“La pandemia nos obligó a tener que reinventarnos” 


Aitza Arias es venezolana y vive en San Nicolás desde hace poco tiempo. Su emprendimiento se llama «Sal y Pimienta» y se encuentra registrado en el programa Pequeñas Unidades Productivas Alimenticias Nicoleñas (PUPAM). Consiste en comida casera envasada al vacío, sin aditivos ni conservantes.


“Nuestro menú semanal se entrega listo para comer y es de 5 proteínas; solo hay que calentar y servir. Está envasado al vacío, sin aditivos ni conservantes. Las 5 proteínas se pueden combinar como uno quiera, bien sea para almorzar o cenar. Tenemos pollo desmenuzado, carne desmenuzada, salsa bolognesa, estofado de carne y bondiola de cerdo a la cerveza”, explicó Aitza.Además comentó que “el proceso de envasado al vacío prolonga la vida de los alimentos, al eliminar la mayor parte del aire del recipiente cerrado, reduciendo así la oxidación, que afecta su valor nutricional, su sabor y calidad. Nuestra intención es que la gente pueda consumir nuestros productos cuando y como prefiera, sin correr el riesgo de contaminación”.
Luego explicó los beneficios de la comida casera: “Los ingredientes son naturales y frescos. Cuando uno come en un restaurante no puede controlar que ingredientes van a parar a sus platos. Con la comida casera tu estilo de vida es saludable, el organismo estará mejor cuidado, es emocionalmente reconfortante, se come rico sin tener que cocinar y une a toda la familia”.“En Sal y Pimienta queremos garantizar que el cliente reciba el mismo producto y la misma cantidad cada vez que lo adquiera; por eso manejamos estándares, no solo en la forma como hacemos las preparaciones, sino también en las porciones”, dijo.

En supermercados
La emprendedora contó luego también que “nuestra idea es colocar los productos en los supermercados. Ya hemos ubicado productos en tres supermercados. Y la receptividad ha sido excelente por parte del público porque esto es algo innovador; no hay muchos emprendimientos de este tipo en la ciudad”.Aitza aseguró que “en Venezuela no hacía este emprendimiento, allá trabajaba por mi cuenta pero la pandemia nos obligó a reinventarnos. Yo quería hacer algo de cocina porque a mi esposo y a mí nos gusta cocinar pero no sabía qué. Vimos unos tutoriales sobre comida envasada al vacío y dije que eso era lo que quería hacer porque estaba segura que nos iba a ir bien. Y gracias a Dios nos está yendo bien”.
Por otra parte consideró: “No noto muchas diferencias entre la comida venezolana y la comida argentina. Nosotros quizás comemos un poco más de vegetales, de condimento, pero son comidas muy parecidas”.
El emprendimiento de Aitza Arias se encuentra registrado en el PUPAN (Pequeñas Unidades Productivas Alimenticias Nicoleñas), el programa de la Municipalidad de San Nicolás que busca regularizar la producción de alimentos en pequeña escala.“Me parece muy buena iniciativa lo de PUPAN, fuí una de las primeras en inscribirme porque estaba muy pendiente de esto para tratar de hacer las cosas bien y me parece excelente que la Municipalidad de San Nicolás promueva los pequeños emprendimientos desde casa y que PUPAN nos ayude y fomente y nos impulse a los pequeños emprendimientos”, dijo Aitza al respecto.Los interesados en probar los ricos sabores de Sal y Pimienta pueden ingresar a: Instagram Sal y pimienta sn o dirigirse al Whatsapp 3364-288716.

Convocatoria
A través de las PUPAN, se busca promover el comercio de alimentos saludables elaborados en la región y fomentar la generación de trabajo genuino, basado en los principios de la economía social y solidaria. Los productos elaborados se podrán comercializar en locales de cercanía y van a contar con una etiqueta distintiva que certifique el registro del emprendimiento como PUPAN. Todos los requisitos para acceder al programa, están disponibles enwww.sannicolasciudad.gob.ar, dentro de la sección de bromatología.