Otra decisión que no suma ni resta en la pandemia 


Desde el pasado lunes San Nicolás volvió a estar en Fase 3 de la Cuarentena. Esto implica restricciones de algunas actividades que estaban permitidas en Fase 4, pero no modifica en nada lo sustancial de la actual situación que atraviesa la ciudad. Es hora de que las medidas se tomen en base a la razón y al sentido común.

Desde el pasado día lunes, San Nicolás volvió a Fase 3 del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio. Así lo informaron oficialmente tanto el gobierno municipal como el bonaerense, a raíz del notable crecimiento de casos de Covid-19 que se vienen dando en las últimas semanas, donde el promedio ronda medio centenar por día.En esta etapa se generan excepciones provinciales para la circulación de personas y se mantienen las prohibiciones nacionales. La medida regirá por al menos una semana e implica la inhabilitación de una serie de actividades que estaban permitidas en Fase 4, con el objetivo de disminuir la cifra de contagios.
Así, oficialmente quedaron restringidas las siguientes actividades:
- Servicio doméstico
- Obras privadas de construcción (excepto viviendas unifamiliares)
- Comercios minoristas de productos textiles, zapatos y juguetes con ingreso de clientes (‘take away’ y ‘delivery’ habilitados)
- Actividades religiosas
- Comercios gastronómicos para consumo en el local (delivery y take away habilitados, de 8:00 a 20:30)
- Servicios de gestoría
- Ferias de alimentos itinerantes
- Lavaderos de autos
- Ensayo de obras musicales, teatrales, etc.
- Asistencia a espacios culturales/talleres de parte de sus artistas
- Actividades deportivas grupales (solo se permite de manera individual y al aire libre)
- Actividades recreativas con distanciamiento social
- Gimnasios y natatorios
- Talleres culturales
- Reuniones sociales.

Desde el Gobierno provincial manifestaron además que "la situación de San Nicolás es muy particular por su cercanía con Rosario", donde en las últimas semanas ha habido un enorme incremento de casos y la disponibilidad de atención sanitaria está muy delicada.

Polémica
La decisión de volver a Fase 3 ha generado polémica. Están los que apoyan esa decisión, y hasta piden volver a Fase 1. Pero también están los que necesitan trabajar y generar recursos porque la están pasando muy mal. Entre estos últimos debemos mencionar al comercio local, que hizo públicas sus críticas a este retroceso de Fase.Lo cierto es que –más allá de lo que piense cada uno- hay una realidad insoslayable: nada cambiará pese al pase de Fase 4 a Fase 3. Cualquiera que haya podido caminar por el centro en estos días, habrá notado la misma actividad que la semana pasada. A lo sumo, algunos comercios han puesto el mostrador en la puerta de ingreso, y venden desde allí a sus clientes.En la anterior Editorial planteábamos lo improcedente que era aquella decisión de prohibir el tránsito vehicular entre las 0 y las 6 de la mañana. Una decisión efectista, pero que no mueve el amperímetro para el sistema sanitario local. Y pasa lo mismo con la nueva decisión de regresar a Fase 3. Lo único que van a lograr es perjudicar a determinados sectores, como bares, restaurantes o algunas pilcherías. Pero esto no modificará “per se” la cantidad de casos de Covid-19, ni permitirá mejorar la atención del sistema sanitario.

Sentido común
Lo dijimos ya hace mucho tiempo. Lo que debe primar es el sentido común, en base a lo que refleja la realidad. La Argentina se embarcó a mediados de marzo en una cuarentena que no era necesaria, simplemente porque llegaban las imágenes de lo que estaba sucediendo en Nueva York, en Italia o en España. Nos asustamos, y decidimos encerrarnos como sociedad, a partir de la orden impartida por el gobierno.Quedó visto que no era necesario. Podríamos haber seguido al menos tres meses más con actividad normal, dictado de clases incluido. Luego, cuando la pandemia se disparó en nuestro país, ya estábamos agotados y no nos quisimos encerrar. O sea, hicimos absolutamente todo al revés de lo que indicaba la razón y el sentido común. Los resultados están a la vista: la pandemia se agrava, y la economía está destruida.En San Nicolás, ahora, sucede lo mismo. Los casos ya están disparados, y modificar pequeñas cosas como este regreso a Fase 3, no va a cambiar la ecuación. Lo único que podría ser verdaderamente efectivo es que nos encierren a todos otra vez quince días; pero está claro que esto es inviable desde lo práctico, porque casi nadie estaría dispuesto a aceptarlo. Es que después de más de siete meses de cuarentena, una medida de esa naturaleza resulta imposible de ejecutar.
La decisión de Fase 3 ha sido, probablemente, un intento de las autoridades por mostrar que están dispuestos a hacer algo para frenar la ola de contagios en San Nicolás. Pero en la práctica no modifica nada en lo sustancial. Si los casos suben o bajan, no estará relacionado con una decisión de este tipo. Ya es hora de que todos entiendan, de una buena vez, que las decisiones se deben tomar en base a la razón y al sentido común.No podemos estar todo el día pendientes de las pantallas de televisión o de las redes sociales; porque lo que allí se dice muchas veces no tiene nada que ver con la realidad y con lo que se necesita. El día que lo entiendan, quizás empecemos a mejorar…