Andate a encerrar vos 


Primero dieron vía libre para salir de vacaciones y dijimos ¡guau!, es por ahí; después llegó la muerte de Maradona y un país entero lo lloró en la Casa Rosada, siempre te vamos a extrañar, Diego; acto seguido cerraron las carpas sanitarias dando a entender que esta batalla ya la ganamos entre todos, y para remate el Congreso votando entre verdes y celestes con miles en las calles. ¡Tomá, covid!, te metiste con el país equivocado. Pero… como es sabido, el coronavirus solo circula de noche y hay que meter toque de queda ¿Quién los asesora? ¿Higuaín?


Germán Rodríguez
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Podría decirse que demasiado aguantaron, pero a casi un año del comienzo de la aplaudida cuarentena, los jóvenes y no tan jóvenes no se la bancaron más y estallaron las playas, las fiestas clandestinas y el amontonamiento. Mientras tanto, el covid anda a sus anchas poniendo al país en emergencia sanitaria.Desde el Gobierno ya no dan pie con bola y casi amagaron con toque de queda, pero dieron una razonable marcha atrás. Bienvenidos a la “Anarquía sanitaria argentina”, el país donde a grandes problemas grandes estupideces.El famoso decreto de toque de queda fue más bien un toque de “quena” y se transformó en un amable comunicado de sugerencias.Que el coronavirus está más fuerte que nunca es algo innegable, mucho peor que cuando estábamos todos en la fase uno aplaudiendo al personal de la salud y con dos casos en el país.
Es increíble cómo nos cambió la cabeza en menos de un año, ni hablar de ese episodio de los cinco de Olavarría en el que una sociedad responsable y preocupada se negaba a que esos nicoleños vuelvan a la ciudad contagiados (cuando en realidad no lo estaban) y se pedía que sean encerrados en un gueto. En poco tiempo las cosas cambiaron y ahora la ciudad está repleta de fiestas clandestinas, con descontrol en los clubes y las plazas, donde entre medio de barbijos la imagen se asemeja a una pintura surrealista de una ciudad de vecinos que se contradicen y escandalizan en las redes sociales. Tenemos máster de hipocresía cuando queremos, che.

Eso que tú haces
Podríamos hablar de señales. Hoy nos dicen que estamos a punto de colapsar y es cierto, pero es difícil darse cuenta cuando se desmantelaron las carpas covid, tanto del hospital como de la Clínica UOM, en un claro mensaje de que ya está, de que esta pelea la ganamos entre todos y de que al virus no lo buscamos nada. Pero al final no, la perdimos nomás. Para colmo -como diría un amigo- hay un antes y un después de la muerte de Maradona, cuando la Casa Rosada abrió sus puertas a una multitud despidiendo al Diez en medio de una muchedumbre dolida y contagiada. Después le agregás en pleno diciembre, en medio de las Fiestas, un debate histórico en el Congreso con la Ley de la interrupción legal del embarazo, lo que se sabe que te va a juntar dos posturas antagónicas y virulentas de mujeres aglutinadas esperando la histórica votación como si no pasara nada de nada. Una buena bomba de humo siempre usada por los gobiernos para calmar a las fieras en el mes más golpista de la historia de este rebelde país.Pero bueno, nos distraen siempre y caemos, somos así, muy Springfield.

Que si vengo, que si voy
En fin, después de tanto día de River y Boca y marchas y la que te dije, no era muy difícil de esperar que cuando estalle el verano las playas iban a reventar y que la juventud ansiosa de salida no se iba a perder ninguna fiesta, por más clandestina que sea.Nos dicen que el Gobierno está preocupado. Y sí, muchachos, menos mal, lo menos que se esperaba, pero hay que hacerse cargo de las cagadas. Ahora, no sé si pensaron que porque el virus viene de un murciélago y que como los vampiros como Drácula solo actúan de noche, la mejor idea era cortar la circulación nocturna. Entonces se venía abajo la noche perjudicando al sector gastronómico, pero como muy bien dijo EL NORTE (cómo sabe esa gente), la noche está más viva que nunca porque esa jugada a Alberto le salió mal y varias provincias se rebelaron, con Córdoba a la cabeza y la Costa Atlántica, que al son de “andate a encerrar vos, yo quiero estar de la cabeza” le dijeron que se declaran independentistas si les siguen saliendo con pavadas, por lo que puso freno de mano, volantazo y bue..., che, cómo se ponen, no se aguantan una joda.
¿Qué hay que hacer entonces? Y… está difícil, si lo supiera, calculo que me entregarían el Premio Nobel y me nombrarían Caballero Defensor del Planeta Tierra. Imagino que harán falta más controles, más policía en las calles y más atención con las fiestas clandestinas, que, además de ser ilegales, ponen en riesgo a los jóvenes, ya que se hacen en lugares sin ninguna medida de seguridad, atentando además contra la salud pública.Después los cuatriciclos tendrán que seguir arreando muchedumbres en las playas tipo ganado para que se separen, y rezar, rezar mucho, porque como bien decían al principio, esta batalla la ganamos entre todos y, chicos, evidentemente estamos perdiendo por goleada, le pese a quien le pese.Y bueno, habrá que seguir insistiendo con lo de las vacunas, que en ese punto parece que se están haciendo las cosas bien.