Un estudio revela una brecha generacional inédita en bienestar

NewsITe
Mientras buena parte del mundo asocia el envejecimiento con fragilidad, aislamiento y pérdida de bienestar, un nuevo estudio internacional revela que en Suecia sucede exactamente lo contrario: las personas mayores se encuentran entre las más felices del planeta, mientras que los jóvenes adultos enfrentan soledad, ansiedad y menor satisfacción con la vida.
La investigación, realizada por especialistas de la Escuela de Economía de Estocolmo, la Universidad de Lund, la Universidad Metropolitana de Oslo y la Universidad de Harvard, analizó las respuestas de más de 15 mil personas y detectó una marcada brecha generacional en felicidad y bienestar subjetivo. El trabajo, citado por la Agencia Noticias Argentinas, aporta una mirada novedosa sobre cómo impacta la edad en la calidad de vida en uno de los países considerados modelo por sus políticas de bienestar social.
De acuerdo con los resultados, los adultos jóvenes reportaron niveles significativamente más bajos de satisfacción con la vida, un menor sentido de propósito y menos seguridad financiera que los grupos de mayor edad. A esto se suma un panorama preocupante en términos de salud mental: los jóvenes presentan el doble de soledad, el triple de síntomas depresivos y hasta siete veces más ansiedad que los adultos mayores encuestados.
Suecia, un caso excepcional en el mapa de la felicidad
“Nuestro estudio demuestra que Suecia destaca a nivel internacional”, señaló Nora Hansson Bittár, primera autora del trabajo e integrante del Centro de Bienestar, Salud y Felicidad de la Escuela de Economía de Estocolmo. “Suecia es uno de los pocos países donde los jóvenes adultos presentan el menor bienestar de todos los grupos de edad, mientras que las personas mayores manifiestan la mayor satisfacción vital”, explicó.
La especialista remarcó que la soledad entre los jóvenes resulta especialmente llamativa, ya que en muchos otros países son los adultos mayores quienes suelen reportar más aislamiento. Si se tomaran únicamente las valoraciones de jóvenes de entre 18 y 24 años para elaborar el Informe Mundial de la Felicidad, Suecia caería al puesto 30, por detrás de naciones como Lituania, Belice o Kosovo. Pero si el ranking se construyera solo con las respuestas de suecos de 80 años o más, el país nórdico ascendería al primer lugar a nivel global.
Malestar presente, optimismo a futuro
Pese a los bajos niveles de bienestar actual, los jóvenes suecos mantienen un fuerte optimismo respecto de su futuro. Consultados sobre cómo imaginan su satisfacción con la vida en los próximos cinco años, proyectaron un índice de 8,06 puntos sobre 10, muy por encima del promedio general, que se ubica en 6,65.
Para Hansson Bittár, este contraste abre un interrogante: “El optimismo de los jóvenes es positivo, pero la combinación de un bajo bienestar actual y expectativas muy altas para el futuro recuerda la frase del ex primer ministro sueco Tage Erlander sobre la ‘decepción que sigue a las expectativas crecientes’. Las ambiciones e ideales excesivamente elevados pueden contribuir a la insatisfacción con la vida en el presente”, advirtió.
Envejecimiento activo y redes cercanas
Otro de los autores del estudio, August Nilsson, de la Universidad Metropolitana de Oslo, subrayó el rol de los vínculos y el envejecimiento activo en los buenos indicadores de las personas mayores. “Los suecos mayores se encuentran entre los más felices del mundo, con relaciones cercanas y sólidas y menos soledad que sus familiares más jóvenes”, sostuvo el investigador.
En una sociedad que a menudo idealiza la juventud, los resultados suecos invitan a revisar la mirada sobre la vejez. La combinación de un sólido sistema de protección social, acceso a la salud, espacios para la participación comunitaria y políticas que promueven la autonomía en la tercera edad aparece como un posible factor explicativo. Para los autores, estos hallazgos pueden servir como insumo para diseñar estrategias de bienestar dirigidas tanto a jóvenes como a mayores, y para reforzar una visión más positiva del envejecimiento a nivel global.
“Esperamos que estos hallazgos contribuyan a una visión positiva del envejecimiento”, señaló August Nilsson al presentar las conclusiones del estudio.
El contraste generacional en Suecia abre un debate que trasciende fronteras: cómo garantizar que el progreso social no deje atrás a los jóvenes y, al mismo tiempo, cómo aprovechar las lecciones de una vejez más plena y acompañada.

