Prohibiciones que no ayudan a mejorar la situación sanitaria


Las autoridades locales decidieron prohibir la circulación vehicular de 0 a 6 horas en todo el Partido de San Nicolás. Más allá del efecto buscado, la realidad es que resulta irrelevante en términos sanitarios.El pasado día miércoles, el intendente municipal de San Nicolás Manuel Passaglia recibió a los principales referentes sanitarios de la ciudad.

Entre los asistentes estuvieron el director del Hospital San Felipe, Pablo Gavazza, el director del Sanatorio de la UOM, Pablo Primucci, y el jefe Región Sanitaria IV, Marcelo Rojas. El fin de esta convocatoria fue “consensuar acciones en común con el objetivo de preservar la asistencia sanitaria de todos los nicoleños”, expresaron a través de un comunicado oficial.Entrando ya en las medidas concretas, se decidió que desde el pasado jueves y por 15 días estará prohibida la circulación vehicular en todo el Partido de San Nicolás entre las 0 y las 6 horas. Según se explica, la medida fue dispuesta ante el incremento en la cantidad de accidentes de tránsito, algo que complica aún más la situación sanitaria en momentos en que la pandemia de coronavirus está afectando la capacidad de atención en el sistema sanitario local.

Sorpresa y polémica
La verdad es que la decisión anunciada por las autoridades locales resulta sorpresiva y polémica. Sorpresiva porque es algo que no habíamos escuchado antes en ningún otra ciudad de la Argentina o del mundo. Restricciones se han establecido prácticamente en todo el planeta, con distintos niveles de intensidad. Sin ir más lejos, en nuestro país hay actualmente varias provincias que funcionan como feudos, sin dejar ingresar o pasar la “frontera” a otros argentinos. Pero es raro que una prohibición vehicular se dé solamente en una franja horaria, que encima es la que menos incidencia tiene por estos días.¿Cuánta gente puede estar circulando de 0 a 6 de la madrugada en auto, moto o bicicleta, en medio de la parálisis que ha impuesto la pandemia? No dudamos de que a lo mejor hubo un par de accidentes en dicho horario. Pero muchos más se producen en otras franjas horarias con más circulación vehicular. ¿Cuál sería entonces la incidencia positiva de una medida de esta naturaleza, en cuanto al impacto que podría tener sobre el sistema sanitario local?Hasta donde sabemos, no existe una estadística que muestre que en estos tiempos de pandemia se hayan producido gran cantidad de accidentes en horas de la madrugada. Más bien todo lo contrario: son muy pocos los casos, ya que existe poco movimiento nocturno.Compartimos el concepto de que los centros de atención deben estar hoy abocados a dar respuesta a la crisis sanitaria por el COVID-19; pero prohibir la circulación de 0.00 a 6.00 no modifica en nada esta situación.
Por otra parte, se está prohibiendo algo que ya está prohibido, puesto que hoy día no se puede circular en ese horario sin una justificación que amerite necesidad.

Sentido común
Daría la impresión de que se está buscando mostrar que se está haciendo algo para mejorar la respuesta sanitaria local ante el notorio incremento de casos y muertes por COVID-19. La gente necesita ver que se toman decisiones en esa dirección, y las autoridades quieren mostrarse activos. Pero la realidad indica que este tipo de medidas son absolutamente irrelevantes en término de lo que puedan aportar al cuadro de situación.Por otra parte, hay un tema conceptual: prohibir debe ser la excepción, y no una regla. En la Argentina hemos tomado por costumbre prohibir esto, prohibir aquello, y todos terminamos asumiendo que eso es lo correcto. ¿Saben una cosa? Eso no es lo correcto. ¿Cómo podría ser correcto que alguien no pueda desplazarse libremente por territorio argentino? ¿Cómo podría ser correcto que un nicoleño no pueda circular en su auto a las 5.30 de la mañana, por la razón que fuere?La realidad es que San Nicolás está atravesando por estos días un momento crítico, tanto en cuanto a camas disponibles como en lo que respecta al personal de salud. Pero la solución no pasa por tomar medidas efectistas, sino por seguir pregonando para que todos los nicoleños tomemos conciencia sobre la necesidad de cuidarnos. Si hay que salir a trabajar, lo hacemos. Pero evitemos reuniones o salidas innecesarias. Ese será nuestro mejor aporte, más allá de las prohibiciones que pudieran establecerse.