Una reforma judicial que nadie conoce, y que no cambia nuestra vida cotidiana 


El Gobierno argentino ha enviado al Congreso un proyecto para rediseñar la Justicia Federal, y anunció la creación de un Consejo Consultivo que proponga más reformas. La polémica se ha instalado a nivel nacional, algo que resulta absurdo porque no es algo que cambie la vida de los argentinos.

Por estos días se ha desatado en todo el país una polémica por la reforma judicial que propone el Gobierno de Alberto Fernández. Los medios nacionales titulan una y otra vez sobre el tema; hay opiniones cruzadas entre oficialismo y oposición; y hasta se ha realizado el pasado lunes una gran movilización popular expresando el rechazo a la iniciativa. ¿Pero alguien sabe en qué consiste este proyecto de reforma judicial?

Algunos ejes
Lo primero que debemos explicar es que la Argentina es un país federal, en el que cada una de sus 24 provincias tiene su propio Poder Judicial. Pero también hay una Justicia Federal, y así como las decisiones del Congreso y del presidente pueden afectar solo ciertos aspectos de la vida de los ciudadanos –porque muchos otros dependen de los gobernadores y legislaturas provinciales–, a la Justicia Federal le toca hacerse cargo de ciertos delitos (no de todos). Por ejemplo, le competen a la Justicia Federal delitos contra el fisco nacional, algunos de contrabando, de narcotráfico, lavado de activos y trata de personas.El proyecto que el Gobierno de Alberto Fernández espera que avance en el Congreso se llama "Ley de Organización y Competencia de la Justicia Federal", y busca rediseñar su estructura. Entre otros puntos, el proyecto propone crear una Justicia Federal penal, que unifique dos fueros: el criminal y correccional, que tiene hoy 12 jueces, y el penal económico, que tiene 11. Pero además, por una modificación de su estructura, la nueva Justicia Federal penal pasará a tener no 23 juzgados, sino 46. Eso implica que deberán nombrarse 23 nuevos jueces. De esta manera, el Gobierno busca que el poder decisorio no se concentre más en un reducido número de magistrados y magistradas que, como sucede en la actualidad, tienen el poder de conocer y decidir en casi la totalidad de las causas con relevancia institucional y mediática.
La reforma de este ámbito específico de la Justicia ha generado resistencias y preocupación en quienes creen que puede allí haber un intento por frenar u obstaculizar las causas contra la expresidenta. Aunque en ese sentido, Alberto Fernández dijo que, a fin de evitar que se siembren dudas, "la totalidad de las investigaciones y juicios en curso quedarán bajo la jurisdicción de los jueces, juezas o tribunales orales que actualmente las estén tramitando".

Nuevos jueces
El proyecto también prevé unificar, a nivel federal, los juzgados civiles y comerciales con los contencioso administrativos, crear cinco tribunales orales en lo penal federal, con tres jueces cada uno, y sumar 94 juzgados penales federales distribuidos en las provincias. Es una ley que implica la designación de muchos nuevos jueces. Eso ha despertado preocupación en ciertos sectores, porque el proceso de elección de los magistrados puede terminar teniendo un efecto sobre su posterior desempeño. En ello será clave el funcionamiento del Consejo de la Magistratura (órgano que interviene en el proceso de selección, sanción y remoción de los jueces).Por otra parte, el texto que tratará el Congreso prevé que los jueces deban atenerse a unas pautas que, de ser incumplidas, podrán llevar a sanciones administrativas y penales. Incluyen: evitar favoritismo hacia alguna de las partes, dar cuenta de cualquier intento de influencia y evitar que sobre sus decisiones incidan el clamor público y el miedo a la crítica.Además del proyecto de ley, se anunció la creación del "Consejo Consultivo para el Fortalecimiento del Poder Judicial y del Ministerio Público", conformado por 11 juristas, cuyo objetivo será pensar y sugerir más reformas para la Justicia. Fundamentalmente, sobre la estructura y funcionamiento de la Corte Suprema, del Consejo de la Magistratura y del Ministerio Público Fiscal (que tiene a su cargo los fiscales federales) y el Ministerio Público de la Defensa (a cargo de los defensores).

Puntos de discusión
Un punto de discusión fuerte tiene que ver con la reforma de la Corte Suprema. Entre las ideas que se barajan aparece la posibilidad de ampliar el número de magistrados que la componen y dividirla en salas enfocadas en diferentes temas. Aunque esto permitiría distribuir mejor las miles de causas que trata al año, también haría que disminuya el poder de cada juez. De hecho, es posible que cualquier propuesta de modificación sea declarada inconstitucional por la propia Corte (una de las peculiaridades de la estructura de tres poderes de la república).Finalmente, y como si fueran pocos los motivos de polémicas, el oficialismo incluyó también en el dictamen de la reforma judicial que tratará el Senado la semana próxima, una controvertida cláusula que obliga a los jueces a denunciar las supuestas presiones "de los poderes mediáticos" que reciban en el ejercicio de sus funciones.

Reforma politizada
Como se podrán dar cuenta, amigos lectores, la reforma judicial propuesta por el Gobierno tiene más cuestiones técnicas que hacen al funcionamiento de la Justicia Federal, que soluciones de fondo a los problemas que tienen todos los días los ciudadanos.Es difícil opinar si está bien o mal la reforma, porque el funcionamiento de la Justicia debe ser analizado por profesionales especialistas en la materia. En principio podríamos decir que no está mal que se le quite un poco de poder a los jueces fedrales de Comodoro Py. Pero igualmente no parece ser una cuestión que vaya a modificar la vida de los argentinos.Sin embargo, se ha tomado este tema como bandera de batalla: el Gobierno para mostrar su poder, y la oposición para unificar la resistencia. En el medio está la gente, que no entiende nada del tema pero opina y opina a través de las redes sociales y de los medios periodísticos.La verdad es que en la Argentina de hoy día, hablar sin conocimiento ni fundamentos se ha convertido en un deporte muy popular. Quizás porque no tenemos fútbol, ahora todo el mundo habla de cualquier cosa. Y peor aún: todo el mundo se cree el dueño de la verdad.

Reforma ajena
La verdad es que, desde este humilde espacio editorial, no estamos en condiciones de decir si esta reforma judicial es buena o mala para el país. Pero lo que sí podemos asegurar es que no es algo que cambiará la vida del ciudadano común. El 90% de las causas que se dan en toda la Argentina son de jurisdicción provincial, y eso no se está modificando con la polémica reforma judicial. Solo se apunta a cambiar el funcionamiento de la Justicia Federal, pero no la provincial que nos involucra todos los días.Así que, amigos lectores, sería bueno que dejemos de encolumnarnos gratuitamente en uno u otro bando; porque esta batalla no es nuestra, sino de los políticos que están a favor o en contra de la iniciativa. A nosotros, los mortales, no nos va la vida en esta reforma. Por el contrario: la vida se nos sigue haciendo cada vez más difícil de sobrellevar…