La marea roja y el Kremlin rosado


Desde que el camarada Alberto anunció la “expropiación” de la deficitaria “Vicentin”, estresada económicamente y llena de deudas con el Estado, estalló la grieta ideológica que trae a la mesa a Venezuela, Cristina, Lenin y banderas rojas ondeando en el Kremlin rosado. ¿Adoctrinamiento en la pandemia? ¿Las escuchas del PRO no escucharon esto? ¿Podremos arrancar con la fase cinco acá, que ya estoy podrido de estar encerrado? Preguntas y más preguntas.


Germán Rodríguez
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Que lo estaban esperando varios, lo estaban esperando, desde esos visionarios que fueron objeto de burlas y memes por su marcha contra el comunismo, que hoy vociferan desaforados golpeándose el pecho al grito de “yo te avisé y vos no me escuchaste”, hasta los anticuarentena que ven en todo un plan maquiavélico, de vaya a saber qué logia masónica domina el mundo y quiere esclavizar a la humanidad con un virus inventado. Por supuesto, desde la oposición observan la mano sosteniendo los hilos, y cual marioneta graciosa de cachetes colorados de Alberto siguiendo los designios de una Cristina megapoderosa en su palacio de oreos manejando los destinos de esta pobre patria mía, como diría Aguinis tocándose el mentón y pensando que merece su estatua de Rodin.
Así, seco, sin que nadie lo esperara, el Gobierno avanzó en la expropiación del grupo cerealero “Vicentin”, que tiene más de 4000 empleos directos y una amplia trama de vinculaciones comerciales con cooperativas, acopios y productores en toda la región central del país, donde la producción de granos es por lejos el principal dinamizador de la actividad económica. Según sus dichos, la rescató de una atroz muerte y ya están quienes sostienen que con esto se puso en marcha la venezualización chavista, lenilista, maotsesunguista roja fosforescente del Estado, con Axel y Máximo bailando el “perieplás”, que sería esa danza rusa en la que están todos con gorros de cosaco, los brazos cruzados y medio agachaditos extendiendo una pierna y la otra, como un reggaeton pero con masculinidad.

Paladines de la democracia
De Juntos por el Cambio, paladines del capitalismo, la democracia, la justicia y los superamigos, se opusieron a esta medida, que dicen que fue dictada por el mismo Chan Chong Chun, líder secreto chino desde su base en la Luna. Reconocen que puede ser que los dueños de Vicentin eran muy amigos de Mauricio Macri (lo que no está mal porque el expresidente es un hombre dicharachero y bailarín), que habían aportado para su campaña a través de tres empresas, Algodonera Avellaneda, Friar S. A. y Oleaginosa San Lorenzo, donde volcaron cada una $ 4,5 millones y que, ya fundidos y debiendo plata, se les otorgó un préstamo por demás de extraordinario y sospechoso de salvataje, y a los pocos días de terminar el gobierno tampoco pagaron, entrando en convocatoria de acreedores y que esta acción tenía un tufillo de culo sucio y estafa, y que lo más probable es que queden miles de empleados en la calle, pero el libre mercado no se mancha.

Camaradas
Este primer tiro de esquina del advenimiento del imperio rojo fue presentado por la senadora Anabel Fernández Sagasti, que todo buen lector de Clarín y reidor efusivo de Lanata sabrá que es referente de La Cámpora y una de las dirigentes de mayor confianza de la vice Cristina Kirchner. Ajá, te atrapamos, pilluela.Fernández, el presidente, en una conferencia de prensa donde todos esperaban que vuelva a señalar gráficos y contar que se vienen 147 días más de cuarentena, sorprendió con la noticia de la expropiación de Vicentin, cuya gestión se le encomendará a la estatal YPF Agro, que como sabemos también fue expropiada por ellos tiempo atrás, quitándosela a los inocentes y simpáticos españoles que desde la masacre de la conquista y alguna que otra travesura de Franco, se han portado bien.Otro dato que cualquier conspirador que se precie habrá tenido en cuenta es que Fernández estuvo flanqueado por el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y la senadora Fernández Sagasti, quien aportó "la idea". Sí claro, su idea, como si Mauricio ya no supiera por sus escuchas que habría sido Cristina la que pergeñó este diabólico plan con la idea de la intervención y la expropiación del grupo.

Pobre “Vicentin”, el 4 de diciembre de 2019, luego de no poder cubrir un pago de apenas 70 millones de dólares, la empresa se declaró en "estrés financiero", y en vez de un psicólogo miren cómo la tratan. Mientras tanto, con solemne música que nos remonta a la gloriosa Unión Soviética, resuenan los dichos de la legisladora camporista Fernanda Vallejos pidiendo participación en las empresas que habían recibido auxilio económico del Estado.Mauricio lo sabía.