El aumento salarial para los trabajadores metalúrgicos y siderúrgicos supone un shock importante para la economía doméstica puesto que no sólo impacta de manera directa en la capacidad de consumo para los empleados del sector sino –de manera indirecta- también para el comercio. Mañana el gremio y los empresarios siderúrgicos intentarán acercarse a un acuerdo. El Sindicato busca elevar el mínimo de las categorías iniciales de 44.000 a 61.000 pesos.

Tal como informara oportunamente este diario, la semana pasada se celebró -vía teleconferencia- la primera reunión en el marco de la discusión paritaria 2021 entre la cúpula directiva de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y los empresarios representados en las cámaras metalúrgicas.

El gremio planteó un incremento del 35 por ciento para  las categorías generales y un 40 por ciento para las categorías más bajas (ingresantes), con el propósito de elevar el mínimo global de referencias de los actuales 44.000 a 61.000 pesos. Y emparejar así el ingreso familiar con el costo de la canasta básica.

La reunión se cerró con el pedido de los empresarios de cuarto intermedio que vence el martes 30 de este mes. Igualmente, este diario supo que durante ese lapso se mantendrán negociaciones en el ámbito privado.

Las cámaras evalúan el pedido gremial de mejora. Por el momento mantienen coincidencia con el sindicato en que la negociación “no se extenderá en el tiempo por conflictos”.

El argumento del sindicato para la audiencia ante el Ministerio de Trabajo es que los sueldos de 2020, si bien crecieron nominalmente 39,6% (por encima de la inflación de 36,1% en el período), lo hicieron recién hacia final del año pasado, con varios meses sin aumento alguno producto de la crisis económica que golpeó a la actividad como consecuencia de la pandemia. De hecho la paritaria del año pasado no tuvo movimiento desde abril, cuando venció la de 2019, hasta después de mitad de año cuando pactó una suma fija de 30 mil pesos distribuidos en seis cuotas iguales de 5 mil pesos de agosto a diciembre.

Dos ejes inciden en la puja: para el gremio la preocupación está centrada en la inflación, mientras que en las empresas se mantiene un problema que subyace a un año del inicio de la pandemia. Se trata del 20% de los trabajadores que no retomaron su actividad por el Covid-19 y cuyos salarios “incrementan los costos laborales”.

Este jueves

Mañana la UOM buscará replicar esa misma exigencia para los trabajadores de la rama siderúrgica, que en San Nicolás representa aproximadamente el 80 por ciento de la masa de afiliados al sindicato que conduce Naldo Brunelli. El sector siderúrgico representa un mejor nivel salarial en relación al metalúrgico puesto que los sueldos de este rubro industrial tienen base de $80.000.

Lo concreto es que unas 6500 familias nicoleñas están a la expectativa de la resolución de una discusión salarial que tiene un impacto muy fuerte en la economía doméstica, de manera directa e indirecta en virtud de la cantidad de hogares con ingresos provenientes de esa industria. Por lo tanto se espera que el aumento del ingreso en esas familias se vuelque al deprimido consumo local. De ahí que sectores del comercio, alimentos e indumentaria mayormente, se ven beneficiados indirectamente con cada incremento salarial en este sector.

En su última puja salarial y con la base de cálculo acordada en 2019-2020, la UOM pactó una mejora del 25% sobre los salarios básicos vigente desde el 1º de enero pasado y un 10% adicional a partir del 1º de febrero.

La Paritaria UOM 2021 integra el grupo de negociaciones que abarcan a 3.00.000 de trabajadores registrados del sector privado como Comercio, UOCRA, Sanidad, Obras Sanitarias, Ferroviarios, Trabajadores del Gas, Lecheros, Aguas y Gaseosas y Ladrilleros, entre otros.