El oficialismo avanza con el Régimen de Promoción del Empleo Registrado

El Gobierno nacional puso en marcha la reglamentación del Régimen de Promoción del Empleo Registrado (PER), una herramienta clave para que las empresas del sector privado puedan regularizar relaciones laborales no registradas o mal registradas y, al mismo tiempo, acceder a una amplia condonación de deudas previsionales y de seguridad social.
La medida quedó oficializada mediante el Decreto 409/2026, publicado en el Boletín Oficial, y se enmarca en la Ley de Modernización Laboral 27.802. El objetivo central es reducir la informalidad y ofrecer incentivos concretos a empleadores para blanquear trabajadores sin enfrentar una carga impagable de multas y deudas acumuladas.
El régimen alcanza obligaciones por aportes, contribuciones y cuotas de la seguridad social vencidas hasta el último día del mes en que el empleador presente la solicitud de regularización. Entre los beneficios previstos se incluyen la extinción de la acción penal en determinados casos, la baja del Registro de Empleadores con Sanciones Laborales (REPSAL) y una fuerte reducción del pasivo previsional.
Cómo será la condonación de deudas para las empresas
El decreto establece un esquema escalonado de condonación de deudas según el tipo y tamaño del empleador. Micro y pequeñas empresas, junto con entidades sin fines de lucro, serán las más beneficiadas, en línea con la intención oficial de apuntalar a los sectores con menor espalda financiera.
- Micro y pequeñas empresas y entidades sin fines de lucro: condonación del 90% de la deuda.
- Empresas medianas tramo 1 y 2: condonación del 80%.
- Resto de los empleadores: condonación del 70%.
Además, se dispuso la condonación del 100% de las obligaciones vinculadas al Sistema Nacional del Seguro de Salud, al Régimen de Riesgos del Trabajo y al Seguro Colectivo de Vida Obligatorio. Este punto busca descomprimir especialmente a sectores intensivos en empleo que arrastran deudas antiguas por cargas patronales.
Opciones de pago y reconocimiento de aportes
Para la porción de deuda que no quede alcanzada por la condonación, la reglamentación prevé dos caminos. Por un lado, el empleador podrá cancelar al contado, con una reducción adicional del 50% sobre el capital y los intereses no incluidos en el beneficio principal. Por otro, tendrá la opción de adherir a un plan de facilidades de pago que deberá instrumentar la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Un aspecto central del PER es que el período regularizado se computará como tiempo de servicio a los fines previsionales. Es decir, servirá para acreditar años de aportes necesarios para acceder a jubilaciones, pensiones, retiros por invalidez y prestaciones por desempleo, lo que representa una mejora concreta en la situación de los trabajadores que salgan de la informalidad.
El decreto comenzó a regir desde su publicación en el Boletín Oficial y deberá ser remitido a la Comisión Bicameral Permanente del Congreso para su análisis. En el Gobierno consideran que el PER funcionará como una ventana de oportunidad para ordenar la situación laboral de miles de trabajadores y reducir uno de los principales problemas estructurales del mercado de trabajo argentino: el empleo informal.

