VOLVIERON A CLAUSURAR CERVECERÍA POR NO RESPETAR PROTOCOLOS

Durante la madrugada del sábado, el bar “25 Club de birras”, ubicado en calle 25 de Mayo y esquina España, fue clausurado por la Municipalidad tras encontrar irregularidades en la visita de los inspectores. El punto más grave fue la cantidad de personas en un espacio reducido sin contemplar el distanciamiento.

De la Redacción de El Norte
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Con la llegada de la pandemia, los bares y restaurantes se vieron afectados por tener que cerrar sus puertas. La incertidumbre de no saber si podían abrir o no, condicionó la economía de quienes viven del rubro gastronómico. Finalmente, con el correr del tiempo, les fue permitido reabrir sus lugares pero, como condición extrema, debían cumplir con los protocolos que garanticen la seguridad de los comensales.
En San Nicolás, muchos bares se vieron condicionados por las distintas restricciones a la hora de poder brindar sus servicios a los nicoleños. El conflicto principal se reduce a la falta de capacidad, de muchos lugares, para hacer respetar el distanciamiento.
Esto llevó, nuevamente, a la clausura del bar “25 Club de Birras”. Sin embargo, en esta ocasión encontraron aún más irregularidades que la vez pasada. Cuando la Municipalidad se decide a cerrar el lugar, se toparon con el doble de personas que la última vez. 

Motivos de la clausura

Entre algunas de las irregularidades que se encontraron, EL NORTE pudo saber que no se cumplía con al menos tres puntos importantes del Decreto N°865/20 impulsado por la Municipalidad. Por ejemplo, la ocupación al 70% de la capacidad del bar. “25” superaba la capacidad del lugar total, siendo una de las faltas más graves que los inspectores marcaron. Esta vez, la cantidad de personas en la calle era más que la anterior, lo que generó la inmediata clausura del bar.
También, la falta de distanciamiento entre personas que se encuentren en el lugar. Según el Decreto, debe haber dos metros de distancia entre las mesas del lugar, siendo un máximo de seis comensales por mesa, articulando, además, que se debe utilizar el tapabocas todo el tiempo que sea posible.
Otro hecho que marcó la clausura del bar, se redujo a la utilización de áreas no permitidas. En el Decreto se establece que “se deberán anular todo uso común que no sean las mesas establecidas para los comensales”. La Municipalidad notó dicha irregularidad, manifestando que “en el entrepiso del bar había gente parada como si fuera un pub, y también se encontraron las barras habilitadas para el consumo de personas paradas”.

La ocupación debe estar al 70% de la capacidad del bar. “25” superaba ese porcentaje ampliamente, siendo una de las faltas más graves que los inspectores marcaron. Esta vez, la cantidad de personas en la calle era más que la anterior, lo que generó la inmediata clausura del bar.

Clausura anterior

La última clausura data del 30 de enero del corriente año, donde la Municipalidad debió cerrar las puertas del bar por los mismos motivos que impulsaron la actual clausura. Mientras estemos en pandemia, cada irregularidad será fuertemente castigada debido a que se pone en riesgo la salud de los nicoleños.
En el 2018 ya habían clausurado el bar por abrir sin habilitación municipal previa y por las quejas reiteradas de los vecinos. Desde el organismo contralor del Municipio apuntaron que en 2018 “no presentó final de obra antisiniestral como tampoco acreditó inscripción de generador de residuos del ENTRE”.

Quejas sobre el bar

Anteriormente, algunos vecinos de la zona donde está ubicada la cervecería, habían manifestado su descontento por irregularidades que les molestan. Durante los últimos meses, llegaron recurrentes quejas de vecinos cercanos a la zona por la cantidad de personas que se avistaba en el bar, tanto dentro como afuera. Una de las quejas más comunes, esgrime la preocupación por “comensales en la vereda tomando cerveza parados”. También, habrían llegado videos a la Municipalidad donde se observa la cantidad de gente que se encontraba en el lugar, motivo más que suficiente para proceder a la actuación vista el fin de semana.
La última vez que clausuraron el bar, vecinos del lugar confiaron a EL NORTE que “no es la primera vez que se ven enormes cantidades de personas dentro del lugar”. Además, confesaron que “los umbrales y canteros de las casas se transformaron en baños públicos”.