Los extremos fríos de la empatía 


Marchamos por la defensa de Vicentín, marchamos por su expropiación, marchamos por Macri, marchamos por Cristina, marchamos con banderas por la Patria, pero no marchamos por los pobres que mueren de estos fríos extremos. Nos quejamos pero hasta ahí nomás, somos asesinos seriales en la web, pero nos cuesta generar empatía por el que tenemos al lado. Vino con todo el frío a San Nicolás, y congeló hasta los corazones.


Germán Rodríguez
diarioelnorte@diarioelnorte.com.ar

Duele ese frío terrible que desgarra en los dedos, que hace hasta difícil mandar un mensaje por celular, que nos repregunta para qué salimos a la calle y nos hace mirar con pánico la estufa sabiendo que la cuenta de gas va a ser terrible pero inevitable. San Nicolás amaneció con las cunetas trozadas de hielo en un día de temperaturas tan bajas que nos recuerdan que feo es el invierno. Nos quejamos de ese frío terrible, de lo que nos vendrá de boleta, de que la cuarentena ahora sirve porque no dan ganas ni de asomarse a la puerta, nos quejamos siempre, nos quejamos porque es parte de la naturaleza humana. Nos quejamos porque nos cuesta mirar al costado, porque somos duros de agradecer lo que tenemos, porque nos creemos que lo merecemos cósmicamente. No vemos la suerte de poder ponernos guantes para salir a trabajar, aquellos pocos afortunados, y de poder girar una perilla y que salga todavía gas. Nos quejamos porque vivimos en una cultura donde la satisfacción es inalcanzable y la felicidad una utopía que tiene más que ver con seres imaginarios de las redes sociales.

Pobres
El frío es terrible y más aún con el techo de chapa lleno de agujeros, con partes de tablones podridas, cartones y alguna bolsa haciendo de pared. El frío es terrible sin medias, sin tomar algo calentito que dé energías al sistema, sin comida en la panza, es atroz cuando no te alcanza la ropa apolillada para protegerte del mismo, cuando no tenes ni para comprarte una aspirina, es peor cuando miras a tu familia sufrir y no tenes nada por hacer porque no hay laburo y nadie te lo da tampoco y la ayuda del estado, esa famosa ayuda, te dura dos pedos en la mano. Ese frío de mierda te mata y si te quejas tenes verdadera razón.

El otro
Hay fríos y fríos, el frío que te pega a vos que tuviste la suerte de nacer en el lugar y el momento medianamente adecuados o el frío de ese otro que nació en una villa con todas las carencias y en un mundo que funciona de una manera tal que generalmente lo va a tener excluido y sufriendo mucho más. ¿Cuántas marchas hubo estos días por esa gente que está en situación de calle o viviendo en lugares precarios, o si querés por los pibitos que son un porcentaje enorme de la sociedad que están sumidos en la pobreza y sufren de hambre, carencias y, ahora sí, mucho frío? ¿Vos te pensás que Vicentín necesita que salgas a marchar y a protestar embanderados de celeste y blanco? Ellos, perdé cuidado que no sufren frío ¿A vos te parece que marchar en apoyo de los que se fueron va a hacer menos pobre a Cristina, a López, a Máximo, a Mauricio, ponele el nombre que quieras, los va a salvar del frío? ¿Vos te crees que salir a arriesgarte de contagiarte de covid por cualquiera de eso que manejaron los designios de la República va a evitar que sufran hambre y miseria? ¿Por qué marchamos entonces? Somos tan sumisos que salimos a la calle por los ricos, pero no nos mueve ni un dedo a lo que le pase a los más necesitados
¿Sabías que el porcentaje de pobres en la Argentina es aproximadamente del 50%, lo que quiere decir que a la mitad del país le cuesta combatir estos terribles fríos? ¿No deberíamos preocuparnos más por ellos? Pero parece que las marchas contra la pobreza no son populares, no ocupan programas televisivos, básicamente porque no le importan a nadie. Se llama empatía eso y la verdad que nos cuesta.Empatía que nos falta hasta en el Concejo Deliberante, que se pelean para asegurar de que en San Nicolás no queremos que traigan enfermos de Covid de otras localidades, olvidándose que el hospital es provincial y lo banca la provincia, pero olvidándose también que si traen a alguien es a un argentino que necesita que le salvemos la vida. Pero el Concejo repite lo que la gran mayoría de la gente quiere escuchar y ahí nos damos cuenta porque no hacemos marchas por los pobres. Empatía de todos a marzo.