El resurgimiento industrial de San Nicolás 


En 1944 San Nicolás de los Arroyos tenía 44.352 habitantes, y estaba por iniciar su “Período de Resurgimiento Industrial”. Medio siglo después, en la década de los años ’90, había aumentado esa población en un 150%, ya que llegó a tener 137.000 habitantes.


A fines del Siglo XIX, nuestra región había vivido su primer período de surgimiento industrial con la llegada de inmigrantes. Un francés, Eugenio Terrassón, dejó de lado los antiguos saladeros coloniales e instaló un frigorífico en San Nicolás; desde aquí exportaba carnes congeladas a Europa, en 1883. Españoles, como la familia Córdoba, a orillas del Arroyo del Medio instalaron la fábrica textil La Emilia, en 1892, y también a orillas del Arroyo, en 1900, se levantó una Fábrica de Papel, creada por el italiano Ferruccio Cassatti. Estas y muchas otras empresas, señalaban el destino industrial de San Nicolás.El 19 de junio de 1944, el Presidente Edelmiro Farrell pasó frente a la ciudad, navegando por el Paraná, y desde nuestra Municipalidad le enviaron un mensaje solicitando la radicación de la que después sería la Planta Siderúrgica de SOMISA, un hecho relevante para el despegue de nuestra región.
El 24 de febrero de 1946 Perón fue electo Presidente de la Nación, y durante su Gobierno dio impulso al pedido que había hecho San Nicolás referido a su puerto, declarando la caducidad de la concesión a la “Sociedad Fantasma” que había generado graves perjuicios a la economía. El 2 de Marzo de 1947, como Presidente de la Nación, Juan D. Perón llegó a San Nicolás, acompañado de su esposa, María Eva Duarte. Ese día San Nicolás vivió una jornada extraordinaria; se inauguraron los monumentos al Primer Combate Naval, al Gral. José de San Martín, y se efectivizó la toma de posesión de las instalaciones portuarias. En Calle España y Colón el Presidente inauguró un monolito, donde estaba grabada la leyenda: “Cuarenta años de lucha tenaz, jalonada de heroísmo civil, necesitó San Nicolás, para obtener la liberación de su puerto”.Ante una multitud, el Presidente manifestó: “Nuestra política es la de ir tomando posesión paulatinamente de los bienes de los cuales había sido despojado el país, haciendo la obra de justicia que tenemos la obligación de realizar. San Nicolás, por su tradición, por las fuerzas que en ella actúan, por la necesidad de ir descongestionando nuestras industrias, será, en el futuro, uno de los grandes centros industriales argentinos. Ya se han echado las bases para instalar la fábrica nacional de hojalata, en la que han de confeccionarse los envases que necesitamos para exportar nuestra producción. Por carencia de ésta fábrica, la República ha perdido muchos miles de millones de pesos y no la hemos tenido con anterioridad, porque ciertos extranjeros, que negociaban con nuestros productos alimenticios la obstaculizaban. Pero en el futuro hemos de tener el envase que requiere nuestra producción, los barcos necesarios para transportarlas, y quienes antes mandaron aquí como en su tierra, evitando que los argentinos disfrutaran de su propia riqueza, deberán resignarse a recibir nuestros productos envasados por manos argentinas, transportados por ferrocarriles argentinos, y llevados a Europa por barcos argentinos.Con esta sencilla fórmula, en pocos años habremos puesto de pie al país y ofrecido a nuestros hijos la felicidad que soñamos para nosotros. Por eso, amigos de San Nicolás, les recuerdo esto para que lo tengamos siempre presente. Estoy seguro que cualquier esfuerzo que debamos realizar lo realizaremos, trabajando día y noche para no fracasar en nuestros proyectos que son la esperanza del pueblo argentino.En esta misma zona, se instalará la primera gran planta siderúrgica argentina, y con este motivo me es grato manifestar que, cuando instalemos cada una de estas industrias hemos de llegar aquí, para ser los primeros en poner la bandera argentina al frente de las mismas”.

El futuro
También en esos días, en San Nicolás, se iniciaba un vasto plan de electrificación en base a líneas de alta tensión, de la Central Eléctrica cuyas torres partían desde las costas del Paraná; quedaba también otro monumento industrial, la Destilería de Alcohol Anhídro, que iba a ser la más poderosa de su género en Sudamérica, con una capacidad de producción de 72.000.000 de litros de alcohol anuales; quedaba también la realidad de la Planta Siderúrgica Argentina, para producir acero bajo las condiciones y calidades similares a las de los grandes centros productores del mundo.Estas, y otras industrias no menos importantes, daban inicio al denominado período del resurgimiento industrial de San Nicolas de los Arroyos. El trabajo reinaba por doquier, hasta que el llegar la década final del siglo XX una reconversión feroz generó un cimbronazo, con secuelas de desocupación y falta de seguridad, que las autoridades, desde entonces, no han podido resolver.


Autores: Santiago Chervo (h) - Miguel Angel Migliarini
Fuente: Historia de San Nicolás de los Arroyos y su Pago
Foto: Homenaje al gral. Manuel Nicolás Savio (1892-1948).