24 de marzo: cine y memoria sobre la última dictadura

El 24 de marzo y el rol del cine en la construcción de memoria

Películas argentinas sobre la última dictadura militar

NewsITe

Cada 24 de marzo, en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, la Argentina renueva el ejercicio colectivo de recordar el terrorismo de Estado y reafirmar el compromiso con los derechos humanos. A 50 años del golpe de 1976, el cine se consolidó como una de las herramientas culturales más potentes para revisar el pasado reciente, interpelar al presente y transmitir la experiencia de la última dictadura cívico‑militar a las nuevas generaciones.

Las películas y documentales permiten poner rostro, voces y emociones a un período signado por la represión ilegal, los centros clandestinos de detención y la desaparición forzada de personas. A través de diversos géneros y miradas, el cine argentino —y producciones vinculadas— aborda el terror, la resistencia, la búsqueda de justicia y las huellas que aún persisten en la sociedad.

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Entre los títulos más recientes, “Argentina, 1985”, dirigida por Santiago Mitre y protagonizada por Ricardo Darín y Peter Lanzani, recupera el histórico Juicio a las Juntas militares. La película se centra en la tarea del fiscal Julio Strassera y su equipo, quienes impulsaron un proceso judicial inédito en el mundo, cuando la joven democracia argentina decidió juzgar a los responsables del terrorismo de Estado. El film permitió acercar ese hito a un público masivo, dentro y fuera del país.

Películas emblemáticas para entender la dictadura

Entre los clásicos ineludibles se encuentra “La noche de los lápices”, que narra el secuestro y desaparición de un grupo de estudiantes secundarios de La Plata en 1976. Basada en hechos reales, expone cómo la represión también alcanzó a adolescentes organizados en reclamos estudiantiles, convirtiéndose en una de las representaciones más impactantes sobre la violencia estatal contra la juventud.

Otra obra clave es “La historia oficial”, dirigida por Luis Puenzo, que aborda la apropiación de bebés durante la dictadura y el despertar de la conciencia de una madre que comienza a sospechar sobre el origen de su hija adoptiva. La película tuvo un fuerte impacto internacional y se convirtió en la primera producción argentina en ganar el Oscar a la Mejor Película Extranjera, contribuyendo a visibilizar el drama de los desaparecidos en todo el mundo.

En la misma línea de denuncia y reflexión, “Garage Olimpo” se interna en el funcionamiento de un centro clandestino de detención, mostrando el mecanismo del terror, la tortura y el disciplinamiento social. “Juan, como si nada hubiera sucedido” se enfoca en la investigación de un caso de desaparición en la Patagonia, mientras que “Los rubios” propone una mirada íntima y fragmentada de la memoria, a partir de la experiencia de una hija de desaparecidos.

Memoria, justicia y miradas contemporáneas

El documental “El silencio de otros” introduce una perspectiva internacional: aunque se centra en los crímenes del franquismo en España, establece un claro paralelismo con la experiencia argentina, en particular con la lucha de los organismos de derechos humanos y la búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia. Esa conexión refuerza la idea de que las violaciones a los derechos humanos trascienden fronteras, y que las herramientas jurídicas y simbólicas desarrolladas en Argentina son un faro para otros países.

Desde otro ángulo, “Crímenes de familia”, protagonizada por Cecilia Roth, no trata de forma directa la dictadura, pero permite pensar la violencia institucional, las desigualdades sociales y el funcionamiento de la justicia en democracia. En ese sentido, abre la discusión sobre cómo ciertas prácticas de abuso de poder y discriminación continúan interpelando al sistema judicial y a la sociedad.

  • Reconstrucción de hechos históricos y juicios emblemáticos.
  • Visibilización de las víctimas y de los centros clandestinos.
  • Reflexión sobre la memoria, la identidad y las desapariciones.
  • Diálogo con problemáticas actuales de derechos humanos.

Estas producciones convierten cada 24 de marzo en un ejercicio activo de memoria colectiva, sosteniendo vigente el “Nunca Más”.

A través de estas y muchas otras obras, el cine contribuye a mantener abiertas las preguntas sobre el pasado y a evitar la naturalización del horror. En cada función, en cada proyección en escuelas, universidades o espacios comunitarios, se renueva el compromiso social con la Memoria, la Verdad y la Justicia, pilares fundamentales de la democracia argentina.

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