Tarifas bien congeladas, y una grieta que no tiene final a la vista


El Gobierno de Alberto Fernández declaró servicios esenciales a la telefonía, televisión paga e Internet, congelando además sus tarifas hasta fin de año. Se trata de un congelamiento necesario en medio de la pandemia, pero que ha abierto una nueva grieta con la oposición.

El decreto 690 anunciado días pasados por el Presidente de la Nación Alberto Fernández, declaró "servicios públicos esenciales y estratégicos en competencia" a la telefonía celular y fija, Internet y la televisión paga. Al mismo tiempo, ordenó suspender "cualquier aumento de precios o modificación de los mismos" hasta el 31 de diciembre, una decisión que fue justificada por la emergencia causada por la pandemia de coronavirus.Uno de los puntos centrales del decreto es la decisión de incorporar a la Ley de Telecomunicaciones un artículo por el cual se establece que los "Servicios de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) y el acceso a las redes de telecomunicaciones para y entre licenciatarios de servicios TIC, son servicios públicos esenciales y estratégicos en competencia. La autoridad de aplicación garantizará su efectiva disponibilidad".
Otro punto clave es que sustituye el artículo 48 de la mencionada ley por el siguiente: "Los licenciatarios y las licenciatarias de los servicios de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) fijarán sus precios, los que deberán ser justos y razonables, deberán cubrir los costos de la explotación, tender a la prestación eficiente y a un margen razonable de operación".
En los considerandos, la disposición destaca además que "es necesario recuperar los instrumentos normativos que permitan garantizar para la totalidad de los y las habitantes de la Nación el acceso a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, estableciendo además planes accesibles e inclusivos que garanticen una prestación básica universal obligatoria".

Otra grieta
Así las cosas, el DNU lanzado por el Gobierno se apresta a ser ratificado en el Congreso. Pero en el camino ha abierto una nueva grieta con la oposición y con la mayoría de los grupos periodísticos nacionales. Casi sin fisuras, representantes de Juntos por el Cambio han salido con “los tapones de punta” contra el Gobierno, y lo mismo ha ocurrido con los distintos medios de comunicación que han esgrimido críticas de distinta naturaleza. Entre las mismas, señalan que este tipo de DNU no ayudan a garantizar las inversiones en materia de telecomunicaciones, algo que resulta esencial teniendo en cuenta los avances tecnológicos que se van sucediendo día tras día.La verdad es que, a nuestro entender, no nos parece mal que el Gobierno haya decidido congelar hasta fin de año las tarifas de Internet, telefonía y televisión por cable. Estamos en medio de una pandemia, donde el propio Estado está pidiendo y obligando a sus ciudadanos a quedarse en sus casas. Pues bien: ¿qué pasaría si millones de argentinos no pueden pagar las tarifas con aumentos, y se quedan sin los respectivos servicios?Es verdad que los costos quedan desfasados por la inflación. Pero también han quedado retrasados los salarios; y ni hablar de aquellos que han perdido el empleo, quedándose directamente sin ingresos genuinos. En consecuencia, estamos convencidos de que congelar dichas tarifas es algo que va en la dirección correcta.
Respecto al otro tema, el de las inversiones, habrá que estar atentos para determinar si realmente hay algo oculto en la letra chica. Es cierto que las empresas privadas necesitan tener rentabilidad para invertir, máxime en un sector tan dinámico como el de las telecomunicaciones. Por lo tanto, tampoco sería adecuado extender este congelamiento tarifario “de por vida”. Pero de acá hasta fin de año, creemos que es un tiempo razonable para dar algo de oxígeno a las familias argentinas que la están pasando muy mal en estos días.
Discusión eterna
Finalmente, queremos reflexionar sobre esta eterna discusión en la que vienen enfrascados Gobierno y oposición. Ya lo hicieron los cuatro años anteriores, con roles invertidos; y ahora escuchamos los mismos discursos, pero en direcciones opuestas. Sería interesante que algún día se sienten a discutir seriamente respecto de consensos básicos, en lugar de seguir agigantando la grieta. Pero por ahora, pareciera que estamos pidiendo mucho más de lo que están dispuestos a dar…