exhibir un código QR visible, claramente asociado al bien ofrecido, de modo que no queden dudas respecto de a qué producto corresponde.
La normativa también contempla el crecimiento del comercio electrónico y las ventas a distancia. Para las operaciones realizadas por canales digitales, el consumidor deberá contar, antes de concretar la compra, con un enlace o acceso online donde se publique toda la información que, en las ventas presenciales, se obtiene mediante el escaneo del QR.
Período de transición y plazos para adecuarse
Con el objetivo de no interrumpir el normal desarrollo del mercado, la resolución fija un período de transición para las mercaderías que ya se encuentran en circulación. Las autopartes fabricadas o importadas con anterioridad y que estén actualmente en canales mayoristas o minoristas podrán seguir comercializándose bajo el régimen de la Resolución 222/2025 hasta el 1 de septiembre de 2026.
Vencido ese plazo, todos los productos alcanzados por la normativa deberán cumplir con el nuevo esquema de identificación y trazabilidad mediante código QR, sin excepciones. De esta manera, el Ejecutivo busca consolidar un sistema homogéneo que brinde certidumbre a fabricantes, importadores, comercios y consumidores, y que, a la vez, contribuya a combatir el mercado informal de autopartes.
La nueva reglamentación apunta a unificar criterios de información y control, adaptándose a las particularidades físicas de ciertos productos y al avance de las ventas online en el país.
Con estas modificaciones, la Argentina se encamina a un esquema de trazabilidad tecnológica más robusto para el sector autopartista, donde el acceso a la información y la transparencia comercial se convierten en pilares centrales de la política pública.

