¿Qué hacer para evitar manchas por el uso cotidiano del barbijo? 


Con la llegada del calor, ha surgido la inquietud respecto a cómo cuidar la piel con el uso prolongado y cotidiano del barbijo. En tanto, el sol está “muy fuerte”, aseguró la médica dermatóloga de nuestra ciudad, Dra. Verónica Schulkin. “Se debe aplicar un buen protector, con factores altos para que no genere manchas infortunas y evitar los productos oleosos para que no generen irritación. Además usar tapabocas de colores claros”. A efectos de cuidar la salud de nuestra piel, explicó que el protector solar debe aplicarse cada dos horas.


Verónica Schulkin, medica dermatóloga de San Nicolás consultada por El Norte, evidenció las mayores dificultades que se presentan en consultorio a raíz del barbijo: “Hubo muchos casos de acné. Mi recomendación es continuar usando protector solar en toda la cara, pero que no sea oleoso, más allá del tipo de piel que uno tenga. Colocarlo cada dos horas, y usar telas suaves con colores claros, ya que estos atraen menos cantidad de rayos de sol”.La especialista recomendó no dejar de hacer las consultas necesarias en caso de reacciones frecuentes o manchas en la piel. La campaña contra el cáncer de piel que se realiza todos los años, se pospondrá debido a la pandemia. Sin embargo, aquellos que “observen nuevos lunares, deben hacer una consulta con su médico”, marcó Schulkin.

Marcas
¿Qué hacer para evitar una posible marca del barbijo?.“Para evitar la marca en la piel, lo ideal es usar protector solar todo el año e ir por la sombra. Siempre usar factor 30 o superior”, indicó la dermatóloga.El barbijo ya es parte de nuestro día a día, este uso diario y a veces durante muchas horas de corrido, produce efectos en nuestra piel como: descamación, picazón, piel más seca, rojez, etcétera.Por otro lado, también contribuye a que aparezcan los granitos rojos, con pus, y zonas que se irritan apareciendo rojeces y escamas.Schulkin explicó que ve en su consultorio a pacientes que no padecían ningún tipo de lesión y a partir del uso del barbijo tienen brotes de acné y otras afecciones, mientras que, en aquellos pacientes que ya lo padecían, sus lesiones se ven exacerbadas.En estos meses, “he visto muchos brotes de acné, rosácea, eccemas, dermatitis prioral, que es la aparición de lesiones en la piel tipo eccemas rojas alrededor de la boca, en mentón y nariz. Por otro lado, también su uso puede generar picazón, lo que contribuye a que uno se rasque y eso empeora el cuadro”.
La recomendación es mantener la rutina facial y que este indicado por un dermatólogo.Limpiar en exceso no ayuda, ya que, mientras más lavamos la zona y la secamos, la piel que ya está de por sí, seca y tensa, genera más afección y termina siendo contraproducente.Por otro lado, siempre debemos seguir hidratando la piel, que es lo que va a contrarrestar la irritación de la misma, pero “con las cremas adecuadas para la particularidad de cada uno”.

Recomendaciones
La vitamina D, que con frecuencia se la denomina la vitamina de la `luz del sol´ ya que está presente en el cuerpo pero se `activa´ en el contacto con los rayos, trae muchos beneficios al cuerpo humano, como es para el sistema óseo. La vitamina D activada optimiza la absorción intestinal de calcio y fósforo, y los deposita en el hueso para su mineralización, de esta manera ayuda a tener los huesos fuertes.Sin embargo, exponerse sin protección puede traer muchos riesgos para la salud. El daño provocado por los Rayos Ultravioleta (RUV), es acumulativo, tanto el que proviene del sol directo como el de las camas solares.El cuidado principal es usar protector solar todo el año, inclusive los días nublados, ya que la radiación atraviesa las nubes y también, para estar frente a las pantallas.Los menores de un año, deben estar a la sombra con ropa liviana y en lo posible con sombrero, para evitar así el sol directo. Tomar abundante cantidad de líquido es una recomendación para todas las edades. A partir de los 6 meses se aconseja el uso de protector, y este cuidado se extiende a lo largo de toda la infancia y adolescencia.Además, la especialista en pieles sugiere usar sombreros de ala ancha, anteojos con filtro UV, estar a la sombra de árboles o sombrillas, evitando la exposición directa entre las 10 y 16 horas. Las cremas protectoras que deben usarse habitualmente, es recomendable que sean de calidad reconocida y con factor de protección mayor a 30 (FPS). Se debe aplicar en toda la piel 20 minutos antes de la exposición y repetir cada 2 o 3 horas, o al salir del agua. También, cabe destacar, que no hay que olvidar sitios como las orejas, empeines o cuello.

Lunares
“Es primordial conocerse y hacer un autoexamen de forma periódica. Si descubren manchas nuevas o que se hayan modificado, se debe consultar al dermatólogo”, señaló Schulkin. Los lunares pueden cambiar de color, formas y tamaños. “No hay que confiarse, siempre ante un cambio es preferible consultar porque puede ser un indicador de riesgo”.Algunos fármacos (diuréticos, anti-inflamatorios, antibióticos, medicación cardiológica, etc.) pueden poner la piel más sensible al sol. También, personas que han recibido trasplantes de órganos, quimioterapia o radioterapia deben aumentar el cuidado frente a los RUV porque su riesgo es mayor. La arena, el agua y la nieve reflejan el sol, y aumentan nuestra exposición a él.Los lunares nuevos son comunes en todas las personas. Frecuentemente, son de un color amarronado de bordes regulares y de tamaño pequeño (menor a 6cm). Los atípicos pueden transformarse en melanomas, suelen tener mayor tamaño, ser levemente asimétricos y tener varios tonos marrones o rosados, mostrando un aspecto raro. Predominan en el tronco, especialmente en la espalda, ser aislados o múltiples. Estos indicadores, como el crecimiento continuo de una lesión o tener picazón, sangrado o formación de costra áspera al tacto, son puntos a tener en cuenta para realizar una rápida consulta al médico especialista.El daño solar es acumulable e irreversible, además las exposiciones reiteradas producen a lo largo un envejecimiento prematuro.El cáncer de piel es el tipo más común de los cánceres en el ser humano, sin embargo es curable en la mayoría de los casos. Los bultos, lastimaduras o heridas que no cicatrizan, son también signos que denotan algún problema a tratar.