Crónicas de cuarentena: ya a está a la venta el libro del nicoleño Rodrigo Miró


“Pandemia, Crónicas mundiales de la batalla contra el Covid-19”, salió a la venta en todas las librerías del país, una recopilación de Rodrigo Miró que narra distintas historias alrededor del mundo desde que comenzó la pandemia por el coronavirus. Una mirada singular que recorre desde marzo del 2020 una pluralidad de voces, con observaciones sociales y económicas.


“Mi proyecto surge en marzo, son crónicas desde los primeros casos en Argentina, con historias de distintos países del mundo”, contó a El Norte el autor de “Pandemia”, el nicoleño Rodrigo Miró.Cuatro continentes, más de 20 países, historias que “nos acercan a cómo fueron las vivencias desde Inglaterra a Rosario”.Hoy, la información sobre el coronavirus se avecina como un parpadeo rápido, veloz, intransigente, en demasía. En la propuesta del autor de Pandemia se entiende desde una tangente: “Creo que esta bueno escuchar esas vivencias desde un lugar cercano. Inmigrantes, médicos, familiares, la diversidad de historias, ese es el registro que intenta el libro”, explicó.29 crónicas para esta edición que describe la realidad que nos tiene perplejos, desde la posición de un amigo que escucha, que aprende.“El refugio en el papel, donde todo pasa por una pantalla, todo el tiempo, creo que es un espacio que debemos hacernos. Es un libro de lectura rápida y simple”.

Voces
“El libro de Rodrigo Miró no es solo una compilación de notas sobre la situación sanitaria, social y económica en distintos países del mundo durante la pandemia de Covid-19. Hay un hilo conductor, un eje sobre el que se construye el libro, y que no solo le sirve de columna vertebral sino que, además, lo re-significa por completo”, manifiesta uno de los prólogos.“Es un libro coral, que despliega una pluralidad de voces. Y esas voces producen un intercambio, un diálogo que une las distintas notas que componen el texto y lo aleja de ser una mera compilación. La manera en que el autor busca y encuentra fuentes que estén en lo que suele denominarse ´el lugar de los hechos´ define el libro, su tono, y la pluralidad de miradas que lo construye”.“Además de ser un recurso periodístico efectivo, la búsqueda de otras voces que se encuentran en países lejanos, inalcanzables, en el sentido físico del término, en el marco de la pandemia, es un gesto político y ético que tiene muchas y profundas connotaciones. Más de treinta voces cuentan y van armando el texto como un rompecabezas de miradas, como una conversación. La mayoría no son periodistas ni cronistas profesionales, sino trabajadoras y trabajadores. No se utilizan como fuentes los partes oficiales, ni declaraciones de funcionarios del área Salud, ni sus voceros. La diferencia entre la noticia y la narración, propia de la crónica, aparece nítida. La noticia es menos vivencial, y muchas veces no deja lugar para la participación de las lectoras y los lectores. En cambio, narrar desde una historia de vida es una forma más abierta y humana. Propone un intercambio. No cierra el tema sino que lo abre, y de esta manera da lugar a la reflexión y el análisis crítico”.

Migrantes
Pero aquí no terminan las implicancias políticas de la elección del autor. Muchas de las fuentes son argentinas y argentinos radicados desde hace años en el exterior.Y ofrecen la mirada del migrante, del que está incorporado a una sociedad que no es la suya. Ya hay otredad en esa mirada, extranjería, una cierta distancia de la fuente con relación al país donde se encuentra.El componente del exilio, más allá del caso particular de cada fuente, es otro de los elementos que define el tono y construye la mirada colectiva y coral que lleva adelante la narración.La información que brindan las fuentes tiene el condimento de lo vivencial, de la experiencia de la cotidianeidad de la trabajadora y el trabajador común.Son, además, relatos de vida que se incorporan al relato de la pandemia. Es más: se relata la pandemia a través de la narración de una vida.Lo que se cuenta de cada vida dialoga con el contexto histórico-social de la pandemia en cada país. Y a la vez, cada relato dialoga con otros, de otras fuentes en otros países.Y esto hace que la anécdota o la situación personal de los que ofrecen su voz sobrepasen lo individual.Las historias de vida son parte del acontecimiento, se incorporan y a la vez se convierten en el lugar desde donde se va a describir el hecho. Pero darle nombre, apellido, y recuperar la historia de esa mirada es un aporte fundamental al trabajo periodístico. La voz de la fuente no es una voz impersonal y sin historia, sino que a partir de cada historia personal se ofrece información.Si la fuente es una periodista o un periodista, muchas veces migrante, el tono es algo diferente. Y por una cuestión profesional obvia, la presencia de lo personal-cotidiano es menor. Pero nunca desaparece, y este hecho hace que la mirada y el punto de vista del inmigrante sobre, por ejemplo, los otros inmigrantes, sean más cercanos y sensibles.

Heterogéneo
Los profesionales de la comunicación consultados, además, ofrecen una narración que se desmarca de la de los medios hegemónicos al servicio de los poderes fácticos.Por momentos el virus pierde la centralidad que desde su aparición lo convirtió en tema casi exclusivo de los medios corporativos.No es esta la única diferencia entre el tipo de cobertura que los medios hegemónicos hicieron de la pandemia, por un lado, y la mirada coral, a través de historias de vida de Miró, por el otro.Lejos de la gritería y la manipulación de los medios corporativos, en el libro de Miró la narración polifónica permite una reflexión serena de la lectora y el lector.“La tarea política es lograr formas menos paranoicas de conectarnos entre nosotros”, señala el estudioso británico de los medios y las redes, William Davies.En la antípodas del “dicen que”, la expresión más burda del intento de ocultar el sujeto de la enunciación, sus intereses y sus intenciones, en el libro las y los que cuentan lo hacen desde su lugar en el mundo, a cara descubierta, y con la intención declarada de informar.Informar en medio de la confusión caótica de la Infosfera, ese inmanejable universo en expansión. Informar en forma honesta y transparente en medio de la gritería corporativa que intenta aturdirnos y dominarnos a través del miedo. Informar, ese derecho humano fundamental para todas y todos.