La Colecta de Cáritas reaviva las diferencias con el Gobierno

En la antesala de una nueva edición de la Colecta Anual de Cáritas, la relación entre la Iglesia Católica y el Gobierno de Javier Milei atraviesa un delicado equilibrio. Aunque en las últimas semanas se registraron gestos de distensión y un canal de diálogo más ordenado, en el seno de la Iglesia describen el vínculo como estrictamente “institucional” y advierten que las críticas a la situación social seguirán presentes.
La colecta, que se realizará el 6 y 7 de junio en todo el país, apunta a recaudar fondos para asistir a miles de familias que viven en la pobreza y la exclusión. Cáritas trabaja a través de diócesis, parroquias y capillas, y en el último tiempo detectó un aumento significativo de personas de clase media baja que se acercan por primera vez a pedir ayuda, un dato que la cúpula eclesiástica considera alarmante.
El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, marcó en diversas ocasiones la gravedad del crecimiento de la pobreza y la falta de oportunidades laborales. “Hay gente de clase media baja que viene a pedir a Cáritas. Muchos que son pobres, hace unos meses o años, nos ayudaban en Cáritas”, advirtió recientemente, reflejando el cambio de perfil de quienes acuden a la organización caritativa.
Homilías, polémicas y el trasfondo económico
El Tedeum del 25 de mayo, encabezado por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, también se convirtió en eje de análisis político. En el oficialismo algunos interpretaron como una señal positiva que el mensaje religioso no pusiera el foco explícito en el programa económico. Sin embargo, diputados oficialistas como Alberto “Bertie” Benegas Lynch y Juliana Santillán criticaron al arzobispo, al calificar su homilía como “light”.
El propio Milei buscó bajar el tono de la controversia al remarcar que las referencias a la polarización y al uso de las redes sociales realizadas por García Cuerva se enmarcan en “las sagradas escrituras”, intentando así despegar el mensaje del terreno estrictamente político.
Preocupación por la ludopatía y la exposición de menores
Otro punto de fricción entre la Iglesia y el Ejecutivo es el proyecto de Ley de Ludopatía impulsado por el Gobierno. Desde ámbitos eclesiásticos valoran la iniciativa, pero cuestionan que no incluya restricciones más firmes a la publicidad de las plataformas de juego, especialmente en lo que refiere a la protección de niños, niñas y adolescentes.
- La Iglesia reclama limitar la exposición de menores a contenidos vinculados al juego online.
- Referentes eclesiales ven con mejores ojos el proyecto aprobado en Diputados en noviembre pasado, aún pendiente de tratamiento en el Senado.
En la Casa Rosada, mientras tanto, procuran sostener un diálogo pragmático, atravesado por un factor clave: la posibilidad de una futura visita del papa León XIV al país. “Si anuncia su vuelta vamos a trabajar en conjunto”, deslizan en el oficialismo. En ese escenario, la Colecta Anual de Cáritas se convierte en un termómetro del clima social y del delicado equilibrio entre las demandas de la Iglesia y la agenda del Gobierno.

