PENTADONNA, ROCK SIN HUEVOS.

Pentadonna es una banda de mujeres que hacen rock. Todas tienen formación musical y por eso, una estrecha relación con el lenguaje. Pese al origen inestable en la conformación, mantienen intacto el objetivo: hacer rock con minas.

Por Carmen Padilla

Pentadonna es una banda de mujeres que hacen rock: Carolina Gerbino (voz y guitarra), Belén Fresart (primera guitarra), Sara Pink (bajo y coros) y Débora Manavella (batería) son las donnas. Todas tienen formación musical y por eso, una estrecha relación con el lenguaje (pentagrama, Penta+Donna). Pese al origen inestable en la conformación, mantienen intacto el objetivo: hacer rock con minas.
Las contacto para proponerles el encuentro. Acceden fácil y siento lo que debe sentirse, un match de Tinder; con la diferencia de que mi cita es con cuatro. Prefieren la humanidad de cuerpo presente y ya me siento bienvenida. Bar, birra y rock son el primer párrafo.

CP: ¿Cómo nace Pentadonna?
Carolina G: Hacía algún tiempo que tenía ganas de retomar esto de tener una banda femenina, con un proyecto que le diera voz, a cada una de las integrantes. Y la llamé a Belu. Después a Debo, que al final no pudo y encontramos a Coti como baterista.
Agrega Sara: Y a su vez, nosotras con Belu teníamos otra banda en Ramallo…

Cuentan el recorrido de bandas cruzadas (“Te quiero como amigo”, “Triángulo púrpura”, “Lina”, “Moto-rouge”, etc.) Y músicas que se suceden (Constanza, Carla, Maite, Tamara). Hasta llegar a la actual formación atravesaron por dificultades como no vivir en la misma ciudad, el robo de instrumentos, la desmotivación, el vértigo del escenario, o las lesiones propias de la profesión como le sucedió a Débora en su muñeca. Todo sumado al estudio, las bandas que piden ensayo, los trabajos que exigen dedicación y las mujeres son una sola. El colapso parece ser una etapa en la vida del artista, pero como el amor a la música es más fuerte, siempre se recupera y se vuelve.

Retratos
Débora es la batera y paradójicamente es la más silenciosa. Es la más joven y nueva incorporación de la banda. Proyecta una imagen de rudeza, es seria, parte platillos y habla solo si se le pregunta. Está detrás en el escenario, pero es el elemento rítmico de mayor responsabilidad, en palabras de Sara. En tres meses logró ponerse a tono con el repertorio.
Sara toca, y “es” el bajo. Coincidentemente su voz es más grave, su andar elegante y su rol es llevar el pulso de la charla. Chiste cuando decae, y reflexión cuando está muy arriba. Suele tocar con los pies juntos y como tatuadora que es, viste su piel, y la de sus compañeras, con arte. Es un metrónomo con falda y sus arreglos son insuperables, sostienen sus compañeras.
Carolina es la voz que canta, habla, y a veces, también escribe. Es profesora de canto y tiene una academia en Villa Constitución. Como líder natural que es, busca el bienestar del grupo y tomando los puntos fuertes de cada una, los riega hasta que en alguien germina la confianza. Tiene un caudal de voz impresionante y una versatilidad que solo se explica oyéndola. (Visiten la cuenta de Instagram @pentadonnarock).
Belén es la guitarra principal, también escribe (“No perdí” es hit de su autoría). Le cuesta asumirse, aunque es altamente valorada por sus pares. Su imagen es cálida y cero pretenciosa. Podría pasar desapercibida en la calle, pero jamás tocando la guitarra. Afirma que le cuesta el escenario, sobre todo ante la mirada masculina, de la cual parece ser objeto, en los solos. “Las canciones de los Guns ´n´ Roses las hacemos igual a como suenan, porque cambiarlos ¡sería terrible!”. (Ríe)

Formación
CP: ¿El tener formación musical suma? (Las cuatro se formaron en la Escuela de Arte N° 501)
CG: ¡Recontra suma! Todas hablamos un lenguaje que entendemos y hacemos uso de nuestros estudios. Podemos hacer análisis musical de nuestros propios temas.

CP: En su recorrido por la música, ¿se toparon más con mujeres, con varones…?
CG: Es variado, pero las que conocemos se dedican a dar clases, más que a tocar o ¡no sé! (…) Nos dimos cuenta de que Belu es regrosa y de que no hay chicas tocando, cuando casi tuvimos que reemplazarla… ¡No hay!

CP: ¿Puede ser que la batería sea de los instrumentos menos incursionados por mujeres?
CG: ¡Mal! Pero hay interés. Lo que pasa es que el machismo influye y condiciona en cómo se ve a una mujer que toca. Por suerte, próximamente Debo (Débora ríe) empieza a dar clases, así que bien.
B: A mí me pasaba de chica, que quería aprender guitarra, pero no con un profe varón. Debe pasar igual con la batería.

Autogestión
CP: Lo que publican son toma única de ensayos. ¿Hay más?
S: También grabamos unas maquetas, pero la idea es tener buenas grabaciones para poder llevar el material a radios.
CG: Y llegar a ser una banda de temas propios. Pero al principio tenés que hacer covers. Las nuestras son todas reversiones. ¡Salvo Guns!

CP: ¿Se reconocen como artistas?
B: Yo no.
CG: Yo siento que falta. Trabajo mucho, pero me falta, para componer mejor.
S: Yo creo que somos artistas. Estoy llena de limitaciones. Pero creo que tenemos un lugar de artistas.
CG: ¡Nos cagamos de hambre! ¡Definitivamente somos artistas! (Risas)

“Solteras”
Cada vez que se deja una banda, se siente dejar al ser amado. Ellas hablan de soltería y agregan:

CP: ¡Me encanta esta metáfora que usan!
CG: ¡Es que vos te casás con la banda!

CP: ¡Con lo único! Después hacen ska, Nirvana, Zeppelin, Blondie, Adele y hasta ¡Mozart! ¿La flauta mágica, Caro? (Se puede escuchar en un pasaje de un video publicado)  ¿Pueden hacer cualquier cosa?
CG: Y… ¡formación! (risas)
S: Nosotras no somos muy conscientes de eso. ¡Podemos hacer hasta una villerita! (Risas) Antes que trap, prefiero una cumbia villera. Igual, si no me gusta la música, no le doy chance a la letra.

CP: ¡Se producen siempre! Tienen un look muy glam.
CG: Subrayamos lo que somos.

CP: ¿Cómo llegaron a su instrumento?
Y Débora como gatillada, rompe su silencio y dice: “Creo que empezó con Joan Jett, esa que dice (canta) ‘… I love rock and roll, so put another dime, in the jukebox, baby…’.  Ahí empezó mi vicio. Y la batería… Me parecía llamativo ver a alguien ahí nomás sentado ¡y que salga todo eso! Creo que es como la historia del hilo rojo”.

La leyenda del hilo rojo afirma que aquellos que estén unidos por este hilo están destinados a convertirse en almas gemelas sin importar cuánto tiempo pase. Y veo los ojos de Débora percutidos por un palillo invisible, que la hace vibrar al hablar y con ella todas.
Pentadonna es una experiencia sensible, tienen buen sonido y buena imagen. Obviamente le falta huevos, pero jamás valor.