Dale Axel, cambianos de fase antes que salte la térmica 


Nos ilusionamos, soñamos y nos estrellamos cual cometa berreta que se pensó pícaro y se la puso de trompa en el pedregal. Creímos que por buenos alumnos, por no tener casos deambulando, estaban las condiciones dadas para saltar a la fase cinco, todo un vocabulario aprendido recientemente ya que obvio fue creado para la ocasión. Y así nomás, por el supuesto caso de uno en Buenos Aires, que pobre ojala se mejore y la familia no tenga nada, ¡cagamos!


Germán Rodríguez
diarioelnorte@diarioelnorte.com.ar

¿Por qué nos hacés esto destino cruel, mundo injusto de vericuetos tan enmarañados que ni Borges y sus laberintos lograrían descifrar? Rosario puede con millones de habitantes, pegaditos Villa Constitución y Ramallo, todos cantando y bailando en su fase cinco, riéndose mientras hacen trencito y nos miran al son de: “Estamos en fase cinco, ¡Hey!, estamos en fase cinco ¡Hey!” y nosotros tontuelos, que hacemos los deberes, que soñamos con que el pedido de Passaglia a Axel, ese simpático gobernador buena onda que ya había como anticipado y dejado ver que seguramente no habría ningún problemas, resultó que no, que nada de bares ni restaurantes, ni gimnasios. Petiso, patilludo, marxista, ¿por qué me haces esto? Yo te quería, te bancaba a pesar de las malas lenguas de los que se fueron, pero no tan lejos.
Si acá estamos bien, pero ya la gente no aguanta más porque el bolsillo no aguanta. Muy gracioso el chiste de que la inflación del mes fue de un 1,5%, es para despanzurrarse de la risa, pero ¡la chinga! como diría mi amigo Leny, ya que si pisas un supermercado te das cuenta que ni por causalidad fue tan poco.Te la perdonamos, fue, pero dejanos trabajar, que la ciudad crezca, agarre vida, nos vamos a portar bien, con las distancias que amerita el cuidado, sin mandarnos ninguna por atrás, siguiendo protocolos.
Por supuesto acá nadie pidió un recital, ni un boliche (se extrañan) ni un concurso de pogos (que igual estaría todo muy lindo eso, pero hay que aguantar)

Porfi
Y no es solo trabajar lo que se pide, que no es poco, ya que no hay nada más angustiante que este descalabro económico que crece día a día y del que no queremos pensar demasiado porque no le encontramos la vuelta. Es volver a estar con la familia, los amigos, reunirnos en las peñas. Reírnos de algo en esta era donde cuesta sonreír, en la que es difícil pasar el tiempo sin que la angustia nos devore. Qué bueno estaría caminar a cualquier hora, perdernos en los pensamientos a la vera del río y encontrarnos con algo que se nos fue en el tiempo sin que venga un policía, y nos inicie una causa por violar la cuarentena. Es verdad que en el contrato social, que como ciudadanos mantenemos con el estado para vivir en sociedad, debemos atenernos a lo que dispongan aquellos a los que les dimos la facultad de asumir las responsabilidades, pero libertad, es libertad y la lógica debe primar.¿Hicimos bien los deberes con esta pandemia? ¿Estuvo correcto haber entrado en cuarentena total tan temprano? ¿No debió haber sido más gradual y menos destructiva? La verdad son preguntas cuya respuesta nadie sabe, porque el mundo demostró que mucho análisis científico es mucho humo caro. Estamos en la época en la que nadie sabe nada, ni los adivinos pudieron vislumbrar este desastre, ni los analistas entienden como sobrevivirá la economía y ni los grandes científicos atinan a pronosticar ni cuándo estará una vacuna o como recobrar la vida normal.Y si todas son incertidumbres, si esta bomba de encierro y desesperación se desarma paso a paso, aflojemos con lo que vemos que no es tan imprescindible ¿Qué diferencia hay en un bar con la gente sentada a distancia y manteniendo la higiene, que con ese hormiguero de personas que deambulan por las puertas de los bancos cualquier mediodía? Y la verdad que tampoco está mal, porque vemos muchísimos nicoleños recorriendo Mitre, pero nadie está pegado y todos se manejan consientes y mantienen las distancias.
Si bancas eso bancame todo, porque no está mal. Salir a correr con los cuidados que amerita hacerlo no está mal, realizar deportes no está mal, nadie a esta altura del partido va a ir a toserle en la cara al otro.Cuidado sí, pero con lógica porque no solo el coronavirus mata.