Cada 14 de mayo se conmemora a quien ocupó el lugar de Judas Iscariote entre los Doce Apóstoles. Su figura es venerada en distintas partes del mundo.

San Matías fue el apóstol elegido para ocupar el lugar de Judas Iscariote, luego de su traición y muerte. La Iglesia lo recuerda cada 14 de mayo como símbolo de fidelidad y entrega, ya que acompañó a Jesús desde el comienzo de su ministerio, aunque no integraba inicialmente el grupo de los Doce.
Su elección fue relatada en los Hechos de los Apóstoles, cuando Pedro propuso reemplazar a Judas y los discípulos echaron suertes entre dos candidatos. El elegido fue Matías, quien, según la tradición, dedicó su vida a predicar el Evangelio y sufrió martirio por su fe.
Historia, símbolos y legado de San Matías Apóstol
Aunque no aparece en los Evangelios, San Matías es considerado uno de los apóstoles más fieles. Algunos relatos afirman que predicó en Judea, Etiopía o incluso en las regiones del Cáucaso. Su muerte se atribuye al martirio, y distintas fuentes lo ubican como decapitado o lapidado.
Entre sus símbolos distintivos figuran el hacha, la lanza o la espada, instrumentos con los que se cree que fue martirizado. También suele representárselo con un libro, en alusión a su rol evangelizador.
La figura de San Matías es recordada como testimonio de esperanza: no fue elegido por Jesús en vida, pero sí por la comunidad apostólica tras su resurrección. Su incorporación refuerza la idea de que la misión evangélica continúa más allá de los acontecimientos dolorosos.

Reliquias, culto y veneración en distintas partes del mundo
Las reliquias de San Matías se veneran principalmente en la abadía de San Matías, en Tréveris (Alemania), donde se conserva su tumba. Esa iglesia es un importante sitio de peregrinación en Europa. También hay reliquias menores atribuidas al santo en Roma y Padua.
San Matías es patrono de los carpinteros, los constructores y los alcohólicos en rehabilitación, a quienes se lo invoca como intercesor. La Iglesia lo considera ejemplo de fidelidad a pesar de no haber sido protagonista de los Evangelios.
Su fiesta litúrgica se celebra el 14 de mayo tanto en la Iglesia católica como en varias ramas de la ortodoxia. El día recuerda su elección, su misión y su testimonio como mártir en la expansión del cristianismo.

