La creación de la Escuela Granja “General Savio” 


En la crónica publicada el 2 de julio de 1980 encontramos la génesis del Hogar Granja: “Todo había comenzado entre los años 1964 y 1965 cuando la sede de la Federación de Comercio e Industria se trató en sucesivas reuniones la posibilidad de restaurar la vieja quinta del recreo, en una escuela hogar granja que posibilitara la educación de los jovencitos sin destino cierto en la vida”. Aunque funcionó por muchos años, en la actualidad no presta esa función.


Daniel M. Gatti
danielmarcelogatti@hotmail.com

“Señores, los trabajos han llegado a su fin”. De esta simple manera el presidente de la comisión, que tuvo bajo su responsabilidad reacondicionador y refaccionar la exquinta “del recreo”, informó a los representantes de las instituciones que participaron de la obra que la misma había sido finalizada satisfactoriamente.Ante delegados del Rotary Club San Nicolás, la Federación de Comercio e Industria, el Club de Leones y el Centro de Arquitectos e Ingenieros de San Nicolás y la presencia del Intendente Municipal, el señor René Linlaud, improvisó la breve historia de una obra que parecía imposible de realizar, que con trabajo firme y tesonero, luego de cuatro años de tareas alcanzaba su buen éxito.
Esta escuela Hogar “General Savio” estaba destinada a brindar casa, comida, cuidados y educación a “jóvenes abandonados”.

La historia
En la crónica publicada el 2 de julio de 1980 encontramos la génesis del Hogar Granja: “Todo había comenzado entre los años 1964 y 1965 cuando en la sede de la Federación de Comercio e Industria se trató en sucesivas reuniones la posibilidad de restaurar la vieja quinta del recreo, en una escuela hogar granja que posibilitara la educación de los jovencitos sin destino cierto en la vida. Durante la celebración del Día de la Industria en el año 1976, el intendente municipal, Teniente Coronel ingeniero Huergo, se interiorizó de los objetivos e inmediatamente prestó su apoyo en forma incondicional.El Rotary Club se hizo cargo de tamaña responsabilidad y ante la significación de los trabajos futuros solicitó la adhesión del Club de Leones, La Federación de Comercio e Industria y el Centro de Arquitectos e Ingenieros.Así se constituyó una comisión que asumió la reparación del edificio perteneciente a la Dirección de Minoridad de la Provincia de Buenos Aires, que se encontraba abandonado desde hacía 23 años.

Colaboradores
Comenzaron las consultas al ingeniero Petrella, quien aportó la programación de los trabajos.En forma natural y progresiva fueron apareciendo figuras realmente importantes en esta larga gestión destacándose, entre muchos, el Dr. Jorge González del club de Leones, quien secundó en forma constante la tarea realizada por René Linlaud.Don Salvador Abramor, rotariano de La Emilia, sembró y cosechó en reiteradas oportunidades las 8 hectáreas del Hogar Granja dejando todas las ganancias de la cosecha para invertir en la obra.Otros fondos urgieron a partir del Festival de Jazz organizado por el Club de Leones; también hubo aportes de las damas rotarianas, y de la entonces empresa Somisa que donó la totalidad de los materiales para la instalación eléctrica. Aportes sucesivos fueron realizados por diferentes instituciones y comercios de nuestra ciudad, así como los medios de comunicación (por entonces EL NORTE y LT24), que habilitaron espacios y páginas para difundir las campañas, las solicitudes, y registrar los avances.
En el inicio de julio de 1980, solamente restaba instalar los tubos de gas y el amoblamiento para que el Hogar Granja comenzara a funcionar. Estaba previsto trasladar allí a los niños alojados hasta ese momento en el Instituto “Juan B. Alberdi”, que funcionaba en calle de la Nación (en donde hoy se encuentra la Escuela Secundaria 3 “Fortunato Bonelli”).Algo afortunadamente no sucedió: Huergo anunciaba que se iba a poner en venta el edificio de de la Nación 186 para destinar esos fondos “a obras significativas en el Hogar Granja”. Al no venderse esa casa, y luego de funcionar allí una casa de la Cultura , fue destinada a la escuela secundaria que se creó unos años después.

Jardín del Recreo
El “Jardín del Recreo”, en donde funcionó el Hogar Granja (a la altura de la Escuela 10 vieja, cruzando las vías por Figueroa Alcorta, ubicada entre Dámaso Valdés y la proyección de García Reynoso), es una quinta muy antigua, y hasta 1927 no presentaba características sobresalientes. Durante este año, la familia Gómez la vendió a Severo Fernández. El nuevo propietario introdujo en ella reformas que la convirtieron en una de las más bonitas de la ciudad. En la década del 30, el Jardín del Recreo hacía honor a su denominación; era un extenso jardín de singular belleza cuya observación producía verdadero placer estético.Las flores estaban dispuestas sabiamente y eran objeto de la más atenta solicitud. La quinta tenía además un parque, un invernadero, una fuente (cuya construcción es muy similar a la fuente que se encuentra en lo que queda del casco de la estancia “La Clemencia” en Sánchez), una notable pérgola de rosas y una inmensa pajarera llena de aves de los más diversos plumajes y colores.Unos años después, la quinta fue heredada por sus descendientes, quienes la conservaron hasta 1961. En el transcurso de ese año fue vendida al gobierno de la provincia de Buenos Aires, para que se instalara allí un Instituto para la reeducación de menores. 29 años después se alcanzaba el objetivo, por un tiempo.