Internos de la Unidad Penal 3 fabrican barbijos


Ante tanta oscuridad, pequeños resplandores“Callados y silenciosos, porque están en el subsuelo de una sociedad que hoy necesita de todos; inclusive de ellos. Y los presos, lo saben mejor que nadie; porque siempre necesitan de todo y se les niega, a veces con razón, otras sin ella. Un grupo de internos de la Unidad Penal Nº 3 de San Nicolás aprovechan las máquinas de coser para fabricar barbijos”, indica el autor.



Por Javier Tisera.

Callados y silenciosos, porque están en el subsuelo de una sociedad que hoy necesita de todos; inclusive de ellos. Y los presos, lo saben mejor que nadie; porque siempre necesitan de todo y se les niega, a veces con razón, otras sin ella. Un grupo de internos de la Unidad Penal·Nº 3 de San Nicolás aprovechan las máquinas de coser para fabricar barbijos.Los pasillos y la letanía de la cuarentena, nos reafirma algo que hemos escuchado hasta el hartazgo: somos sujetos sociales. Y por lo tanto, por más encerrados que estemos necesitamos comunicarnos, sentir… aproximarnos. Si alguien entiende de pasillos y letanías son los internos de la UP 3 que, en la inmediatez y con los recursos que tienen se pusieron a fabricar barbijos.
La historia para mí comienza en el whatsapp cuando me preguntaron si me interesaba una nota en medio de este pandemónium de muerte y asombro. Para Luis Simonetti del Ministerio de Justicia, el Servicio Penitenciario Bonaerense, y un grupo de internos de la UP 3 comenzó hace una semana atrás cuando pusieron manos a la obra. Sin salir de nuestras casas, cumpliendo el protocolo a rajatablas, me comunico con Luis Simonetti quien cuando se le pregunta el cómo surgió la iniciativa, nos cuenta que su madre siempre le repetía una frase. “compartamos aunque sea un poco de pobreza, y seremos tan pobres como antes, pero dignos”.En la Unidad 3 contamos con tres máquinas eléctricas de coser. Se utilizan para diferentes proyectos, siempre pensando en confeccionar elementos para uso de los internos y colaborar con diferentes ONG o instituciones locales sin fines de lucro.
En la actualidad y como es normal, ante la falta de insumos estaban sin funcionar. El martes pasado y ante la realidad que se nos presenta: falta de guantes, alcohol en gel y barbijos, sobre todo en la actividad que desarrolla el personal de visita de la Unidad, decidí donar los insumos necesarios para dar al menos un puntapié inicial. Se entregó un rollo de fiselina y bobinas de hilo, tijeras y agujas, me reuní con la encargada de cultura y educación del Servicio Penitenciario Bonaerense y le sugerí que se encargase de la confección y control de la producción. Le solicité también como prioridad que los primeros barbijos fuesen destinados al personal que trabaja en el sector donde se recibe la Visita, y que luego se destine a la sección Sanidad para que ellos administren de acuerdo a la necesidad del personal que más riesgo presente por sus patologías y lugar de trabajo y a internos que necesiten por el mismo motivo, priorizando a los trabajadores de la cocina.
El miércoles por la tarde salieron los primeros 100 barbijos”- cuenta en su mensaje de whatsapp.La cuestión es seguirLuis relata que son cuatro internos quienes trabajan en esta iniciativa: dos hombres y dos mujeres. Ellos comenzaron con una mínima producción pero con el correr de los días, y si hay insumos, podrían llegar a lograr 300 barbijos diarios.Nuestro entrevistado nos escribe que “al observar en los controles que hacía la policía en los accesos y diferentes zonas de nuestra ciudad, que no todos disponían de los elementos necesarios o suficientes de protección individual, se me ocurrió que quizá esos funcionarios que cuidan por la salud de todos nosotros, exponiendo la suya propia, no cuenten con los mismos. Entonces decidí tomar contacto con la jefatura local y le consulté si estaban dispuestos a recibir en donación barbijos fabricados por los internos de la Unidad, a lo que accedió muy agradecido ya que en estos momentos todos necesitamos de la ayuda de cada uno de nosotros.Cómo es la vida,no?. Los presos terminan haciéndole un pequeño elemento de protección a los mismos que los detuvieron.La producción puede continuar si, mediante donaciones, se consigue fiselina, hilo, tela blanca y agujas.Al día siguiente que el gobierno anunció las medidas se entregaron en mano 100 barbijos a la Policía Local.
“La idea es que el día jueves de la semana que viene se haga una entrega oficial de unos 300 barbijos y seguir colaborando con la sociedad en la medida que podamos.“Es un pequeño grano de arena; un simple gesto de humanidad. No tenemos biotecnología, sí la voluntad de colaborar con nuestros vecinos que le ponen el cuerpo y el alma a la crisis que estamos afrontando”.