SE CAE LA HIPÓTESIS DE UN POSIBLE ATENTADO CONTRA VACUNAS EN EL HOSPITAL

El relato de una persona que trabaja en el San Felipe desde hace más de 20 años desbarata la idea de un sabotaje en la red eléctrica que alimenta la heladera que almacena las vacunas del laboratorio Sinopharm. “Es como si quisieran tapar la macana que hicieron con las vacunaciones irregulares denunciando algo que no es verdad”, apuntó esta persona. Por estas horas la justicia analiza testimonios y el material probatorio que se recogió.

De la redacción de EL NORTE
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En el hospital San Felipe tuvo lugar un episodio que desde el nosocomio fue calificado como intento de «atentado» o «sabotaje» contra la heladera que almacena vacunas producidas por laboratorio Sinopharm contra el Covid-19. Fue el lunes de esta semana, cuando trascendió que sujetos habrían bajado la perilla del tablero que administra la alimentación eléctrica del dispositivo de enfriamiento. A raíz de ello se presentó una denuncia en sede judicial, que recayó en la fiscalía a cargo del Dr Ariel Tempo, por encontrarse de turno.
Mientras comenzaba a analizarse el material probatorio, ante la consulta de EL NORTE Tempo explicaba que podría tratarse de “un intento de sabotaje, digo intento porque las vacunas no se vieron dañadas ya que había un tablero secundario que, alternativamente, proveía energía al sector”.
Ese mismo día, autoridades del San Felipe hacían público un comunicado en el cual señalaban que “alguien en forma violenta rompió la puerta del gabinete donde se encuentran los disyuntores eléctricos y desconectó los que corresponden al primer piso de la parte administrativa en donde se hallan físicamente la heladera y el freezer que contienen las vacunas en temperatura adecuada. Ambos equipos, heladera y freezer, no se desconectaron porque están dependiendo de otra red eléctrica y, por lo tanto, las vacunas no sufrieron ningún deterioro”.
El propio fiscal Tempo, tras tomar algunas declaraciones testimoniales a personal de mantenimiento y de seguridad, le explicaba a EL NORTE que “no se sabe a ciencia cierta si la tapa del tablero estaba retirada desde hace varios días, y apoyada en el piso”.

El extenso relato de la persona denunciante, por el nivel de detalles y los nombres de las personas involucradas en cada uno de los sectores en cuestión, resulta absolutamente verosímil.

El esclarecimiento en la investigación judicial, precisamente, podría producirse a través de los testimonios del personal del hospital. EL NORTE entrevistó a una persona con más de 20 años de trabajo en el San Felipe, quien se comunicó con este diario para afirmar que “no es cierto lo del sabotaje”. Y relató: “Desde que trabajo en el hospital, el personal de vigilancia apaga las luces desde el tablero. En lugar de apagar perilla por perilla lo que hacen es bajar la llave madre. Siempre fue así. Como en la farmacia del hospital se almacena medicación en frío, hace algunos años se hizo una conexión entre la farmacia y el quirófano para que la corriente del generador que alimenta al quirófano también llegue a la farmacia. Es decir que si se corta la luz en farmacia automáticamente se conecta al generador que provee corriente al quirófano, y así se mantiene encendida la heladera”, relató esta persona que pidió resguardo de identidad por tratarse de personal del hospital.
“Cuando trajeron la vacuna Sputnik, que requiere congelamiento, se instaló un freezer en el entrepiso. Ese mismo día les advertimos a las autoridades que a la noche el personal de vigilancia apaga las luces desde el tablero bajando la llave matriz, con lo cual podía ocurrir que ese freezer con las vacunas quedara sin energía. Y les manifestamos que para evitar que suceda eso era necesario hacer una conexión con la alimentación de la heladera de la farmacia y así garantizar que el freezer de las vacunas también esté conectado al generador”, siguió.

La revelación

“Hace unos 15 días llegó la vacuna china (Sinopharm), que no requiere congelamiento. Y decidieron almacenarla en la heladera que se encuentra en el sector de supervisión. Entonces volvimos a hacerles la misma advertencia: van a tener problemas cuando a la noche se apague la luz desde la llave matriz. Les propusimos conectar una prolongación desde la heladera de la farmacia a la que se encuentra en supervisión, para que las vacunas chinas sigan recibiendo corriente cuando se apague la llave general. Hicieron ese trabajo, con lo cual el lunes cuando la gente de supervisión ingresó al lugar se encontró con que no había luz en la oficina pero sí en la heladera que almacena las vacunas porque se había hecho la conexión que les habíamos sugerido que se hiciera. Hasta ahí todo perfecto. Lo que no entendemos es lo que ocurrió después, cuando salieron públicamente a hablar de sabotaje o atentado. Eso nunca existió. Es como si quisieran tapar la macana que hicieron con las vacunaciones irregulares denunciando algo que no es verdad”, contó la persona ante los micrófonos de este diario.
“Tampoco es cierto que alguien haya roto la puerta del tablero con una moladora. Esa puerta está rota desde que yo tengo uso de razón. Me da bronca tanta mentira. Necesitamos que se sepa la verdad. Que los medios reflejen la verdad de los hechos”, completó.