El Gobierno reglamentó la Ley de Modernización Laboral 27.802

El Gobierno nacional oficializó este sábado la reglamentación de aspectos centrales de la Ley de Modernización Laboral 27.802 a través del Decreto 407/2026, publicado en el Boletín Oficial con la firma del presidente Javier Milei. La norma introduce cambios de alcance nacional en convenios colectivos de trabajo, funcionamiento sindical, registración laboral, plataformas digitales y empresas de servicios eventuales, con el objetivo declarado de simplificar cargas administrativas y adaptar el sistema a las nuevas tecnologías.
Uno de los ejes de la reglamentación es la actualización de los convenios colectivos. La Secretaría de Trabajo deberá convocar, en un plazo máximo de 30 días, a la renegociación de todos los convenios vencidos. Además, el decreto aclara que también se considerarán vencidos aquellos acuerdos que no tengan fecha de finalización expresa, lo que habilita su revisión integral. Los aportes, contribuciones y retenciones pactados en los convenios deberán calcularse de manera global y ajustarse a los topes fijados por la ley.
En materia sindical, el texto introduce nuevos requisitos para obtener la personería gremial y establece controles más estrictos sobre el padrón de afiliados, a través de verificaciones con registros estatales. Para que un sindicato pueda desplazar a otro en un mismo ámbito de representación, deberá demostrar que cuenta con al menos un 5% más de afiliados cotizantes que la organización ya reconocida. También se regulan las horas gremiales: deberán informarse con un mínimo de 48 horas de anticipación, no podrán acumularse y se deberá garantizar que no afecten sectores considerados críticos dentro de las empresas.
Digitalización de la registración y cambios en recibos de sueldo
Otro capítulo clave de la reglamentación es la digitalización de la relación laboral. La registración de trabajadores pasará a realizarse mediante los sistemas de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), lo que elimina la obligación de llevar libros laborales físicos o incluso digitales propios. El Gobierno sostiene que esta centralización apunta a mejorar la trazabilidad de los datos y reducir trámites para empleadores y estudios contables.
Los recibos de sueldo deberán adoptar una nueva estructura uniforme, con el detalle explícito de las contribuciones patronales, los descuentos, el salario bruto, el salario neto y el costo laboral total a cargo del empleador. De esta forma, se busca aportar mayor transparencia sobre la carga impositiva y de seguridad social que pesa sobre cada puesto de trabajo, así como facilitar las auditorías y reclamos en caso de conflicto.
Plataformas digitales, servicios eventuales y construcción
La reglamentación también avanza sobre actividades emergentes y sectores específicos. La Secretaría de Transporte fue designada como autoridad de aplicación del régimen para los servicios privados de movilidad y reparto mediante plataformas tecnológicas, que quedan sujetos a un esquema diferenciado del previsto por la Ley de Contrato de Trabajo. Se trata de un intento de encuadrar jurídicamente a aplicaciones de transporte y delivery, que crecieron de manera sostenida en los últimos años y generan debates sobre derechos laborales y obligaciones empresariales.
En cuanto a las empresas de servicios eventuales, el decreto simplifica requisitos de inscripción y amplía los supuestos en los que podrán ser contratadas por firmas usuarias, con el argumento de dar mayor flexibilidad a la contratación temporal. En la construcción, la registración laboral dejará de estar a cargo del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC) para quedar centralizada en ARCA, que administrará altas, bajas y modificaciones de las relaciones laborales en el sector.
La reglamentación abre ahora una nueva etapa de negociación entre el Estado, los sindicatos y las cámaras empresarias, especialmente en lo referido a la actualización de convenios colectivos y a la adaptación de las organizaciones gremiales a las nuevas exigencias. Distintos actores del mundo del trabajo anticipan que el impacto real de la reforma se verá en los próximos meses, a medida que se implementen los cambios en cada actividad.

