La ONU pide frenar la violencia en el sur del Líbano

NewsITe
La Organización de las Naciones Unidas expresó su “profunda alarma” por la reciente escalada de ataques en el sur del Líbano y en otras zonas del país, en el marco de la tensión creciente en la frontera con Israel. El organismo internacional advirtió que el aumento de las operaciones militares amenaza con desbordar el frágil equilibrio regional y agravar una crisis humanitaria que ya golpea con fuerza a la población libanesa.
El vocero del secretario general António Guterres, Stéphane Dujarric, instó a todas las partes involucradas a respetar el cese de hostilidades y a evitar una nueva espiral de violencia. La advertencia llega en un contexto de fuertes bombardeos y cruces de fuego que han provocado desplazamientos masivos de civiles, destrucción de infraestructura básica y un clima de alta inestabilidad que se extiende más allá del sur del país.
En paralelo, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU alertó sobre una “emergencia humanitaria cada vez más grave” en el Líbano. Según el organismo, millones de personas se enfrentan a una combinación crítica de desplazamientos forzados, inflación acelerada y una fuerte caída del poder adquisitivo, lo que hace que el acceso a alimentos sea cada vez más limitado para los sectores vulnerables.
Cifras que reflejan la profundidad de la crisis
De acuerdo con los datos difundidos por el PMA, más de un millón de personas continúan desplazadas dentro del país, muchas de ellas alojadas en campamentos improvisados o en refugios temporales que no cuentan con servicios básicos adecuados. A esto se suma el aumento vertiginoso de los precios de los alimentos y del combustible, impulsado por la crisis económica que atraviesa el Líbano desde hace varios años.
El último análisis de seguridad alimentaria del organismo indica que alrededor de 1,24 millones de habitantes —casi una cuarta parte de la población libanesa— padecen una grave inseguridad alimentaria. Esta situación se ve potenciada por la pérdida masiva de ingresos, la presión sobre los mercados locales y las recurrentes interrupciones en la cadena de suministros, factores que encarecen aún más la canasta básica.
Respuesta humanitaria y llamado a la comunidad internacional
Frente a este escenario, el PMA informó que actualmente asiste a un promedio de casi 150.000 personas por día mediante la distribución de comidas calientes, raciones listas para consumir y paquetes de alimentos destinados a familias refugiadas y desplazadas. Estas acciones se llevan adelante en coordinación con otras agencias de la ONU y organizaciones humanitarias que operan en el terreno, aunque todos coinciden en que la ayuda resulta insuficiente si no se logra contener la violencia.
- Más de un millón de personas desplazadas dentro del Líbano.
- 1,24 millones de habitantes con grave inseguridad alimentaria.
- Asistencia diaria del PMA a unas 150.000 personas con diferentes modalidades de ayuda alimentaria.
“El desplazamiento, el aumento de los precios de los alimentos y el combustible, las perturbaciones del mercado y las crisis económicas generalizadas están impulsando la crisis”, advirtió el Programa Mundial de Alimentos en un comunicado.
La ONU reiteró su llamado a las partes para que reduzcan de inmediato las hostilidades y se retome el camino de la negociación política. Además, insistió en la necesidad de que la comunidad internacional refuerce el financiamiento de los programas humanitarios en el Líbano, con el objetivo de evitar un deterioro aún mayor de la situación social y contener el impacto de la guerra sobre la población civil.

